Neumonía: la importancia de vacunarse a toda edad

Esta enfermedad es la sexta causa de muerte en el país y puede afectar en cualquier momento de la vida. En diálogo con Infobae, una experta reveló estrategias para fomentar la toma de conciencia de la importancia de las vacunas en los adultos

Por Daniel Stamboulian
11 de noviembre de 2016

Este 12 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Neumonía. Debemos tener presente que cerca de dos millones de personas pierden la vida anualmente por esta enfermedad. De acuerdo a estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, cerca del 15% las defunciones de los niños menores de 5 años en 2015 son por esta afección. Según los guarismos del organismo internacional, costó la vida de unos 920.136 niños el año pasado.

En la Argentina, la neumonía es la sexta causa de muerte en general y la quinta causa en mayores de 60 años. La enfermedad se desarrolla cuando un germen infeccioso invade el tejido pulmonar, por tres vías distintas: por aspiración desde la nariz o la faringe, por inhalación o por vía sanguínea. La bacteria más frecuente que causa la neumonía es el neumococo (Streptococcus pneumoniae) y, entre los virus, el más frecuente es el de la gripe.

Las vacunas salvan miles de vidas cada año, pero muchos adultos siguen sin vacunarse. Si evitar la infección por un virus o una bacteria, potencialmente letal, no es motivación suficiente para recibir una vacuna, aquí hay una razón más: el impacto económico de no tomar las medidas adecuadas para prevenirlas. Según un estudio publicado en la revista Health Affairs, en Estados Unidos se destinaron alrededor de 9 mil millones de dólares en 2015 para tratar a los adultos enfermos con una cantidad de enfermedades inmunoprevenibles relacionadas con 10 vacunas recomendadas para mayores de 19 años de edad.

Todos los años en los Estados Unidos, casi un millón de personas tienen que ser hospitalizados para recibir atención debido a la neumonía y alrededor de 50 mil mueren por esta enfermedad. La mayoría de las personas afectadas por neumonía en aquel país son adultos. Si extrapolamos estos datos, podríamos estimar el costo en unos 900 millones (dólares) de pesos y unas 4000 defunciones en Argentina que podrían prevenirse a través de la vacunación.

Conciencia preventiva

“Es muy importante hacer hincapié en la vacunación. Por eso nuestras campañas de comunicación hacen énfasis en eso y no solo en los niños, que es el público en el que suelen centrarse las campañas de difusión, nosotros trabajamos mucho para difundir la importancia de la vacunación del adulto”, indicó la licenciada Ana Paula Cordero, periodista científica, Coordinadora de Comunicación del Grupo de Trabajo de Vacunas para Adultos de FUNCEI – FIDEC. “Nuestro esfuerzo está destinado a que tomen conciencia de que deben vacunarse durante toda la vida”, agregó.

Parte de esta labor, de acuerdo a la especialista, está orientada a promover la toma de conciencia en los grupos de riesgo de los que forman parte los adultos mayores de 65, quienes deben recibir las dos vacunas disponibles para prevenir la neumonía. “Hay otros grupos, como las personas con enfermedades crónicas cardíacas, respiratorias, diabetes y los fumadores que también tienen un mayor riesgo de padecer esta afección y sus complicaciones, y para quienes también se recomienda el esquema secuencial con ambas vacunas. Hacemos énfasis en estos mensajes”, detalló.

Prevención 2.0

Este trabajo de educación para la salud busca llegar a la comunidad a través de las redes sociales como Facebook y Twitter donde se desarrollan campañas especiales a través de la publicación de mensajes con consejos preventivos. “Además, tenemos un mail de contacto que es vacunasadultos@funcei.org.ar donde recibimos muchísimas consultas porque la gente muestra un gran interés y la necesidad de saber más sobre las vacunas disponibles para prevenir la neumonía y cuándo se las deben aplicar. También respondemos a sus dudas frecuentes sobre los esquemas de aplicación”, detalló Cordero.

Ante estas inquietudes solemos decir que lo primero es destacar que la mejor herramienta contra la neumonía es la vacuna. En segundo término, una ventaja importante de esta inmunización es que, a diferencia de la antigripal, se puede aplicar en cualquier momento del año. No es una vacuna del otoño. En tercer lugar, es necesario recordar que, además de ser una vacuna muy importante para los niños, para los adultos es fundamental.

Adultos: ¿Quiénes deben vacunarse?

Si bien, puede afectar a cualquier persona, existen grupos etarios más vulnerables en los que es más común que se presenten cuadros de neumonía. Entre ellos se encuentran los niños pequeños, sobre todo aquellos menores de dos años que, en Argentina, su protección está contemplada desde la incorporación de la vacuna contra el neumococo al Calendario Nacional de Vacunación.

También son vulnerables los adultos mayores de 65 años y pacientes que presentan ciertas enfermedades como diabetes, enfermedades cardíacas, pulmonares (EPOC) o renales crónicas y pacientes inmunocomprometidos, es decir, aquellos que tienen trastornos de las defensas como, por ejemplo, quienes presentan enfermedades tumorales y realizan quimioterapia.

Un grupo de personas en el que es muy importante concretar la vacunación es el de los pacientes VIH. En ellos, el riesgo de padecer neumonía y sus complicaciones es 200 veces mayor. Por este motivo, cualquiera sea su edad, deben vacunarse.

Las vacunas

Hay dos vacunas disponibles para protegerse contra el neumococo. Una de ellas es la vacuna conjugada 13-valente (PCV13), que confiere protección contra 13 serotipos y la otra es la polisacárida de 23-valente (PPV23), que protege contra 23 serotipos. Ambas son vacunas seguras.

“En adultos, la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) recomienda un esquema secuencial para adultos entre los 19 y los 64 años con factores de riesgo: que primero reciban la 13-valente y luego la 23-valente con un intervalo de 12 meses entre ambas. Para los mayores de 65 que no pertenecen al grupo anterior, también se indica el esquema secuencial pero es importante señalar que sólo deben recibir una única dosis de cada una de estas vacunas. Suele haber dudas al respecto de si se necesitan más dosis o si es necesario repetir la secuencia cada 5 años”, destacó la licenciada Cordero.

Protección familiar

“Es muy bueno tener presente que, cuando hay un adulto mayor en el grupo familiar, se puede vacunar a los chicos contra la gripe y a quienes presenten factores de riesgo darles la inmunización contra el neumococo para protegerlos. Es muy triste ver morir todos los años a personas que podrían haberse salvado con una buena vacunación. Por esto es importante recordar que “por grupo riesgo, entendemos aquellas personas que tienen factores predisponentes a desarrollar la enfermedad con sus complicaciones y, eventualmente, a morir a causa de ellas”, destacó Cordero.

Este año hubo muchos casos de gripe y la gente comenzó a vacunarse muy tarde, cuando la epidemia ya había comenzado. Se debe recordar que la vacuna antigripal, que es segura e inactivada y no da ningún efecto adverso, comienza a darse en marzo y que cuanto antes se aplique podrá constituir una herramienta complementaria de una gran utilidad. “Hay gente que no sabe que una de las complicaciones más importantes de la gripe es la neumonía. Por esta razón, ambas vacunas son muy importante: la antigripal, para prevenir la neumonía como complicación de la gripe y las antineumocóccicas porque previenen la neumonía por neumococo”,

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