10 cosas sobre sexo que puede enseñar alguien de 60 a un veinteañero

Al contrario de lo que se piensa, la vida sexual no tiene su auge en la adolescencia.

Clarín
‘29.7.2018

Al contrario de lo que se piensa, la vida sexual no decae luego de la vorágine que es esa etapa “tumultuosa”, confusa y llena de aventuras que es la adolescencia. Sucede precisamente lo opuesto: se intensifica. Según el informe anual de este año de Singles in America (solteros de Estados Unidos), las mujeres solteras aseguran haber vivido el mejor sexo de su vida a los 66 años y los hombres, a los 64.

“Entre mis clientas venteañeras y treintañeras, los complejos son un factor fundamental que les impide disfrutar del sexo: los jóvenes le dan demasiada importancia al aspecto de sus cuerpos, a cómo lo están haciendo y a lo que piensa la otra persona. Al final, eso se pasa. Incluso de los 20 a los 30 hay un descenso notorio en los complejos”, comenta Vanessa Marin, terapeuta sexual y creadora de Finishing School, un curso en línea para ayudar a las mujeres a alcanzar el orgasmo.

Según un estudio publicado este año, las mujeres solteras aseguran haber vivido el mejor sexo de su vida a los 66 años y los hombres, a los 64.

Con ese tema en la cabeza, el diario estadounidense HuffPost realizó entrevistas con hombres y mujeres de los sesenta años en adelante para averiguar qué les gustaría haber sabido sobre el sexo cuando eran veinteañeros. Veamos los 10 mejores consejos de que la experiencia les ha enseñado:

1. Es una pérdida de tiempo comparar tu vida sexual con la de otras personas
“Internet hace que sea muy sencillo echarle un vistazo a la vida sexual de los demás, y aunque esto puede traer muchos beneficios, también puede añadir un montón de presión innecesaria a la hora de probar lo más novedoso, lo más atrevido o lo más atrayente. Esta presión puede hacer que las personas se sientan más críticas consigo mismas, más inseguras e incluso más prejuiciosas con quienes desean cosas distintas. Es más, todas estas emociones negativas solo refuerzan la idea de que la expresión de la sexualidad es mala y debería ser tabú. En vez de ceder al impulso de comparar tu vida sexual con la de otras personas, recuerda que cada relación es diferente y que los gustos sexuales de cada uno evolucionan a distinto ritmo. Escucha los consejos de otras personas, pero con reservas”, asegura Sandra LaMorgese, 61 años.

2. Hay que descubrir qué es lo que te hace sentir sexy y sacarle partido
“Encuentra algo que sea tu secreto y que te haga sentir sexy. Mi secreto es ponerme una cadena dorada de cintura y no llevar bragas. Vaya, supongo que ya no es un secreto”, comenta Brenda Braxton, 61 años.

3. No esperar que tu pareja te lea la mente: averiguá qué es lo que te gusta y pedilo
“Tenemos derecho a recibir placer sexual; no se trata solo de darle placer a la pareja, sino también de darnos placer a nosotros mismos (el sexo en solitario también es sexo) y de enseñarle a nuestra pareja qué puede hacer para excitarnos. Cuando era más joven, pensaba que mis parejas simplemente sabrían cómo darme placer. No tenía suficiente experiencia ni confianza para darme cuenta de que era responsabilidad mía decirle lo que me gustaba. Intentar leer la mente está demasiado sobrevalorado”, sostien Joan Price, 74 años, Educadora sexual y autora de libro ‘The Ultimate Guide to Sex After 50’.

4. Quitate presión recordándote que no todos tus encuentros sexuales tienen por qué ser alucinantes
“Siempre que haya confianza en la relación, no importa lo que hagas en la cama si ambos lo disfrutan. La clave es conectar los cuerpos, pero también las almas. Sin eso, es complicado, si no imposible, mantener un vínculo amoroso. Cuando era veinteañero, pensaba que el sexo por el sexo importaba más de lo que de verdad importa, que la salud de una relación amorosa crecía y menguaba a medida que lo hacía la intensidad (calidad) de cada encuentro erótico. Y eso es ponerle demasiada presión al sexo. Solo hace falta estar ahí, pasártelo bien y hacerle sentir a tu pareja que la deseas”, opina Mark Matousek, 61 años, autor del libro ‘Sex Death Enlightenment: A True Story’.

5. La pareja sexual adecuada se esforzará en satisfacerte
“Cuando tenía 20 años, lo único que importaba era darle placer a la otra persona, lo cual implicaba que mis necesidades no importaban. Ahora que estoy en los 60, me doy cuenta de que esa era una forma de pensar muy retrógrada. No estás con la pareja adecuada si no se implica tanto como tú en satisfacer tus necesidades físicas, emocionales y espirituales”, declara Mary Ann Holand, 61 años.

6. Salí de tu mente para poder sentir de verdad tu cuerpo
“Como mujer soltera (y viciosa), he aprendido a apreciar el placer que hay en el suspense de las caricias y de la provocación, a disfrutar de la conexión mental del sexo tántrico y a experimentar de vez en cuando con la mente abierta y buscando la satisfacción mutua. No me limito a buscar lo que quiere mi pareja, sino que nos fundimos recíprocamente el uno en el otro y nos perdemos en el placer del momento”, aconseja Anne Rosenberg, 61 años.

7. Tené en cuenta que tu sexualidad cambiará con el paso del tiempo
“Lo que te excita y te apaga a los 20 años puede variar conforme envejeces, ligera o drásticamente. La mejor garantía para practicar un buen sexo a lo largo de la vida es abrir la mente y expandir la noción de lo que es el buen sexo. Explora, experimenta, mantén la mente abierta y trata de expresar tu sexualidad con un objetivo definido. ¡Y disfruta del recorrido!”, agrega Joan Price.

8. El buen sexo tiene menos que ver con el aspecto y más con la energía y la confianza que desprendes
“Aunque tener un aspecto determinado puede darte un buen subidón de confianza en el dormitorio, la energía que desprendes es mucho más importante que el aspecto de tu cuerpo a la hora de crear una experiencia excitante. Todo el mundo, incluida tu pareja, tiene cosas que le gustaría cambiar de su aspecto, pero no hay forma más rápida de quitar todo el morbo que centrarse en esas inseguridades físicas. En lugar de eso, céntrate en lo que sientes y en lo que quieres sentir. Déjate llevar por las sensaciones y el deseo y deja que tu energía te invada. Una vez que hayas asimilado esto, el sexo jamás volverá a ser igual”, añade Sandra LaMorgese.

9. Empezá a perder la vergüenza para poder satisfacer tus deseos
“La vergüenza es el mayor asesino del deseo sexual. Cuanto mayor te haces, más te das cuenta de la vergüenza que llevas contigo y de lo mucho que te limita en el sexo el hecho de estar cohibido y ser demasiado crítico. Es imposible ser libre, creativo y estar relajado en la cama si tienes un coro en la mente diciéndote las cosas que debes y no debes hacer”, cuenta Mark Matousek, y sigue: “Cuando rondaba la veintena, estaba tan obcecado por intentar ser ‘bueno’ y espiritualmente correcto que no podía disfrutarlo completamente, ni yo ni la otra persona. Ahora que estoy en los 60 y confío en mí, estas preocupaciones ya se han ido. Puedes ser un ángel o un demonio en la cama, el doctor Jekyll y el señor Hyde, porque por fin sabes quién eres y ya no te sientes tan amenazado por tus facetas más caprichosas”.

10. El sexo casual puede ser divertido, pero una conexión emocional puede llevar el sexo a otro nivel
“Estar enamorado de tu pareja lo es todo. Sin esa conexión profunda y espiritual, solo es satisfacción física. Cuando uno está enamorado y hace el amor, trasciende más allá de la conexión física y se convierte en una conexión de almas, poderosa y más allá de las palabras”, cierra Mary Ann Holand.

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