No es un trastorno de sueño, es tu edad

Puede que no anheles dormir menos a medida que envejeces. Pero tal vez no parecería tan malo si supieras que eso alguna vez desempeñó un papel importante en la supervivencia humana.

Un nuevo estudio, publicado en Proceedings of the Royal Society B, sugiere que la forma en que los patrones de sueño cambian con la edad podría ser una adaptación evolutiva que ayudó a nuestros antepasados a sobrevivir de noche al asegurar que una persona en la comunidad estuviera despierta en todo momento.

Por Aneri Pattani 18 de julio de 2017
The New York Times

Los investigadores llamaron a este fenómeno la “Hipótesis del abuelo que duerme mal”, la cual sugiere que los miembros mayores de una comunidad que se despertaban antes del amanecer pueden haber sido cruciales para detectar la amenaza de depredadores hambrientos mientras los más jóvenes todavía seguían dormidos. Esto podría explicar por qué la gente durmió en grupos de edad mixta a lo largo de gran parte de la historia humana.

“Podríamos estar ante otra razón por la que los abuelos fueron esenciales en la evolución humana”, dijo Alyssa Crittenden, una de las autoras del estudio y profesora adjunta de antropología en la Universidad de Nevada en Las Vegas.

Los investigadores analizaron los patrones de sueño de los hadza, una sociedad de cazadores y recolectores en Tanzania. Treinta y tres miembros de la comunidad hadza usaron pequeños dispositivos de rastreo parecidos a relojes en sus muñecas durante 20 días.

El entorno del sueño de los hadza puede tener similitudes con el de los primeros seres humanos, según los investigadores. Ellos duermen al aire libre o en cabañas de hierba en grupos de 20 a 30 personas sin regulación artificial de la temperatura o la luz. Estas condiciones proporcionan una ventana adecuada para estudiar los aspectos evolutivos del sueño.

De un total de más de 220 horas de observación del sueño, los investigadores encontraron solo 18 minutos en los que todos los adultos estuvieron durmiendo al mismo tiempo. Generalmente, los participantes mayores de 50 y 60 y tantos años se acostaron más temprano y se despertaron antes que quienes están en la década de sus 20 y 30. En promedio, más de un tercio del grupo estaba alerta, o dormía ligeramente, en un momento dado.

Estudios previos han observado esta variación relacionada con la edad en los tiempos de sueño de los animales, pero este fue el primer estudio que la ha encontrado en humanos, dijo Crittenden.

Los investigadores esperan que estos hallazgos permitan un nuevo entendimiento respecto de los trastornos del sueño relacionados con la edad y normalicen los cambios en los patrones de sueño.

“En Occidente, tendemos a sobrecategorizar las cosas como trastornos”, dijo David Samson, uno de los autores del estudio y profesor asistente de antropología en la Universidad de Toronto. “A las personas mayores les podría ayudar saber que los cambios que están experimentando tienen una razón evolutiva”.

Lauren Hale, profesora de Medicina Familiar y de Medicina Preventiva en la Escuela de Medicina de la Universidad Stony Brook, quien no participó en el estudio, dijo que los hallazgos destacaron importantes aspectos sociales del sueño, que aún persisten actualmente. Pero advirtió que el vínculo podría no ser totalmente biológico.

“La variación puede ser parcialmente explicada por la genética, pero también hay condiciones ambientales”, dijo. A medida que la gente envejece, cambian sus necesidades sociales y su nivel de actividad, lo que afecta potencialmente sus patrones de sueño.

Se necesita investigar más sobre el tema, pero hay evidencia de un vínculo genético, dijo Crittenden, y señaló que la calidad del sueño disminuyó entre los hadza de más edad, aunque siguieran siendo cazadores y recolectores activos.

Para ver qué tanto se pueden generalizar estos resultados en otras poblaciones, Samson planea realizar estudios similares en sociedades de cazadores y recolectores más alejadas del Ecuador, donde hay una mayor variación de luz y temperatura.

https://www.nytimes.com/es/2017/07/18/dormir-sueno-trastorno-supervivencia-evolucion/?smid=fb-espanol&smtyp=cur