Bauman y el odio ¿líquido?

Sólo estará unas horas en Buenos Aires, dicen los organizadores. Apenas dará una conferencia: el cansancio de 90 años intensamente vividos pueden justificarlo. Nació en Polonia, vive en Inglaterra y su nombre goza de una rara popularidad intelectual: Zygmunt Bauman. Y hay una palabra que de algún modo u otro lo supera en masividad, que lo hace conocido incluso a pesar suyo: liquidez. Sin embargo no es un divulgador, sus libros no son pasatistas. Sus distinciones y elogios recibidos apuntan a un pensamiento original y distinguible.

POR HECTOR PAVON
4.3.16
Revista Ñ

“Las raíces del odio en nuestro tiempo”, ese es el título de la conferencia que dictará el 7 de abril en Buenos Aires (Fundación Osde). Si leemos su obra en diagonal podemos encontrar varias líneas que llevan a este sentimiento. Incluso en su libro Amor líquido .

Bauman nació en Polonia pero se fue expulsado por el antisemitismo en los 50 y recaló en los 60 en Gran Bretaña donde se convirtió –en el presente– en profesor emérito de la Universidad de Leeds. Estudió las estratificaciones sociales y las relacionó con el desarrollo del movimiento obrero. Después analizó y criticó la modernidad y dio un diagnóstico pesimista de la sociedad. Ya en los 90 teorizó acerca de un modo diferente de enfocar el debate cuestionador sobre la modernidad. Ya no se trata de modernidad versus posmodernidad sino del pasaje de una modernidad “sólida” hacia otra “líquida”. También se ha ocupado de la convivencia de los “diferentes”, los “residuos humanos” de la globalización: emigrantes, refugiados, parias, pobres todos. Sus libros hablan de este mundo cruel y desigual.

Ya nada se sostiene en el tiempo, es una era de incertezas, de categorías absolutamente transitorias como las relativas a la identidad, sostiene a lo largo de varios libros que llevan una palabra clave en su título: Modernidad líquida ; Vida líquida ; Miedo líquido ; Tiempos líquidos ; Arte ¿líquido ?

La globalización, el centro y la periferia, la pobreza, y también la idea de felicidad lo preocupan y lo interesan. Es decir las contradicciones que nos acompañan. En una entrevista con Ñ resumía su ideario: “Tenemos un destino común y nuestra supervivencia depende de si cooperamos o luchamos entre nosotros. De todos modos, a veces diferimos mucho en algunos aspectos vitales. Tenemos que desarrollar, aprender y practicar el arte de vivir con diferencias, el arte de cooperar sin que los cooperadores pierdan su identidad, a beneficiarnos unos de otros no a pesar de, sino gracias a nuestras diferencias”.

http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Zygmunt_Bauman-Bauman-odio-liquido_0_1534646525.html