Carlitos Balá, la vigencia de un artista que cambió los códigos del humor

Como parte de los festejos de su cumpleaños, Volver emite una selección de sus mejores películas y Spotify incorporará su discografía a su plataforma de streaming
14 de agosto de 2021

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Este viernes fue su cumpleaños número 96 y, como corresponde a su leyenda, los festejos continúan. A Carlitos Balá ni los años ni el Covid le despeinaron el flequillo. A pesar de que el confinamiento lo alejó un poquito más de las presentaciones públicas, homenajes y reconocimientos que venía recibiendo en estos años, cada uno de sus cumpleaños es un acontecimiento en sí mismo.

El hombre que comenzó haciendo humor arriba del colectivo línea 39 cuando era un chico creció e impuso sus códigos de humor en la radio, la televisión, el teatro, el cine y el circo, evitando groserías y con una envidiable velocidad mental para la réplica.

Luego de una serie de presentaciones ocasionales, Balá se destacó como parte del elenco de Telecómicos en 1962. Y un año después debutaba en canal 9 con programa propio, Balamicina, “un nuevo remedio para el mal humor”. Más tarde El soldado Balá, El flequillo de Balá y El clan de Balá, le permitieron reafirmarse en su estilo, en momentos en los que, si el título del programa llevaba tu nombre, es que eras una estrella.

Cuando la televisión le cerró la puerta a fines de la década del 80, Balá conquistó a una nueva generación (o a dos) con sus espectáculos en vivo. Primero en solitario, y más acá en el tiempo acompañando a Laura “Panam” Franco, el artista sostuvo el peso de su propio nombre, con notable entrega física y mental, con menos audición pero la certeza de una fórmula probada durante décadas que continuaba siendo efectiva. Hijos, padres, y abuelos, todos reunidos en una misma platea agudizando la vista a ver si de una vez por todas pueden ver de qué color es Angueto, el perro invisible; o compadeciéndose del pobre Petronilo, al que la Argentina siempre le quedaba chica.

Si en la televisión pudo probar todo tipo de yeites y le brindó un éxito inmediato, el cine colaboró para engrandecer su figura. Primero con la trilogía Canuto Cañete, conscripto del siete (1963), Canuto Cañete y los 40 ladrones (1964) y Canuto Cañete, detective privado (1965), y enseguida con una seguidilla de títulos donde no importaba ni el nombre ni el oficio del protagonista, cualquier historia era válida para seguir riéndose con Balá.

De esta segunda etapa son los títulos que, a modo de homenaje, programó para este sábado a partir de las 15 el Canal Volver.

La maratón comienza con El tío disparate (1978), una historia imaginada por Juan Carlos Mesa y dirigida por Palito Ortega, en la que Balá comparte protagonismo con Las trillizas de oro. Hay humor, canciones (como la inolvidable “Somos maniquíes”, leitmotiv del film), una máquina para poder volar y un final a pura acción en el Italpark. Una curiosidad es que el título de la película iba a ser Las sobrinas de Charlie, para aprovechar la popularidad que la serie Los ángeles de Charlie tenía en televisión por esos años.

La programación preparada por la señal de cable continúa con Las locuras del profesor (1979), estrenada un año después, también con Palito en la dirección, pero esta vez con una historia firmada por Víctor Sueyro. En su papel del profesor de Ciencias Naturales Sócrates Pérez, torpe pero querido por los alumnos, Carlitos despliega todo su histrionismo y el timing humorístico que para entonces ya lo había convertido en un referente del humor en televisión.

La propuesta vespertina del fin de semana se completa con Locos por la música (1980), tal vez la menos personal de la lista. Vehículo musical para artistas del momento (desde Los Iracundos hasta Bárbara y Dick, Silvana Di Lorenzo o Jairo), Carlitos aglutina los distintos segmentos presentados como suerte de videoclips, sosteniendo una ficción en la que lidera a un grupo de música que lleva el título del film. Lo acompañaba Graciela Alfano, decidida a abandonar la picaresca, que había cultivado en la década previa junto a Jorge Porcel y Alberto Olmedo.

Spotify, por su parte, también se sumó al festejo y de común acuerdo con Sony Music Argentina agregó a su plataforma algunos de los primeros discos del artista. La oferta comenzó con El especial de Balá (1974) y Un paseo por la Boca (1978), pero la idea de la discográfica es continuar subiendo el resto de su discografía hasta el mes de diciembre, a dos títulos por mes. El primero lanzamiento de septiembre será Ganó la bandera (1978), cuyo tema principal está dedicado al triunfo argentino en el mundial.

Carlitos Balá festeja 96 años en su casa, cerca de sus afectos y esperando el momento de volver a situarse en el centro de la escena con su pantalón blanco y su campera roja, para preguntarle una vez más a los chicos de edad, y a los chicos de alma: “¿Qué gusto tiene la sal?”.

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