Ya hay una quinta comida, pero es saludable para apenas el 33%

El trabajo sobre los patrones del llamado “snackeo” detectó que ocho de cada diez argentinos consumen alimentos entre las comidas clásicas. Representan el 9% de la ingesta total de grasas saturadas y el 23% de los azúcares agregados.

Tiempo Argentino
15.5.2015

Los argentinos ya contamos con una ‘quinta comida’, que no es el desayuno, el almuerzo, la merienda ni la cena. Se trata del snackeo, un hábito instalado.” Así lo informó Esteban Carmuega, director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) al presentar ayer un estudio realizado por esa organización acerca de los “Patrones de snackeo en la población argentina”.
El trabajo demostró que el 80% de los argentinos consume alimentos entre comidas –de 3 a 7 veces por semana–, con mayor frecuencia en la media mañana y la media tarde.
Según los especialistas, el snackeo se refiere al consumo de cualquier comida fuera de las ya aceptadas culturalmente como principales, y por lo general son episodios no provocados por el hambre sino por un estímulo externo no fisiológico. “El snackeo no es picoteo ni colación, sino que está fuertemente influenciado por el estímulo externo. Mientras que el aporte calórico de la ‘quinta comida’ es, en promedio, relativamente bajo, representa el 9% de las grasas saturadas y el 23% de los azúcares agregados. Además, el consumo entre comidas añade 151 calorías a la dieta diaria que corresponde al 7% del total que una persona debería consumir a lo largo del día (2000 Kcal)”, destacó María Elisa Zapata, nutricionista e investigadora adjunta de CESNI en pr0oyectos de epidemiología nutricional.
El trabajo se realizó a partir de 1363 entrevistas a hombres y mujeres de 3 a 69 años, residentes en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
“Es importante conocer el perfil nutricional de los alimentos que se eligen para snackear y el patrón de elecciones de los individuos que snackean”, explicó Zapata. En este sentido, el perfil de snackeo se define en relación al tipo de alimentos que se seleccionan al momento de elegir la quinta comida: saludable, no saludable o mixto.
De acuerdo al perfil nutricional usado en el estudio, los alimentos se clasifican de acuerdo a los nutrientes a limitar. Estos son el sodio, azúcares y grasas saturadas, (panificados, galletitas, y golosinas en general) y aquellos a promover, proteínas, fibra, frutas, verduras y frutas secas, yogur y leche.
El estudio determinó que el 33% de la población elige alimentos saludables a la hora del snackeo; que un 30% selecciona productos no saludables; y un 37% se decide por hacer un mix entre ambos grupos. Si el consumo entre comidas se analiza por rango etario, la población de 6 a 11 años ingiere el mix en un 48,2%, alimentos saludables en el 27,3% y no saludables en el 24,5%. Los adolescentes de 12 a 18 años son quienes menos alimentos saludables consumen (22,2%), Los adultos de 19 a 69 años eligen alimentos saludables en el 34,9% de los casos, mixtos en el 34% y no saludables en el 31,1 por ciento.
Los alimentos que más se eligen para snackear son las frutas y vegetales y los cereales panificados y galletitas en el grupo etario de 19 a 69 años, mientras que en el de los jóvenes de 12 a 18 años, los panificados y galletitas ocupan el primer lugar y las azúcares dulces y galletitas, el segundo.
Las personas que tienen un patrón de snackeo menos saludable consumen de esta manera el doble de calorías, tres veces más cantidad de grasas totales, saturadas, azúcares libres y sodio, y menos de la mitad de vitaminas. La mayoría de los alimentos no saludables elegidos entre comidas son: las hamburguesas, papas fritas, salchichas, patitas, snacks, azúcares dulces y golosinas
De las bebidas e infusiones que se consumen en esta “quinta comida”, el agua es desde luego la más saludable. Sin embargo, se consume en menor medida que bebidas e infusiones tanto azucaradas como sin azúcar.
“Mejorar el patrón alimentario es uno de los desafíos que se nos manifiesta a partir de los resultados de este estudio. Es necesario brindar herramientas de concientización sobre la importancia de la correcta nutrición para lograr cambiar los hábitos alimentarios en pos de mejorar la salud y la calidad de vida a futuro”, explicó Carmuega.

SORPRESA. Según los expertos del CESNI, el estudio dio “algunos resultados sorpresivos” en cuanto a la cantidad de personas que decidían snackear productos saludables como frutas y vegetales.
“Una tercera parte de la población opta regularmente por snacks saludables que contienen menos calorías, sal, grasas y azúcar agregado y son ricos en nutrientes esenciales como por ejemplo las frutas, el yogur y la leche. Creímos que nos íbamos a encontrar con que la gente comía dulces y galletitas con alto contenido graso, pero dimos con que también hay muchos que eligen productos saludables. Este resulta un dato muy positivo. Sabemos que no se puede impedir el snackeo, pero sí podemos procurar que sea sano”, explicó el director del CESNI.
La mayoría de los productos alimentarios que se ofrecen habitualmente en los kioscos escolares tradicionales no es adecuada para promover buenos hábitos alimentarios y prevenir el sobrepeso, obesidad y otros problemas de salud, como la caries. Por lo general, en las primeras líneas de exhibición se encuentran los alfajores y chocolates y bebidas azucaradas.
Si bien todas las provincias cuentan con proyectos de ley sobre kioscos saludables, sólo en diez de ellas se encuentran regulados y en muy pocas se aplica la normativa. “El principal problema es la definición de qué es saludable, ya que quienes producen dulces afirman que lo menos saludable es el producto con sodio, y quienes hacen, por ejemplo, galletitas saladas aseguran que lo dulce es lo no saludable. Debemos apuntar a identificar a aquellos productos que no aportan valor nutricional alguno”, explicitó Carmuega, y agregó que “las iniciativas en kioscos, escuelas y en enseñanza temprana son críticas no sólo por la mayor posibilidad de construir hábitos perdurables sino porque el aporte de esta ‘quinta comida’ es más importante en los niños.” «

Una costumbre nociva

Los principales riesgos del snackeo de alimentos no saludables son las enfermedades crónicas como la obesidad, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo presentada en septiembre de 2014, la prevalencia de obesidad aumentó un 42,5% en 2013 con respecto del 2005 (de 14,6% a 20,8%)
En cuanto a la prevalencia de diabetes tipo 2, se evidenció un 9,6% en mayores de 20 años. Además, los argentinos consumen alrededor de 11,2 gramos diarios de sal, frente a los 5 gramos que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se calcula que el 34% de la población padece de hipertensión y, según estimaciones del Ministerio de Salud de la Nación, por cada gramo que se reduce en el consumo diario de sal, se evitan unas 2000 muertes anuales. Al respecto, Sebastián Laspiur, director nacional de Promoción de la Salud y Prevención de Enfermedades No Transmisibles explicó que “una reducción de tres gramos en el consumo de sal, salva unas 6000 vidas al año”.

Ese peligroso dulce sabor

Según el estudio presentado por CESNI, las bebidas elegidas para snackear, en más del 50% de los casos fueron las azucaradas. La tendencia se vio reforzada en los grupos etarios de 12 a 18 años en el que el 54% eligió infusiones y bebidas con azúcar para consumir entre comidas y entre los pequeños de seis a once años la misma elección se dio en el 57% de los casos. Al respecto, María Elisa Zapata, investigadora adjunta del CESNI y responsable de la investigación aseguró que “existe una clara asociación en el placer social de las bebidas azucaradas probablemente por el efecto de su comunicación publicitaria”.
Las grandes cantidades de azúcar ingeridas por medio de las bebidas cumplen un papel importante a la hora de sumar calorías o producir caries. En este sentido, a principios de año la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó nuevas directrices para reducir la ingesta de los azúcares libres (agregados a los alimentos) a menos del 10% de las calorías diarias para adultos y niños. Según el organismo, lo ideal sería una reducción aún mayor, del 5% (aproximadamente seis cucharaditas por día en una dieta de 2000 calorías) para conseguir beneficios extras para la salud, como el cuidado dental. Sin embargo, la reducción al 5% es condicional y no firme ya que depende de las investigaciones científicas que se realicen en los próximos años.
“El azúcar no es un nutriente esencial y hay evidencia sólida que muestra que en realidad puede ser perjudicial al contribuir al sobrepeso, la obesidad y la caries dental”, sostuvo Enrique Jacoby, asesor en alimentación sana y vida activa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la oficina regional de la OMS para la región de las Américas.

Definición

El snackeo es el consumo de comida fuera de las aceptadas culturalmente como principales (desayuno, almuerzo, merienda, cena) es provocado por un estímulo externo no fisiológico. Se diferencia del picoteo el cual se realiza de forma inconsciente, y de las colaciones porque las mismas son indicadas
por un profesional.

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