No espere hasta después de los 50 para luchar contra la vejez

Existen formas de contraatacar los inevitables cambios que vienen con los años

Es posible que usted no sea aún considerado un ciudadano de la tercera edad, pero el envejecimiento comienza antes de lo que podría esperarse.

Por SUMATHI REDDY
jueves, 1 de septiembre de 2016
The Wall Street Journal

La pérdida de audición vinculada con la edad empieza a los 25 años, a pesar de que no es perceptible hasta décadas más tarde. Empezamos a perder masa ósea después de los 30 años. Y un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Duke encontró que algunos tipos de declinación física —en particular la fuerza y el equilibrio de la parte inferior del cuerpo— comienzan a los 50.

“Cada función del cuerpo humano disminuye 5% cada 10 años”, dice Michael Roizen, presidente del Instituto del Bienestar de la Clínica Cleveland. “Esto es la función del cerebro, la función cardíaca, la función del hígado. La diferencia es en qué punto lo siente usted y cuándo llega al nivel crítico que causa una disminución del funcionamiento”.

Un estudio de rendimiento físico, publicado en julio por Journals of Gerontology: Medical Sciences, analizó a 775 personas de entre 30 y más de 90 años. Los participantes tomaron cinco pruebas funcionales que miden la fuerza, el equilibrio y la resistencia, como pararse en un pie por un minuto y levantarse de una silla varias veces durante 30 segundos.

Como era de esperarse, las personas más jóvenes tuvieron un mejor desempeño general que las personas mayores y los hombres mejor que las mujeres, dice Miriam Morey, profesora de la facultad de Medicina de la Universidad de Duke y autora principal del estudio. Pero los investigadores se sorprendieron al encontrar un marcado descenso en el rendimiento en la prueba de equilibrio y la de levantarse de la silla cuando los participantes rondaban los 50 años.

“Debemos tener en cuenta la medición de estas cosas durante toda la vida útil y no suponer que se trata de problemas de ancianos. Es más bien un problema de envejecimiento”, dice Morey.

A los 40 años

Cuando se trata del deterioro cognitivo, hay una pérdida gradual de funciones diferentes. La velocidad de procesamiento mental y la memoria en funcionamiento alcanza su punto máximo entre los 20 y 29 años y poco a poco empieza a disminuir.

Aprender nueva información después de los 40 años puede ser más difícil, dice Kathy Wild, profesora asociada de neurología y psiquiatría en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, en Portland. Las tareas que requieren concentración deben hacerse con el mínimo de interrupciones o distracciones, dice. “Hacer una sola cosa hasta terminarla”, señala. “[Se trata] realmente [de] estructurar el ambiente para minimizar distracciones”.

Ojos que no ven

Después de los 40 años, incluso las personas que no usan gafas pueden tener dificultad para enfocar objetos que están muy cerca, como el texto de un libro, dice Rebecca Taylor, portavoz clínica de la Academia Estadounidense de Oftalmología y oftalmóloga en Nashville, Tennessee. Esa condición se llama presbicia, la pérdida gradual de la capacidad de los ojos de enfocar activamente objetos cercanos.

Para las mujeres en particular, la resequedad de los ojos se convierte en un problema común después de los 45 años y principios de los 50, dice Taylor. El glaucoma y el desarrollo de cataratas son problemas comunes en esta década y después de los 60 años. A los 75, aproximadamente 70% de las personas desarrollan cataratas, que provocan una pérdida de la visión en las noches, pero que es fácil de tratar con cirugía.

El problema más grave de visión es la degeneración macular relacionada con la edad. No hay cura para esta enfermedad, por lo que la prevención, comenzando con una dieta saludable, es clave, dice Taylor. La doctora recomienda dietas con alto contenido en vitamina C y E, zinc, cobre, luteína y zeaxantina, substancias que se encuentra en las verduras de hoja verde. No fumar y usar gafas de sol con 100% de protección contra los rayos ultravioletas es también necesario.

¿Eso fue un silbato?

Los sonidos agudos son los primeros que se pierden. Nuestra audición es mejor entre los 18 y 25 años, dice Ian Windmill, director clínico de audiología en el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati. “En realidad, comienza a descender después de eso, pero es tan lento, que uno no se da cuenta por muchos años”.

El término médico para la pérdida de audición relacionada con la edad es presbiacusia. Por lo general, se manifiesta en torno a los 50 años, dice.

No hay manera de restablecer dicha pérdida de la audición, ya que es causada por la genética y por factores ambientales como la exposición a ruidos fuertes y productos químicos, así como por la dieta y los medicamentos.

Evitar todos los ruidos fuertes es imposible, pero se puede reducir su impacto adoptando medidas como el uso de protección auditiva al cortar el césped o al asistir a un concierto de rock, dice.

Las preocupaciones centrales

La parte inferior y el núcleo del cuerpo y la fuerza de postura son especialmente críticos, dice Katherine S. Hall, profesora asistente de medicina de la Universidad de Duke y autora principal del estudio. “Cuanto antes se inicie un programa de ejercicio, mejor”.

Una de las características del envejecimiento es la sarcopenia, la pérdida progresiva del músculo esquelético que se inicia después de los 30 años, dice Nathan LeBrasseur, profesor asociado de medicina física y rehabilitación en la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota.

Esta condición se hace notar hacia los 40 años, cuando a menudo se vuelve más difícil perder peso, dice.

La pérdida de masa muscular ocurre a un ritmo de alrededor de 10% por década, dice, mientras que la fuerza y la potencia muscular, o sea la capacidad de generar fuerza durante ciertos períodos de tiempo, disminuye de forma aún más dramática. LeBrasseur dice que esto puede ir más allá de la pérdida de músculo, y estar relacionado con las señales y los cambios en el sistema circulatorio del cerebro.

Kyle Jeray, vicepresidente de asuntos académicos del departamento de cirugía ortopédica del Sistema de Salud de Greenville, Carolina del Sur, dice que la masa ósea llega a su punto máximo a los 30 años.

Los hombres y las mujeres tienen las mismas tasas de pérdida entre los 30 y los 50 años, pero luego de la menopausia, las mujeres experimentan un rápido aumento en la pérdida ósea durante al menos 10 años antes de normalizarse. Esto se agrava por la pérdida de músculo, lo que lleva a problemas con el equilibrio y la movilidad.

“Cuando se pierde la fuerza de la base, se comienza a tener cada vez más problemas de equilibrio”, dice Jeray, quien preside un comité óseo en la Asociación Estadounidense de Ortopedia, y quien trabaja para prevenir las fracturas por fragilidad relacionada con la osteoporosis. “Subir y bajar escaleras sin agarrarse de la baranda, por ejemplo, se vuelve más difícil”.

La combinación de músculo y la pérdida de masa ósea se convierten en un verdadero problema cuando las personas alcanzan los 60 y 70 años. Es por ello que mantener la fuerza muscular cuando se está entre los 40 y los 50 años es tan importante.

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