El rock inoxidable de cuatro ancianos llenos de vitalidad

La mítica banda británica comienza mañana su serie de tres conciertos en el Estadio Unico de La Plata. Detalles del show que dieron en Santiago de Chile, muy parecido a los de darán aquí.

Por Alejandro Lingenti | 06/02/2016 | Perfil

Todo listo para los shows de los Rolling Stones en Argentina. Hay mucha ansiedad y una enorme expectativa de los fans, así lo certifica el dato de las entradas agotadas para los tres conciertos de la banda inglesa en el Estadio Unico de La Plata. Se trata de la cuarta visita al país del grupo integrado por Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts. Antes habían estado en 1995, 1998 y 2006. La primera cita es el domingo. Luego habrá recitales el martes 9 y el sábado 13. El marco es la gira América Latina Olé Tour, cuyo paso previo al de La Plata fue una celebrada presentación ante 55 mil personas en el Estadio Nacional de Chile, el miércoles último. Los Stones llegaron a Santiago desde Los Angeles, custodiados por una quincena de guardaespaldas y con un equipo de 140 personas. Vuelven a Latinoamérica tras diez años de ausencia. El escenario que han armado para el tour tiene 58 metros de largo y 25 metros de profundidad. Esta gira es la continuación del Zip Code Tour del año pasado, que incluyó presentaciones en Europa y Estados Unidos, y los llevará a Uruguay (un show en Montevideo), Brasil (cuatro, en Río de Janeiro, San Pablo y Porto Alegre), Perú (uno en Lima), Colombia (uno en Bogotá) y México (dos en Ciudad de México). Antes de iniciarla, los Stones pidieron a través de las redes sociales que los fans eligieran algunas canciones que desearan escuchar. De ahí salió la inclusión en el setlist de Chile de un tema que la banda no tocaba en vivo desde 1998, She’s a Rainbow, canción de 1967 que es muy conocida en el país vecino por haber sido utiizada en la publicidad de una entidad bancaria. Entre las más votadas aparecieron también She’s So Cold, Under My Thumb y (I Can’t Get No) Satisfaction.

La llegada a la Argentina. Los Stones llegaron a Buenos Aires en un vuelo privado, el jueves cerca de las seis de la tarde. Eligieron alojarse en distintos hoteles porteños y moverse custodiados permanentemente por un fuerte operativo de seguridad. Charlie Watts y Keith Richards se hospedan en la Mansión del Four Seasons, Mick Jagger en el Park Hyatt y Ron Wood en el Faena. Una curiosidad que revela las preferencias de los seguidores argentinos: la gran mayoría decidió concentrarse en Recoleta, frente al Four Seasons. Y les fue bien, porque cuando llegó, Richards se detuvo un segundo antes de ingresar al hotel y saludó a la gente que se había congregado allí.

Los shows de La Plata serán muy similares al de Santiago, que duró dos horas, arrancó con Start Me Up, cerró con (I Can’t Get No) Satisfaction e incluyó un breve segmento de protagonismo central de Richards, a cargo de la voz en You Got the Silver y Happy. Jagger estuvo de muy buen humor, llevó a cabo un despliegue físico en escena realmente admirable para su edad (72 años) y usó un teleprompter para comunicarse en un trabajoso español con la audiencia chilena. Aunque en Santiago la mayoría era obviamente chilena, hubo muchos argentinos que hicieron el esfuerzo de cruzar la cordillera para dar prueba de su idolatría y hasta lograron que una bandera celeste y blanca llegase al escenario. El impactante espectáculo, en el que Jagger se arrima a un sector del público gracias a una pasarela de 15 metros e incluye un deslumbrante show pirotécnico, es de una gran jerarquía. No es casual: ya en 1972 los Stones idearon un concepto general para recitales en grandes estadios que hoy es casi una franquicia. Aquel famoso Stones Touring Party de junio y julio del 72, llevado a cabo en Estados Unidos y Canadá para promocionar Exile On Main St., uno de los mejores discos de su carrera, fue un modelo para este tipo de conciertos y hasta fue cubierto por Truman Capote. Así que en Argentina veremos el funcionamiento de una organización muy bien aceitada.

Mientras se ultiman detalles en el estadio platense, los Stones ya fueron noticia en Buenos Aires. Keith Richards cenó en el restaurante Nuestro secreto del Four Seasons, con otros cien comensales que tenían reservas en el lugar, pero fueron cautos y ni se le acercaron. Ron Wood fue a ver el espectáculo Tango rojo en su hotel, el Faena. De Watts se supo poco y nada. Y Jagger llamó la atención con algunos pedidos para su habitación, muy similares a los que ya hicieron para el camarín del show (ver recuadro al respecto), y sumó el detalle especial de una temperatura en el cuarto que no ponga en riesgo su voz. Las exigencias para los camarines individuales de La Plata no se agotan en bebidas y comestibles. También se puso el acento en el mobiliario: Jagger pidió una mesa de hierro gastado y Richards, un espejo enmarcado de 1,80 de alto, además de sillones Chester, una mesa de mármol blanco y lámparas a tono. El guitarrista también solicitó que le preparen el menú que come antes de cada show como cábala: shepherd’s pie, un plato tradicional británico consistente en una capa de carne de cordero picada y recubierta de puré de papa y una capa de queso. Lejos de esos privilegios, los fans argentinos que no sacaron su entrada a tiempo –están agotadas para todas las funciones–saben que el precio para entrar a un show ahora no es bajo: hoy, una buena ubicación se está cotizando a 30 mil pesos. La inflación les saca la lengua.

Deseos de stone

Un clásico de las estrellas de rock: los pedidos para el camarín. Casi siempre la lista de exigencias incluye algún exotismo y provisiones de sobra, y los Stones no son la excepción. Para sus shows en la Argentina, los ve-teranos británicos solicitaron 12 botellas de 500 cm3 de agua Evian, seis botellas de Perrier, leche parcialmente descremada, seis latas de agua tónica, cuatro botellas de jugo de arándano, vino blanco –Sauvignon Blanc o Chablis–, una botella de champagne Moët Chandon Brut, una botella de vodka Grey Goose y 24 botellas de cerveza Heineken o Stella Artois. También una pava eléctrica, tazas de cerámica para tomar té earl grey y de menta, un frasco de miel, azúcar negra, un paquete de galletitas Hobnob, latas de Coca-Cola regular y diet, Fanta naranja, leche de coco, nueces y avellanas brasileñas, tomates orgánicos, paltas, hummus, una canasta con frutas, tazones de fresas, frambuesas y arándanos, y diferentes tipos de papas fritas.

Pasión en fotos

En medio de la fiebre por la nueva visita de los Rolling Stones a la Argentina, hay más buenas noticias para los fans de la legendaria banda inglesa. Se acaba de inaugurar Early Stones, muestra fotográfica que se podrá visitar hasta el 31 de marzo en Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131), los miércoles y jueves de 14 a 20 y los viernes, sábados y domingos de 14 a 22. Se trata de una muy interesante exhibición del trabajo del fotógrafo británico Michael Cooper (1941-1973): cerca de 250 fotos de la primera etapa de los Stones, incluyendo las de las sesiones para la tapa del disco Their Satanic Majesties Request. También se podrá ver en el marco de la muestra un audiovisual que sintetiza cincuenta años de ca-rrera de los Stones. “Son imágenes de una energía arrolladora y mágica. Mi padre documentó momentos clave de la historia del grupo con gran honestidad”, asegura Adam Cooper, hijo del fotógrafo y curador de la muestra, que estuvo en Buenos Aires hace años.

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