El comité de dios

El choque entre la ciencia y la moral

Un comité médico se reúne en un hospital de Estados Unidos para analizar cuál de todos los pacientes en espera de un trasplante recibirá el próximo corazón disponible. Al staff permanente de cirujanos se suma, por única vez, un cura. Su presencia en esa reunión casi secreta, donde la confidencialidad es la premisa, se justifica por una situación particular, de alto interés mediático: el hijo de un millonario muy influyente en el país fue internado el día anterior y espera, como todos los demás internados, un órgano que le permita continuar con su vida.

Ficha técnica: El comité de dios. / Autor: Mark St Germain. / Traducción: Martín Morgenfeld. / Versión y dirección: Daniel Veronese. / Intérpretes: Gustavo Garzón, Alejandra Flechner, Roberto Castro, Gonzalo Urtizberea, Héctor Díaz, Julieta Vallina, Ana Garibaldi. / Escenografía: Alberto Negrín. / Iluminación: Marcelo Cuervo . / Vestuario: Valeria Cook . / Sala: Teatro El Picadero, Pasaje Santos Discépolo 1857. / Funciones: miércoles a domingo, a las 20:30.

Por Natalia Laube | Para LA NACION
Jueves 23 de enero de 2014

En este “comité de Dios”, entenderemos enseguida, cada caso se analiza en términos médicos (posibilidad y años de sobrevida después del trasplante, entorno familiar y contención para una recuperación eficaz) y también a partir de las circunstancias sociales y personales que definen al paciente. A partir de estas variables, y con la frialdad de un jurado de reality show que debe definir quién será el próximo nominado, el grupo define quién tendrá la posibilidad de seguir adelante con su vida. Pero esta vez es diferente: esta vez hay dinero en juego y habrá miles de ojos encima.

En términos dramatúrgicos, cada integrante del comité cumple con una función muy clara para llegar al objetivo de la obra: tematizar el choque entre ciencia, religión y moral. El doctor Goldman (Gonzalo Urtizberea), profesional de renombre más inclinado a perseguir prestigio y dinero que amistades, encarna la búsqueda tanto del interés monetario como del beneficio médico y choca en la mayoría de sus opiniones con el doctor Klee (Gustavo Garzón) y su equipo. La doctora Ross, que después de una tragedia personal ya no puede confiar en su capacidad de tomar decisiones, simboliza el desdoblamiento entre el ser científico y el ser privado. Una médica nueva en el comité (Julieta Vallina), que llega en reemplazo de su jefe, mira con asombro y algún grado de espanto el obrar del equipo. El cura (Roberto Castro), por su parte, está ahí para representar la religión y la mirada extranjera: es nuevo en el comité y no sabe de medicina, y eso justifica que los demás personajes le expliquen a él -y a través suyo, al público- todo lo que de otra manera deberían dar por hecho.

A partir de una premisa interesante y con el potencial de convertirse en una suerte de thriller psicológico sobre el mundo de los cirujanos, el texto de Mark St. Germain va disminuyendo en interés con el correr de las escenas por subrayar demasiado cada uno de sus elementos. Ni siquiera un conjunto de actores sólidos (destaca el ala femenina: Alejandra Flechner, Vallina y Ana Garibaldi, como la enfermera que observa de afuera y lo entiende todo) dirigidos por un director como Daniel Veronese logra terminar de insuflar vida a un texto al que se le advierten demasiado los hilos.

http://www.lanacion.com.ar/1657608-el-comite-de-dios