Una edad para redescubrir habilidades y generar proyectos

Los progresos de la medicina actual hacen posible vivir más años en buenas condiciones de salud. Gracias a estos adelantos, la esperanza de vida a partir de los 65 años aumenta a un ritmo acelerado. Como consecuencia, la distribución de las distintas etapas de la vida se ha modificado.

María Inés Passanante
MIÉRCOLES 19 DE ABRIL DE 2017
La Nación

Hace 30 años se distinguían, por un lado, la juventud y la adultez, y los tiempos de formación y la actividad. Por otro, la ancianidad, que era un tiempo de descanso. Hoy, en referencia al ciclo de vida, se pueden señalar dos momentos: un primer período de vida activa y una segunda etapa de menor actividad.

En todas las edades hay capacidades y talentos. En el caso de las personas que se jubilaron, el desafío está en redescubrir sus potencialidades y promover habilidades que pueden dar lugar a nuevos proyectos. Esto contribuye a agregar vida a los años. La capacidad de aprender no se agota con los años y el proceso de aprendizaje puede lograrse en todas las etapas vitales. Por ejemplo, incentivar la capacitación digital de las personas mayores es un valioso recurso para mantener la comunicación con amigos, familiares y con los jóvenes. Sin embargo, este aprendizaje debería integrarse con otras habilidades prácticas que pueden ir desde el cuidado de la salud y la alimentación hasta la actividad física y la evolución de los vínculos familiares. Alentar la educación permanente es un modo de brindar herramientas para el fortalecimiento de proyectos.

En la sociedad argentina, muchos adultos mayores carecen de proyectos más allá del día a día. Éstos representan un 25,5% del total de los que superan los 60 años, según datos del Barómetro de las Personas Mayores, del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

Las personas mayores que gozan de buena salud tienen mucho para dar en la propia familia y en la sociedad. Valorar esta dimensión e incentivar su participación en actividades voluntarias y en ONG contribuye a la creación de redes comunitarias de apoyo y fomenta la integración. En esta entrega generosa, la persona mayor trasciende y elabora nuevos proyectos que suelen dar sentido a sus años.

La autora es socióloga especializada en ancianidad

http://www.lanacion.com.ar/2013017-una-edad-para-redescubrir-habilidades-y-generar-proyectos