La fanática de Independiente de 103 años que tuvo un festejo muy especial en cuarentena

Alicia Abeledo de Belloni recibió un hermoso regalo que le alegró el día, mientras sufre por no poder abrazar a su hijo y a sus nietos desde hace cuatro meses.

Nahuel Lanzillotta
05/07/2020
Clarín

Cuando sonó el timbre de su casa en Boulogne le resultó raro. La tarde del miércoles 1° de julio era especial porque estaba festejando sus 103 años lejos de sus familiares, a quienes no ve hace cuatro meses por la cuarentena. Alicia Abeledo de Belloni no esperaba visitas, claro. Ya la habían saludado su hijo Raúl (68 años) y sus nietos Bárbara (32) y Guillermo (36) por videollamada a la mañana, luego de recibir un ramo de flores que le acarició el alma.

Por eso, el timbre la sorprendió. Mari, la mujer que la cuida y le hace compañía desde que comenzó la pandemia de coronavirus​, fue a ver a quién era. Y volvió con el mejor regalo que le podrían haber hecho: una merienda muy particular, decorada con motivos de Independiente y con una torta roja con el escudo del club que ama.

Nadia, la vecina de su hijo Raúl, fue quien preparó la caja con delicias dulces y saladas. Su papá, también simpatizante del Diablo, le pasó la foto al portal partidario De la Cuna al Infierno y su publicación se hizo viral en las redes sociales. «La verdad es que no esperábamos toda esta repercusión. Ella estaba muy contenta con el regalo, es muy hincha de Independiente», le dice Raúl a Clarín.

Esa no fue la única sorpresa vinculada al Rojo que le hicieron llegar ese día. Por el teléfono le reenviaron un video de Esteban Pogany, exarquero campeón de la Copa Libertadores y de la Intercontinental de 1973, saludándola. Estaba tan feliz que le grabó tres audios de whatsapp para agradecerle el gesto.

«Yo era fan de él y de todos los jugadores de Independiente. Soy grande, pero igual sigo siendo hincha de Independiente. Soy hincha de corazón, eh. Tengo mis años, pero sigo siéndolo. Moriré de Independiente», cuenta la simpática Alicia. Y agrega: «Al cumplir años me acordé de Independiente porque me ha hecho estar alegre, hay veces que no tanto, pero bueno… Agradezco los momentos que me ha hecho vivir».

Alicia nació en 1917 y se crió en Avellaneda. Su padre le transmitió la pasión y sus dos hermanos se encargaron de profundizar ese amor. Los carnavales en el club le dieron los mejores recuerdos de su época de soltera. «En mi juventud iba a los bailes que se hacían en la sede, ahí en la calle Mitre», le relata a este diario Alicia. Luego se casó y tuvo a Raúl. Su marido era simpatizante de Boca, pero al no ser tan futbolero, ella no perdió la chance de acercar a Raulito hacia su sentimiento. Y así lo hizo hincha de Independiente también.

A pesar de que no era de ir a la cancha, no se perdía ningún partido por televisión. «Nunca fui a verlo en la cancha, eso me da lástima», se lamenta Alicia. «Se agarraba unas broncas bárbaras en esa época en que Estudiantes siempre nos ganaba en las Copas, ja. Ella creció viendo a Erico, luego admiraba mucho a Bernao, Santoro, Bochini, Barberón… Vio todas las épocas», recuerda Raúl, que vive en Paternal con su actual pareja, la cual tiene nietos que son de Racing y que también le mandaron sus saludos a su bisabuela postiza.

«Para ella y para nosotros fue muy especial la primera Intercontinental que ganó Independiente porque Racing ya la había ganado», narra su hijo, que lamenta no poder abrazarla hace 4 meses. «Es muy complicado esto, pero no queda otra que aguantar encerrados y que ella esté bien. La verdad es que de salud está fenómeno, sólo toma algo para la presión; yo tomo más medicamentos que ella, ja», agrega.

Más allá de algún problema en la visión, Alicia está impecable. Antes del aislamiento escuchaba los partidos de su equipo por la radio cuando podía o sino alguien luego le decía el resultado. De una u otra manera, siempre está al tanto de cómo salió Independiente. Lleva los colores adentro, tanto es así que para su centenario le hicieron una gran fiesta en un salón ambientado con un escudo de Independiente en una de las paredes.

No hay edad para el amor, dicen. Y la historia de Alicia lo confirma. Desde su cuna en Avellaneda hasta este confinamiento en Boulogne a sus 103 años, siempre con el Rojo instalado en una partecita de su corazón para sostener una pasión que desafía al paso del tiempo.

https://www.clarin.com/deportes/fanatica-independiente-103-anos-festejo-especial-cuarentena_0_0Ik-W6ni8.html