Bailar, el ejercicio ideal para las personas mayores

El movimiento regular, como el que propone la danza, puede proteger de enfermedades crónicas como la diabetes o la osteoporosis.

Por Marie Blöcher
Rouge
26-6-2016

Claudia baila hace 15 años. “Una amiga me llevó en ese entonces a una clase de danza meditativa”, recuerda la mujer, de 74 años. “Era una danza más bien lenta, no tan rápida”. Hoy día participa de dos grupos de baile más movido. “Bailamos de todo: desde bailes de pareja hasta otros grupales en círculo, o seguimos la coreografía que propone la profesora”. Para Claudia, el único requisito para bailar es disfrutar del movimiento. “Sólo se necesita disfrutar el moverse con la música y un poco de sentido del ritmo. Nada más”.
Los efectos positivos son muchos. El movimiento regular, como el que propone la danza, puede proteger a las personas mayores de enfermedades crónicas como la diabetes o la osteoporosis.
La danza tiene otra gran ventaja para las personas mayores: moverse rítmicamente con la música ayuda a entrenar la coordinación. El entrenamiento motor, que se da automáticamente con la danza, también ayuda a evitar caídas, ya que fomenta el equilibrio y la coordinación.
Claudia experimentó lo bien que le hacía la danza sola. “Hace un tiempo comencé a marearme, aunque estoy sana”, afirma. Gracias a las vueltas que da en la clase de baile, se acostumbró a los giros y hoy día apenas se marea.
Los psicólogos aseguran que quienes bailan no sólo le hacen un bien a su cuerpo, sino también a su salud mental. Las clases de baile son una excusa perfecta para reunirse regularmente con otras personas, algo no siempre tan frecuente en la vejez.
Esto es muy importante desde el punto de vista psicológico. Sea un baile de a dos o grupal, la compañía y la actividad social tienen efectos positivos.
Claudia comparte con su grupo de baile más que la hora que dura la clase. El grupo suele organizar tés, viajes y cumpleaños. “Es una linda compañía”, dice.
Los especialistas creen que bailar también puede ayudar a las personas mayores a mantener su independencia durante más tiempo y evitar procesos de envejecimiento. Someterse durante la clase de baile a nuevas impresiones, contactos y procesos de aprendizaje es enfrentar nuevos desafíos. Las situaciones desconocidas o nuevas permiten entrenar la mente y evitar, por ejemplo, la demencia senil.
“Todos tenemos la sensación de que bailar nos hace bien a la mente”, dice Claudia. “A fin de cuentas es importante acordarse de los pasos”.
Una de sus danzas favoritas es el tango, ya que va cambiando de pareja. Además, no hace falta ser joven y ágil para bailarlo, asegura. “Para todos hay una posibilidad de moverse con la música y encontrar un grupo, simplemente hay que averiguarlo”.
Para Claudia, es importante ver e ir probando. “Creo que para las personas mayores no hay mejor forma de mantenerse sanas que esta combinación de coordinación, ejercicio y sociabilidad”, concluye.

Bailar, el ejercicio ideal para las personas mayores