Las patologías cardiovasculares son la primera causa de muerte por enfermedades no transmisibles a nivel mundial

26.09.2017

De acuerdo a la OMS, son responsables de alrededor de 15 millones de defunciones cada año

Los infartos cardíacos todavía constituyen la principal causa de muerte por enfermedades que no se transmiten a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que anualmente produce alrededor de 15 millones de muertes. Sin embargo, la mayoría se pueden prevenir a través del control de algunos factores de riesgo, como hipertensión, colesterol, diabetes, etc.

Por eso, la Federación Mundial del Corazón designó el 29 de septiembre como el Día Mundial del Corazón, con el apoyo de la OMS y de la UNESCO. El objetivo principal de la conmemoración es dar a conocer masivamente las enfermedades cardiovasculares existentes, cómo pueden prevenirse y qué tratamiento requieren.

Dada la cantidad de defunciones que se producen anualmente, la utilidad de este día radica en generar conciencia sobre problemas cardiovasculares y que se pueda prevenir una mayor cantidad de casos. Por eso, es importante tener en cuenta algunos factores que caracterizan a este tipo de patologías y que pueden ayudar a identificarlas de manera temprana.

El dolor de pecho puede tener diversas causas, de las cuales algunas pueden ser de origen cardiovascular y es necesario darles atención. El infarto de miocardio, la angina inestable, la pericarditis y la disección aórtica son patologías que pueden causar dolor en el pecho. Sin embargo, el reflujo gastroesofágico, la gastritis, la hernia hiatal, la pleuritis, la neumonía o incluso una lesión en los músculos pectorales, también pueden causar dolor de pecho.

“Los dolores de pecho causados por problemas cardíacos tienen algunas características que podemos conocer que lo diferencia de otros causantes”, explica la Dra. Romina Galetto, del Servicio de Cardiología de Medicus. Las personas pueden sufrir un dolor opresivo, que se irradia al hombro o brazo izquierdo, incluso a la mandíbula en algunos casos. A su vez, eventualmente pueden sentir que les falta el aire, acompañado de mareos, náuseas y sudoración espontánea. Es importante que las personas sepan diferenciar entre este tipo de dolor y aquellos que no son de origen cardíaco. Con ese objetivo, desde Medicus se realizan en forma periódica charlas informativas acerca de este tipo de patologías y de las formas de prevención.

El dolor de pecho de origen cardíaco se produce cuando el corazón no recibe suficiente sangre y oxígeno. La causa más frecuente es la obstrucción de una arteria coronaria por arteriosclerosis -depósitos de colesterol-. De este modo, la obstrucción de las arterias puede llevar a que el paciente sufra un infarto de miocardio. Generalmente, la obstrucción suele ser producto de un coágulo que se ha formado al romperse una placa de colesterol en la pared de una arteria coronaria.

Cuando se produce el infarto el problema es que alguna de las paredes del corazón queda sin irrigación -deja de recibir sangre- y deja de moverse. Consecuentemente, pueden surgir diversas complicaciones, que van desde insuficiencia cardíaca a arritmias e incluso puede llegar a dañarse alguna de las válvulas del corazón.

“La característica principal del dolor de pecho que se produce cuando el paciente tiene un infarto -conocido como angina- es que no se modifica con la respiración ni los movimientos del cuerpo”, señala Galetto.

Hay algunas personas que tienen mayor riesgo y predisposición a sufrir un infarto de miocardio por algunos factores de su estilo de vida o edad. En principio, los hombres mayores de 45 años y las mujeres mayores de 55 tienen más posibilidades de tener un infarto. Además, el tabaquismo, la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad y el sedentarismo son algunos de los factores de riesgo.

Con respecto al tratamiento, es importante destacar que el primer paso es consultar rápidamente a un centro de salud cuando aparece un dolor de pecho. Así, se puede iniciar pronto el tratamiento de reperfusión, que consiste en la desobstrucción de la arteria coronaria. Es necesario destacar que cuanto más rápido se actúe sobre la obstrucción y se pueda abrir la arteria, mayor cantidad de músculo cardíaco se salvará y el pronóstico del paciente será mejor. A partir de ese momento, el tratamiento continuará de acuerdo a lo que disponga el especialista que trate al paciente.

Sin embargo, es necesario resaltar que existen métodos de prevención contra el infarto de miocardio, así como también contra otras enfermedades cardiovasculares. Los controles de factores de riesgo y los chequeos médicos periódicos son un método esencial en la prevención de infarto. Así, la especialista en cardiología de Medicus, Dra. Galetto, recomienda no fumar, caminar por lo menos media hora al día y mantener el peso adecuado como medidas para cuidar la salud cardiovascular. Por último, las personas que sufren diabetes o hipercolesterolemia -colesterol alto- deben controlar sus patologías para prevenir un posible infarto de miocardio.

Las patologías cardiovasculares son la primera causa de muerte por enfermedades no transmisibles a nivel mundial