“SOY MUY AGRADECIDA POR LAS OPORTUNIDADES QUE TUVE”

Sandra Mihanovich Acaba de estrenar una canción de puro optimismo que se llama Un buen día. Es una de las referentes de la obra de teatro Brujas, ya un clásico de nuestra cultura. Y se convirtió en un ícono de la música nacional. En charla con Comunidad PAMI, repasa su carrera y su vida y habla de sus proyectos.

Comunidad PAMI

Hagamos memoria: ¿cuántas canciones en la voz de Sandra Mihanovich le pusieron música a nuestro país y a nuestras vidas en los últimos cuarenta años? Soy lo que soy, Honrar la vida, Puerto Pollenza, Todo me recuerda a tí, Me contaron que bajo el asfalto son apenas algunas. La lista es más extensa. Y ejemplifiquemos con el poder de una canción; más cuando esa canción la canta ella. Con Honrar la vida -de Eladia Blázquez- no falta quien encontró un impulso para ser como quiere ser. La misma Mihanovich fue quien quiso ser cuando tuvo que plantar bandera en el campo del amor. No le importó el qué dirán y se honró a sí misma con su honestidad brutal. Se codeó con algunos de los músicos más importantes y no en vano fueron ellos los que la buscaron. Como nosotros, que también la buscamos para que cuente y recuerde y nos emocione en la siguiente charla.

-Aunque la letra sea de Miriam Durán, ¿qué sentís al cantar Un buen día, una canción nueva que acabás de presentar?

-Me da mucha felicidad. Es una canción optimista que me llena de alegría. Miriam Durán me contó que pensó en mi al hacerla.

-¿Cómo ves a la Argentina y al mundo en general en materia de derechos humanos? Te lo pregunto porque sos una luchadora por las libertades individuales. También de los derechos de las minorías. De hecho, la libertad vuelve a ser uno de tus lemas en “Un buen día”.

-Argentina es un país que siempre está luchando y aprendiendo; equivocándose y metiendo la pata. Hay muchas cuestiones muy logradas como el matrimonio igualitario, el derecho al aborto. Hay avances. Pero nuestro país es grande y hay libertades y derechos que no siempre se respetan. Siempre estamos aprendiendo. Tenemos cosas buenas y cosas malas.

-Leyendo comentarios de los oyentes en redes sociales se percibe que hay un afecto enorme hacia vos. ¿Por qué creés que se produce?

-Hay un afecto lindo de parte de la gente. Creo que tiene que ver con muchas cosas. En parte con la música, que es sanadora y genera un vínculo con la emoción, con el recuerdo. La música nos acompaña siempre y estar vinculados a través de la música genera un afecto enorme. Por otro lado, en mis 45 años de carrera he sido consecuente con las cosas que pensaba e hice. Tenemos un país que cambia tanto de opinión, que va para un lado y para otro, lo que no está mal, porque vale cambiar de opinión. Pero cuando hay gente que camina siempre el mismo camino creo que se genera empatía. A uno le gusta eso.

–Soy lo que soy es ya una canción popular. ¿Podrías hacer un recorrido por esa canción y contar en qué te marcó a vos y en qué creés que marcó a muchos?

-Es una canción liberadora. Es un himno. Tuve la suerte de conocerla en el ‘84 y entender que la podía cantar en mi idioma. Es una canción popular, icónica, que a la vez nos incluye a todos. Es la canción inclusiva por naturaleza. Por eso me marcó a mi, nos marcó a tantos. Es una canción que no pierde vigencia, es una canción atemporal. Y la seguiremos cantando por siempre. Nosotros y los que vendrán.

-¿De dónde o cómo sacaste fuerzas para expresar tu elección sexual en tiempos de cuestionamientos a las libertades?

-Las canciones y la música fueron mi baluarte para decir y hacer lo que sentía. Siempre pude decir lo que pensaba a través de la música, de las canciones. Es una forma muy maravillosa de decir lo que uno siente. Con el tiempo fui aprendiendo muchas cosas. Sigo aprendiendo hoy. Me siento agradecida porque tuve las oportunidades de decir lo que sentía sin decirlo, sino cantando.

-Fuiste parte de la revolución musical de los 80, con Malvinas y la vuelta de la democracia. ¿Qué te dejó esa vivencia? ¿Cómo la recordás?

–Los años ‘80 fueron muy particulares por muchos motivos, pero especialmente por la guerra de las Malvinas. El 2 de abril del ‘82 desapareció la música en inglés de las radios y eso nos dio a todos una difusión inesperada, impensada, improbable. Entonces nuestra música pasó a escucharse mucho. No sólo eso, sino que el sentido de argentinidad se expresó a través de la música. Por eso tantas bandas, tantos solistas, tantas canciones que aún hoy están vigentes y que tienen una carga emocional tan particular. Ojalá podamos mantener esa carga emocional con nuestra música. Tengo la felicidad de tener un programa de radio que se llama Soy Nacional y a través de ese programa doy a conocer y difundo música de toda la Argentina. Eso me hace feliz. Siento que el espíritu de los 80 se mantiene, desde el punto de vista de la argentinidad, en nuestro programa.

-Ese movimiento fue también muy disímil: estaban Charly García, Miguel Abuelo, Luca Prodan, Víctor Heredia y hasta Piero o Alejandro Lerner, además de vos. ¿Los estilos musicales hoy están tan divididos?

-En los 80 la música estaba un poco más mezclada. Los géneros estaban contenidos dentro del rock nacional, que de alguna manera era la música que definía nuestra argentinidad. Creo que hay un montón de géneros pero cada vez más está claro que la música es una sola. Podemos buscar etiquetas, pero no son definitorias, explicativas, o no muestran nada diferente. Creo que la música en nuestro idioma tiene la característica de estar atravesada por el rock, por el folclore, por el tango, por el jazz. Y toda esta música se plasma de acuerdo a la identidad de cada artista y cada artista toma de cada género lo que necesita para mostrarse y decir quién es.

-Al homenajear a Luis Alberto Spinetta en tu programa Soy lo que soy, elegiste interpretar Será que la canción llegó hasta el sol. ¿Cuál fue el motivo de tu elección?

-Me parece que esa canción es bellísima. Y siento que él llegó hasta el sol. Por eso elegí esa canción de Spinetta. Es una canción sencilla, que puedo tocar con la guitarra, y es una muestrita pequeña de la belleza del universo spinetteano y yo creo sin dudas que Spinetta llegó hasta el sol.

¿Cómo se conjugan en vos el periodismo, la actuación y la canción?

-No sé si se conjugan el periodismo, la actuación y la canción. Yo soy una cantante y mi vida y mi eje y mi manera de expresarme tienen que ver con la música. Desde el lugar de la intérprete es que me animé a actuar y porque se me cruzó en la vida una persona como Alejandro Doria, quien y me llevó a trabajar como actriz en televisión y cine. Con los años entendí que actuar era jugar a ser otra persona. Y ahora, en esta última época de mi vida, aparece esta oportunidad de hacer una obra de teatro icónica, inteligente y maravillosa como Brujas y me atreví a subirme al escenario sin cantar, sin que hubiera ninguna música salvadora y lo disfruté mucho. Y definitivamente no soy periodista. Tengo un programa de radio porque disfruto de la música y desde mi lugar de cantante y de música puedo habilitar otros músicos y otras músicas y otros cantantes. Me gusta conversar con ellos pero estoy lejos de ser una periodista. De todas maneras tengo que confesar que alguna vez en Cosquín, haciendo cosas para Radio Nacional, tenía una tarjetita que decía “periodista” y me dio bastante impresión. Pero la periodista es la mama; no soy yo.

¿Quién es hoy esa chica que a los 4 años cantaba en un sótano incentivada por su abuelo y que se convirtió en una referente de nuestra cultura?

–Creo que soy una mujer muy feliz. Me tocó nacer en una familia de música, lo que me generó felicidad y me ayudó a transitar la vida de otra manera. Le agradezco a la tía Sonia que me haya enseñado a cantar esas canciones de jazz cuando tenía cuatro años. Y le agradezco a la familia la posibilidad de tener la música en mi vida. Indudablemente siempre supe que quería cantar. Lo decidí al terminar la escuela secundaria. Pero esta vida me ha llevado por caminos sorprendentes y mucho más lejos de lo que jamás hubiese soñado. Ser una referente de nuestra cultura es el premio más grande que pude tener en la vida.

¿Una canción que quieras cantar y que todavía no cantaste?

-¡Montones! No sabría darte el nombre de una sola. Son un montón. Cada canción que escucho y me parece bella me dan ganas de cantarla. Creo que nunca se van a agotar las canciones por cantar.

-¿Cómo anda Sonsoles?

–Está bien. Peleándola siempre. Es una guerrera, una luchadora. Su vida, sin dudas, no es fácil. Es complicada. Se atraviesan cosas en el camino que le complican a veces la vida. Pero nuestra relación es hermosa. No puedo dejar de agradecerle la oportunidad que me dio de formar parte de su vida. Es una oportunidad maravillosa y milagrosa que me hace sentir una mujer feliz.

-¿Qué cosas cambiaron en tu vida, tanto en lo físico como en lo espiritual, tras donarle un riñón?

-En lo físico no me cambió nada. Sigo viviendo, comiendo, cantando, haciendo deporte. No tuve que alterar nada de mi vida tal cual la vivía antes. Se puede vivir perfectamente con un solo riñón. En lo espiritual cambió todo. 100 por 100. Ese 13 de agosto de 2012 pasé a sentir que había formado parte de un milagro. Tomé conciencia plena de que cuando se da se recibe más que lo que se da. Mi vida se potenció absolutamente. Mi vida está llena de amor, llena de alegría y llena de agradecimiento. De hecho tuve la necesidad de tatuarme la palabra “gracias” en el brazo porque no me alcanzaba solo con decirlo. Me despierto cada mañana con un “gracias” enorme. Eso tiene que ver con esa extraordinaria oportunidad de donarle un riñón a mi ahijada, Sonsoles.

-Solés difundir los deportes y especialmente al fútbol femenino. ¿Por qué?

–Me parece que merece difusión. Porque si hay algo machista en la Argentina, y probablemente en el mundo, es el fútbol. Me llama la atención que viviendo en la Argentina, un torneo internacional como la Copa Libertadores de América, donde compiten equipos importantes del país, no haya absolutamente ninguna información en los diarios de cómo va la cosa. No digo que informen a cuatro páginas y a todo color. Digo que en la agenda de tv pongan “Hoy juega Boca la Copa Libertadores de América contra tal equipo”. Que pongan la información, nada más! Me parece que es lo mínimo que corresponde para un evento de semejante magnitud. Pero como nadie lo hace, me puse la camiseta, y me gustó hacerlo. Estoy orgullosa de las futbolistas y de todo lo que han logrado y me parece que lo merecen.

-Se percibe un gran cariño de la gente en general hacia vos. ¿Por qué creés que pasa eso?

-Creo que la gente tiene afecto y empatía conmigo porque mis canciones, sin dudas, se han compartido. Las canciones tienen que ver con la vida de cada uno y con las emociones y todo se puede a través de la música. Agradezco el afecto que recibo y siento que es un ida y vuelta hermosísimo.

-¿Cómo ocupás estos días?

-Estoy trabajando en Brujas y grabando canciones. Proyectamos un recital presencial, tratando de ver cuál es el mejor momento. Brujas seguirá mientras la gente se anime a venir al teatro. Sólo puedo agregar que soy una mujer muy agradecida por las oportunidades que tuve en la vida.

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