El pueblo de los pacientes de Alzheimer: un experimento holandés aclamado en el mundo

Se llama Hogeweyk y alberga a 152 personas con un grado avanzado de demencia senil que viven con autonomía. Los implementos médicos son invisibles en las casas y las instalaciones, los profesionales de la salud no llevan guardapolvo. Tiene bar, restaurante, supermercado, teatro y parque para que los residentes hagan una vida normal y estimulante

Infobae.com
9.2.18

En Weesp, al sudeste de Ámsterdam, hay una comunidad cerrada de 23 edificios decorados en cuatro estilos; tiene parques, un teatro, un paseo comercial, un supermercado, un bar y un restaurante. En ese lugar, una suerte de pequeño suburbio llamado Hogeweyk, viven 152 personas cuya exclusividad se debe a algo que comparten: todos tienen un grado avanzado de demencia senil, sea por Alzheimer o por otras enfermedades asociadas.

Hogeweyk es un geriátrico, pero nada lo revela. Los implementos médicos están en el depósito del supermercado, por ejemplo, o en las alacenas de los apartamentos. El barman que prepara los tragos es un barman de verdad, solo que además tiene una especialidad secundaria en trato de ancianos enfermos. Los profesionales de la salud están en cada rincón de la institución, pero ninguno lleva guardapolvo.

Los pacientes siguen sus vidas tranquilas, apacibles, entretenidas, sin la violencia del entorno más frecuente en los hospicios, que les quita sus rutinas cotidianas.

Eloy van Hal —graduado de ciencias del consumo, que se dedica a productos e instituciones de la salud desde 1997— tuvo una idea: dejar de confundir a la gente que ya está confundida. Eso, esperaba, mejoraría el resultado de sus tratamientos.

Y lo hizo. En 1993, cuando Hogeweyk era todavía un asilo, el 50% de los pacientes recibía medicación antipsicótica; en 2015, solo el 8%, según informó The Economist. Los habitantes de la nueva villa, que se puso en marcha en 2008 con conceptos de arquitectura y urbanismo que apuntaban a reproducir la vida del holandés medio, le dieron 9,1 puntos sobre 10 en una encuesta de 2010, mientras el promedio del país era de 7,5 puntos.