La última sensación de Instagram tiene 98 años y es imposible no quererla

Esta es una historia de una fotógrafa y una musa, que vive en un geriátrico de Filadelfia. Una nueva estrella de la red social que no para de ganar seguidores con sus posados naturales y artísticos.

SANDRA FERNÁNDEZ ISARDO
El País
01 de julio de 2015

Cuenta la historia que Eugène Atget, hoy consagrado como maestro de la fotografía y una de los nombres joya del MOMA, no fue tal hasta que en su vida se cruzó Berenice Abbott. La entonces asistente de Man Ray se encontró con que su vecino de estudio, fotógrafo callejero, escondía una producción tan importante que se decidió a archivarla, conservarla y difundirla para que ese hombre entrado en años tuviera el lugar que le correspondía en el arte. Mismo sentimiento es el que tiene la fotógrafa Candace Karch respecto a Marie Ulmer, artista que cumplirá 98 años el próximo agosto y que se ha convertido en la última sensación de Instagram con sus posados esporádicos en @sugarbeam.

A primera vista, Marie Ulmer es una anciana más que vive en un geriátrico de Filadelfia y que durante treinta y cinco años trabajó como ilustradora en el prestigioso Philadelphia Free Library ayudando a establecer su departamento de Arte. Pero la señora Ulmer también es la hija única de un matrimonio que decidió consagrar su vida al arte, no casarse, y trabajar en todas las disciplinas como única forma de expresión y de realización, al margen de fama, fortuna o reputación. Hace ocho años, Marie y Candance coincidieron en la galería que regentaba la segunda y ahí comenzó una amistad que se mantiene hasta hoy. “Marie solía venir a las inauguraciones de mi galería y acabé también representándola durante tres años”, rememora Karch. “Su trabajo artístico está basado mayoritariamente en la fantasía. Ella me dijo una vez que le gusta escapar de la realidad porque sufrió depresiones durante años. Ha diseñado cerámica, joyería, collages, cristales… ahora está más centrada en las acuarelas y en las naturalezas muertas. Y, como siempre, haciéndose más autorretratos”.

“Me he dibujado a mí misma porque siempre he sido mi modelo más cercano. Estaba ahí mismo, reflejada en el espejo”, reconoce divertida Ulmer, quien recuerda que realizó su primer autorretrato en 1924, cuando tenía solo siete años. Ahora, es Karch quien la fotografía regularmente desde hace cuatro años, primero en su casa y desde hace menos en la residencia de ancianos en la que vive. “Empecé a quedar con ella para tomar un taza de té y un poco de chocolate y siempre terminábamos haciendo una sesión de fotos. Le encanta ser el centro de atención y en ocasiones actúa como una diva. Así, mi amiga de 94 años se convirtió en mi musa”. Desde entonces, Karch fotografía a la señora Ulner en su elemento, ya sea tendiendo la ropa, secándose el pelo, lánguidamente echada en un sofá como una prima donna o haciendo tai chi. “Marie florece en frente de la cámara. Es muy natural cuando está posando, haga lo que haga”.

Ese repertorio de imágenes ha convertido a la señora Ulmer en toda una estrella de las redes sociales aunque ella es totalmente ajena al éxito fulgurante que ha tenido. “Marie no es realmente consciente del alcance que tiene Internet, pero cuando se lo explico entiende que es más conocida que alguien que únicamente aparece en el periódico local. Ella está encantada con tanta atención pero no puede creer que la gente quiera ver imágenes de ella. Sin embargo, creo que saber que la gente está esperando una nueva imagen suya influye en que le guste tanto posar”.

Karch no quiere que todo ese trabajo se quedé únicamente en “me gusta” en las redes y está trabajando para rendir su particular homenaje a la señora Ulner (“a veces no siento que haya tanta diferencia de edad entre nosotras”, dice cuando le preguntan por su amistad). Desde hace dos años, está intentando publicar un libro en el que aparezcan los trabajos de la sin par pareja: por un lado, las fotografías de Candance y, por otro, los autorretratos de Marie. “Estoy buscando ahora mismo una editorial que lo publique porque pretendo publicarlo este año y que Marie pueda dedicarlo a sus fans”. Ante esta respuesta, uno no puede evitar preguntar si hablan entre ellas de la muerte. “Marie y yo hablamos de todo, pero nunca de que ella se pueda morir. Al revés, el otro día estuvimos planeando cómo será su fiesta de 100 cumpleaños en 2017”.

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