Hipertensión arterial: la enfermedad silente

Es una de las enfermedades más frecuentes en la población y puede no dar síntomas hasta que ya es demasiado tarde

iprofesional.com 21.7.2016

Según la última publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) más mil millones de personas padecen esta enfermedad en el mundo. Se calcula que mueren aproximadamente nueve millones de personas por año. Más de dos tercios de las personas mayores de 65 años son hipertensas y la mayoría tienen otro factor de riesgo asociado: alteraciones del colesterol, diabetes, obesidad, tabaquismo, etc.

La hipertensión arterial (HTA) es la enfermedad crónica más común tratada por médicos de atención primaria y otros profesionales de la salud. La alta prevalencia de la hipertensión actualmente está siendo impulsada por dos fenómenos: el aumento de la edad de la población y la creciente prevalencia de la obesidad que se ve tanto en países en desarrollo, como así, en los países desarrollados. En muchas comunidades además se ve aumentada su frecuencia por la alta ingesta de sal en la dieta.

Se trata de una enfermedad que característicamente se comporta de una forma silente. El paciente no percibe cuando tiene la presión alta y solo toma conciencia de la gravedad cuando ya ha hecho daño. Esta es la razón por lo que resulta de extrema importancia el control periódico de la presión arterial en jóvenes y adultos.

La HTA es una enfermedad sistémica, es decir que afecta a todo el organismo. El aumento de la presión arterial va lesionando las arterias de distintos órganos hasta causar un daño que generalmente es irreversible.

Hay tres puntos importantes a considerar a la hora de analizar la HTA. Primero, muchas de las personas hipertensas desconocen que padecen la enfermedad. Segundo, muchas de las personas que padecen HTA no tienen adherencia al tratamiento (cambios en el estilo de vida y farmacoterapia). Tercero, muchas de las personas que toman medicación no realizan los controles médicos a fin de saber si el tratamiento está siendo efectivo.

¿Cuáles son las consecuencias de un mal control de la hipertensión? Los órganos principalmente afectados son: el corazón, el cerebro y los riñones. Estos tres órganos son fundamentales en la vida y su daño puede causar gran discapacidad y dependencia; y en algunos casos, la muerte.

El corazón funciona como bomba que al contraerse lleva sangre a todo el cuerpo. Los pacientes con HTA tienen aumentada la probabilidad de padecer un Infarto de Miocardio. Cuando se produce un infarto parte del corazón muere y este pierde la capacidad de realizar una correcta contracción, por lo que no se eyecta la sangre necesaria y el resto del cuerpo sufre las consecuencias. A partir de esto la persona puede sentir falta de aire, debilidad generalizada, etc.

El cerebro, al igual que el resto del cuerpo, necesita del aporte de sangre. La HTA lesiona las arterias del cerebro haciendo que estas se tapen o se rompan. Cuando esto sucede se sufre un accidente cerebro vascular (ACV). Como el cerebro coordina las funciones del cuerpo el área del cerebro que muere pierde su función y el cuerpo deja de responder.

Por último, el riñón también se ve afectado por la HTA arterial. El daño arterial que se produce hace que el riñón pierda la capacidad de hacer una correcta filtración de la sangre. La falla continua puede producir un daño irreversible, que se conoce comoi insuficiencia renal crónica. Si el daño es severo el paciente puede terminar necesitando un filtrado artificial externo (diálisis).

Es importante conocer las consecuencias para tomar conciencia de la importancia de un correcto control. Además la HTA no necesita de estudios complementarios complejos ni costosos. Es una enfermedad de alta prevalencia que se puede diagnosticar en cualquier consultorio donde haya un médico y un paciente. Todos los adultos deben controlarse y conocer los valores de su presión arterial.

Por Ignacio Aladro

Hipertensión arterial: la enfermedad silente