¿Más velas y menos deseos? La vida entre sábanas después de los 50

“El sexo mejora con la edad”, decía Jane Fonda a sus 79 años después de sacar del bolso uno de sus vibradores en el programa de Ellen Degeneres. En la otra punta del planeta y del deseo, la diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada (57) aseguraba que tras su divorcio, pasa del sexo. Y ambas tienen razón porque si algo queda claro en Sin reglas: erótica y libertad femenina en la madurez (Capitán Swing, 2017) es que el abanico de opciones e intensidades sexuales de las mujeres cuando pasan de los 50 años existe y es muy variado.

Por Urgente 24
Martes 24 de abril de 2018

Desde que iniciamos en el interesante mundo de la sexualidad, vamos ampliando esta carrera con postgrados en oral y masters en satisfacción y fantasías. Lo cierto es que aunque la torta tenga muchas velas no es, ni debe ser, un impedimento para seguir disfrutando de la vida, más en el plano sexual.

Sin embargo, y aunque las mujeres lleven décadas luchando por la igualdad de género, en este aspecto son beneficiadas ya que después de la menopausia “el sexo mejora”, como dijo Jada Fonda a sus 79 años, después de sacar un vibrador en el programa de Ellen Degeneres.

La mala noticia, es que no todas las mujeres ven esa posibilidad luego de alcanzada la edad madura. El sexo a esa edad es un completo tabú, un gran secreto quela psicóloga Anna Freixas describe en su libro “ Sin reglas: erótica y libertad femenina en la madurez”.

Para entrar en aguas profundas, la escritora feminista empleó estudios científicos y el testimonio de 729 mujeres a las que entrevistó.

El tema es tan tabú, tanto que ni siquiera las universidades se han dedicado a estudiarlo si no ha sido para tocarlo desde el lado menos halagüeño: el de la enfermedad, el malestar o la disfunción.

Precisamente sobre el término “disfunción” Freixas es muy contundente: “Implica un concepto medicalizado de la sexualidad”, dice y aclara que las dificultades sexuales “no son parte intrínseca del envejecer”. Así lo demuestra un estudio de Leonor Tiefer, en el que explica que sólo el 7% de los problemas relacionados con la práctica del sexo en mujeres tienen un origen biológico o médico. Por contra, el 65% de los casos está relacionado con problemas culturales, sociales o económicos… y con la pareja.

¿Disminuye el deseo con los años?
No necesariamente. ¿Y qué hay de la sequedad vaginal y el malestar que conlleva?

Sí, sobre todo si eres heterosexual y si la penetración es lo único que entiendes por relación sexual. Pero incluso en ese caso, Freixas rompe la baraja: sólo el 27% de sus encuestadas indicó la falta de lubricación como un problema, no porque no se produzca sino porque tiene fácil remedio. “Es una realidad, pero no un problema. Hay muchos productos en el mercado”.

¿Cómo vivir el sexo?
Aunque la autora no da pautas, que pretendan ser herramientas para las mujeres. No obstante, su principal objetivo es romper muchas ideas instaladas en el imaginario colectivo que son fruto de una sociedad con poca educación sexual, marcada por el catolicismo y el machismo.

Estos dos últimos aspectos, que de paso, han afectado especialmente a las mujeres, que durante décadas se les ha inculcado que el sexo es un deber y no un placer.

Sobre el deseo, por ejemplo, la psicóloga aporta información que dice que la mitad de las mujeres sienten que aminora con los años, pero ella prefiere mirar el dato desde otro lado: que la otra mitad de las féminas sigue teniendo la libido, si no intacta, sí en muy buena forma hasta bien entrados los 70 años.

Lesbiana ¿Por qué no?
Producto de los parámetros anteriormente mencionados, muchas mujeres “se liberan” cuando enviudan o se separan, y se descubre que han vivido un patrón de conducta sexual impuesto, no elegido.

Por otra parte, también están las mujeres que optan por la asexualidad después de una separación o la muerte de su pareja.

Oidos sordos al qué dirán

Lo que queda claro en este libro es que la sexualidad de las mujeres maduras es un tabú, “el gran secreto”, algo de lo que ni siquiera hablan entre ellas porque el cuerpo de la mujer, pasada cierta edad, sólo es decoroso que salga en la conversación para hablar de achaques o enfermedades. Y es triste, porque según uno de los estudios que aporta Freixas, “hay una relación entre actividad sexual en la edad mayor y satisfacción con la propia imagen corporal”. Un dato reconfortante si pensamos que tras la menopausia, a la mujer le quedan de media 30 años más de vida.

Cómo mejorar la vida sexual en la edad madura
Olvida la idea de que tu vida sexual ha terminado: Para tener buen sexo después de la menopausia comienza por aceptar que tus ritmos han cambiado y prueba para encontrar cómo y qué te excita ahora.
Invierte en un buen lubricante: Necesitas lidiar con la sequedad vaginal causada por los cambios hormonales. Si es tu caso, recuerda que no es tu culpa ni hay nada malo con tu pareja. Simplemente tu cuerpo necesita algo de ayuda extra y es tan sencillo como comprar un lubricante.
Evita el estrés: Tener buen sexo después de la menopausia requiere de mucha calma y tranquilidad. Así que, en ese momento, olvídate de cualquier situación estresante y deja de pensar que no podrás disfrutar el encuentro.
Tómate tu tiempo: Parte de tener buen sexo después de la menopausia es entender que tus tiempos cambian. No es que ya no vayan a llegar los orgasmos pero si necesitarás más tiempo y atención.
Acepta los cambios: En lugar de luchar contra la edad, la menopausia y los cambios que esta conlleva, acepta tu nueva realidad. Algunas mujeres se niegan completamente a los cambios y lo único que logran es sentirse frustradas. Ahora tienes experiencia y conocimiento sobre tu cuerpo que te ayudarán a tener una mejor experiencia si te lo permites.

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