Día Mundial del Alzheimer

Unas 25 millones de personas tienen Alzheimer en el mundo. Aquí, una guía para quienes tienen un pariente con la enfermedad y, también, para los que desean informarse.

por Mariela González Salvia
Clarín

El 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer y es un buen momento para difundir información a familiares y cuidadores.

Según la Organización Mundial de la Salud, existen unas 25 millones de personas con Alzheimer en el mundo y sugieren que para el año 2025 habra más de 40 millones.

Algunos datos sobre la demencia

La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia. Se denomina así al síndrome o un conjunto de síntomas que se producen por la alteración de distintas funciones intelectuales.

El principal factor de riesgo es la edad: es habitual que los afectados tengan más de 60 años. Pero hay otros causantes como la hipertensión arterial, el colesterol alto, la diabetes, el sedentarismo, la actividad intelectual escasa, el aislamiento social y un estilo de vida no saludable.

Olvidos: algunos ejemplos

En la enfermedad de Alzheimer los olvidos suelen ser importantes, crónicos y progresivos. Se suele afectar la memoria reciente: las personas olvidan lo que se les dijo o lo que hicieron recientemente, pero se acuerdan bien lo de hace años. Por ejemplo:

* Están reiterativos: repiten las mismas cosas una y otra vez o preguntan lo mismo varias veces.

* Tienen problemas para hacer tareas habituales como tomar remedios, comprar, cocinar, afeitarse o manejar dinero.

* Pierden cosas porque no recuerdan dónde las han guardado.

* Presentan dificultades para nombrar a las cosas por su nombre, aunque saben para qué sirven o qué son.

* Están desorientados en tiempo o espacio. No se ubican en la calle o no recuerdan la fecha en la que están.

* Evitan situaciones nuevas y con desafíos.

No sólo la memoria está afectada. La mayoría de las personas con demencia tendrá algún problema de conducta en el transcurso de la enfermedad. Siempre debe consultarse con el médico para su evaluación y tratamiento adecuado.

Los cuidadores

El cuidador principal es la persona que se ocupa en mayor medida del estado del enfermo. En nuestro país este rol suele asumirlo un familiar directo, generalmente mujer (cónyuge o hija del paciente) o una persona contratada.

El estrés que significa cuidar a una persona con demencia es enorme y la mayor carga suelen llevarla quienes conviven con la persona enferma.

Existe el Síndrome de agotamiento del cuidador, que se caracteriza por la sobrecarga en el aspecto psicológico (estrés, ansiedad, depresión, insomnio, sensación de que no pueden más, entre otros), físico (dolores óseos o musculares generalizados, malestares digestivos, dolores de cabeza), aislamiento social y/o sobrecarga económica.

Estrategias para mejorar la vida cotidiana

* Establecer rutinas e intentar seguirlas con cierta disciplina, ya que al enfermo le cuesta adaptarse a situaciones nuevas.

* Tener la información útil fácilmente disponible: lista de medicación crónica del enfermo, teléfono de emergencias y de un familiar o allegado de referencia.

* Ser firmes en las decisiones en las que está en juego la seguridad del paciente o de terceros. Por ejemplo, prohibir que el enfermo conduzca el automóvil, que maneje su medicación crónica o que salga solo a la calle.

* Evitar caídas y golpes: ayudarlo a caminar, no tener sillas con rueditas en la casa, mantener una buena iluminación, no dejar cables sueltos, no encerar los pisos, tener la casa despejada y ordenada, motivar al enfermo para que mantenga un programa diario de ejercicios.

* Evitar contradecirlo o cuestionarlo en exceso, ya que sólo generará más malestar. Si está muy reiterativo con alguna cuestión, hacer lo posible por distraerlo con otro tema o asunto que le puede interesar, por ejemplo, leer un libro, escuchar música, tomar un café o mate.

* Recordar que, a pesar de la enfermedad, se pueden seguir disfrutando cosas maravillosas junto a la persona enferma. Y si bien no hay soluciones mágicas para este problema, en esta, como en muchas otras enfermedades y cuestiones, se trata de ir “haciendo camino al andar”.

Por Mariela González Salvia, médica especialista en medicina interna y geriatría. Coordinadora del área de educación a familiares y cuidadores con demencia del Hospital Italiano de Buenos Aires y del Instituto de Neurociencias Alexander Luria. Autora del Manual para familiares y cuidadores de personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias

http://entremujeres.clarin.com/hogar-y-familia/tercera-edad/columnista-alzheimer-dia_mundial-demencia-mayores-tercera_edad-cuidar-cuidador-enfermedad-olvidos-recordar-acuerdan_0_338966108.html