La mayor parte de las muertes debido al cáncer en pacientes con edades inferiores a los 80 años podría eliminarse en el 2050

Lo asegura un estudio estadounidense. El aumento de la prevención, la evolución de los medicamentos, los avances en investigación y tecnología y un ágil acceso a los tratamientos serían las claves para eliminar la enfermedad.

Clarín
26.1.2015

La mayor parte de las muertes debido al cáncer en pacientes con edades inferiores a los 80 años podría eliminarse en el 2050, según señala un estudio de la UCL School of Pharmacy, en el que se conjugan todos los elementos con los que hoy se cuenta para hacer frente a la enfermedad: desde las políticas de prevención, la evolución de los medicamentos, la investigación y la tecnología, y la conciencia de los ciudadanos con respecto a los estilos de vida.

El estudio, publicado por la Royal Pharmaceutical Society, considera que es un objetivo perfectamente alcanzable si se incide en todos estos terrenos, pero avisa de que hay que mantener la inversión en investigación y no se puede racionar el acceso de los enfermos a los tratamientos más innovadores.

La Royal Pharmaceutical Society sitúa su análisis y su predicción en el Reino Unido y asegura que aplicable a los países occidentales. Según se indica, si se sigue con la inversión en la mejora del tratamiento, la edad media de muertes por cáncer habrá subido drásticamente en el 2030, y podría suponer un salto del 40% con respecto al 1990.

Si bien es verdad que en la previsión mundial de los próximos años es negativa -se estima que la mortalidad por esta enfermedad se duplique en dos décadas-, los investigadores sostienen que esto es debido al envejecimiento de la población en China y a la exposición de los habitantes de los países no occidentales a carcinógenos externos. Los investigadores consideran que hay que avanzar en la atención primaria, secundaria y terciaria.

En el ámbito preventivo señalan la necesidad de extender el acceso a vacunas como la de la hepatitis B y la HPV (virus del papiloma humano) y las radiografías para los “pre-cánceres”, como los pólipos intestinales. También se indica que hay que facilitar la realización de test en casos de riesgo genético. Y se subraya sobre todo la necesidad de reducir drásticamente el hábito de fumar, con las ayudas que sean necesarias, y frenar la obesidad.

Asimismo, se considera básico identificar el cáncer en sus etapas iniciales, por lo que se indica que hay que animar a la gente a que pueda acudir sin problemas al médico si observa “algún síntoma menor” y se destacan las nuevas herramientas para realizar estas detecciones precoces.

En este sentido, las farmacias pueden tener un papel importante ya que los ciudadanos son proclives a comentar con mucho menos miedo y ansiedad lo que tienen con el farmacéutico del barrio que con el médico.

En casos de cánceres avanzados, los investigadores señalan que en las próximas décadas la combinación de nuevos medicamentos junto a la intervención quirúrgica y radiológica permitirá tasas más altas de curación o poder vivir en buenas condiciones. Si la inversión se mantiene, claro está.

http://www.clarin.com/buena-vida/salud/Vida-cancer_0_1286271610.html