¡Mira! La nonna y su pasta están en YouTube

Una cineasta está tratando de preservar el arte de la pasta hecha a mano convirtiendo a las abuelas de la pasta de Italia en estrellas de video.

Por KIM SEVERSON
Clarín
23.11.2019

Vicky Bennison, una británica de 60 años con antecedentes en desarrollo internacional, nunca pretendió que Pasta Grannies fuera un éxito modesto en YouTube ni que convirtiera a unas nonnas (abuelas) italianas en estrellas. Simplemente quería capturar un modo de vida antes de que desaparezca.

“Me la paso pensando, ‘no mueran antes de que yo las encuentre’”, indicó.

Desde que Bennison inició su proyecto hace unos cinco años, ha grabado a más de 250 mujeres (y unos cuantos hombres) haciendo lo que hacen todos los días: paloteando pizzoccheri de harina de trigo sarraceno para mezclarlo con queso alpino hecho sólo en Valtelina; torciendo masa de sémola para formar sagne ritorte para el ragú de carne de caballo popular en Apulia; combinar strapponi arrancado a mano con hongos porcini de un bosque toscano. Más de 70 de ellas aparecen en el recetario “Pasta Grannies: The Secrets of Italy’s Best Home Cooks” (Las abuelitas de la pasta: los secretos de las mejores cocineras caseras de Italia).

Con casi 418 mil suscriptores, el canal de Pasta Grannies en YouTube no es nada comparado con los pesos pesados como Kabita’s Kitchen, un canal de cocina india que cuenta con 5,6 millones de suscriptores. La página de Pasta Grannies en Instagram tiene sólo 180 mil seguidores.

Aun así, para Bennison, las cifras son testamento del atractivo de un arte culinario en vías de apagarse como lo practica la última generación que no tenía otra opción que preparar la pasta a mano. “No había una tienda donde pudieras simplemente ir rápido cuando estas mujeres eran más jóvenes”, dijo. “Y cuando había, la pasta seca era una cosa clasemediera. Tenías que tener un ingreso para comprarla. Ellas hacían pasta para sobrevivir”.

Los videos, que muestran estilos de pasta y salsa que a menudo no se extienden más allá de los límites de las aldeas, son grabados en cocinas de hogares y patios laterales, con una estilización mínima y luz natural.

Bennison y su marido, Billy Mac­queen, el productor de televisión infantil detrás de los Teletubbies, compraron una casa en Las Marcas, en el centro de Italia, hace 15 años y empezaron a viajar desde su hogar en Londres para restaurarla, así fue cómo Bennison conoció a su primera nonna.

Unos fabricantes de un vino de cereza silvestre la invitaron a cenar. Una abuela llamada Maria preparó ravioli relleno de requesón y cocinó un conejo a fuego lento. Se le tuvo que engatusar para que saliera de la cocina y saludara a los presentes. Bennison quedó intrigada.

Luego de que otra nonna local le dio una clase de elaboración de pasta, Bennison se obsesionó con el papel descomunal que desempeña la pasta en la vida familiar italiana, y los cambios culturales que han impedido que la práctica sea continuada por las nuevas generaciones.

Sus videos empezaron a aparecer en Facebook y en sitios de comida. En agosto de 2018, el portal Business Insider subió un artículo que destacaba algunas de las pastas más raras, como las intrincadas lorighittas y el maleable filindeu sardos, preparadas por Cesaria, una mujer de 95 años de la aldea sarda de Morgongiori.

El tráfico llegó tan rápido que, al principio, Bennison pensó que su sitio había sido hackeado. Cesaria obtenía millones de visitas en la página. Los videos llamaron la atención de ejecutivos de YouTube, que aprobaron un documental corto sobre Pasta Grannies para una serie en el canal Spotlight de la plataforma, que destaca historias alentadoras.

Aunque Bennison valora la atención, dijo que ahora es “una esclava de los algoritmos de YouTube”. Pero necesita la plataforma: los anuncios en YouTube pagan alrededor de un tercio de los alrededor de 800 dólares que cuesta hacer cada video, que incluye una cuota por aparición para cada abuelita.

Para ganar más dinero, podría hacer lo que hacen otros youtubers. “Autorizan el uso de su nombre o venden maquillaje”, indicó. “Pero los rodillos y las salsas para pasta no son realmente cosas que puedes subir y vender muy fácilmente”. Además, agregó, “eso es lo último que quiero”.

Preferiría contar historias, como la de Rosa Turri, cuya especialidad es tagliatelle paja-y-heno con chícharos, donde las espinacas le dan color a la mitad de la masa. Turri afirmó estar encantada con los videos y el nuevo libro, que está lleno de fotografías de mujeres como ella —incluyendo acercamientos de sus manos cubiertas de harina.

“Nunca pensé que era algo que fuera importante, porque simplemente son las manos de una anciana”, señaló.

https://www.clarin.com/new-york-times-international-weekly/-mira-nonna-pasta-youtube_0_hc_HtwUX2.html