Hipertensión, “una enfermedad asintomática que requiere controles”

Las personas deben controlar su presión arterial tengan o no los síntomas que se consideran “alertas” -como dolor de cabeza o sangrado en la nariz- ya que la presión alta es una enfermedad que puede causar accidentes cerebrovasculares o infartos, advirtieron especialistas, al conmemorarse mañana el Día Mundial de esta enfermedad

telam 16.5.2014

“Muchas personas creen que si no tienen dolor de cabeza, estrés o sangrado en la nariz no tienen por qué tomarse la presión y esto es falso porque uno puede ser hipertenso y no tener ninguno de estos síntomas porque en realidad no son inherentes a la enfermedad”, indicó a Télam el médico cardiólogo Pablo Rodríguez, miembro de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).

El especialista señaló que “justamente porque no tiene síntomas le decimos enfermedad silenciosa”.

Según el especialista, los nervios o el estrés pueden incrementar ocasionalmente la presión arterial pero no convertir a la persona en hipertensa por lo que la “presión nerviosa” es un mito.

No obstante, dijo que “una persona hipertensa cuando se pone nerviosa tiene valores más altos que una normotensa, pero no es la causa”.

Además de la “presión nerviosa” y del dolor de cabeza como síntoma, en la folletería que la SAHA preparó junto al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para entregar con motivo del Día Mundial de la Presión Arterial se mencionan otros dos mitos: el consumo del agua con bajo sodio y la no ingesta de café.

“No hay ninguna prueba científica de que el aporte de sodio que contiene el agua pueda variar la presión, así como tampoco que el consumo de café pueda ocasionar hipertensión”, indicó.

Se estima que una de cada tres personas en el mundo tiene hipertensión arterial (HTA) y que un tercio de éstas lo desconoce.

“En los adultos mayores la prevalencia es mayor pudiendo llegar al 45 por ciento de la población, sin embargo ellas se acercan más al médico y controlan más sus valores. El problema está entre los adultos jóvenes que en muchos casos se creen imbatibles y por tanto no se controlan”, describió Rodríguez.

Por su parte, el médico cardiólogo Rafael Garrido explicó que “en un 90 por ciento de los casos de los hipertensos se desconoce la causa y en un 10 por ciento se debe a un trastorno específico (HTA secundaria) como apnea del sueño, afecciones renales, trastornos endocrinológicos, uso de medicamentos o consumo de cocaína”.

“También se han detectado factores predisponentes para el desarrollo de HTA, tales como: antecedentes familiares, sobrepeso, sedentarismo, tabaquismo, ingesta excesiva de alimentos con sal y de alcohol, embarazo, edad avanzada, estrés”, añadió.

Se considera que una persona es hipertensa cuando dos o más mediciones en consultorio son iguales o superiores a 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg).

“Cuanto mayor sea la presión sanguínea, mayor será la probabilidad de padecer un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular, ya que la hipertensión hace que el corazón trabaje mucho más de lo que debería. Esto hace que este órgano se debilite con el tiempo”, señaló Pedro Orduñez, asesor en Enfermedades no Transmisibles de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según datos de la OMS, la hipertensión es responsable de al menos el 45 por ciento de las muertes mundiales por enfermedad del corazón y 51 por ciento de los fallecimientos por accidente cerebrovascular.

“También afecta los vasos sanguíneos y genera consecuencias perjudiciales en órganos como el cerebro y los riñones”, sostuvo Orduñez al promocionar la campaña de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la OMS: “Conoce tu presión arterial”.

“Un tratamiento adecuado reduce exponencialmente los riesgos de desencadenar complicaciones cardiovasculares”, recordó Garrido.

Según el especialista “el tratamiento incluye varios aspectos como alimentación equilibrada con bajo contenido de sal, baja ingesta de alcohol, actividad física con regularidad, mantener un peso adecuado, no fumar, entre otros. Además, existen fármacos antihipertetensivos para cada caso en particular”.

“En los últimos años se ha estado ensayando un tratamiento novedoso que es la denervación simpática renal, un procedimiento invasivo que introduce un catéter hasta las arterias renales y anula la activación del sistema simpático renal a través de descargas de radiofrecuencia, pero este procedimiento se realiza en casos de HTA severa, resistente al tratamiento farmacológico”, sostuvo.

http://www.telam.com.ar/notas/201405/63412-hipertension-salud-medicina-calidad-de-vida.html