Tener un corazón sano, un trabajo de todos los días

Por: Valeria Chavez
Las enfermedades cardiovasculares afectan a hombres y mujeres, sin distinción. En el Día Mundial del Corazón, especialistas dijeron a Infobae que el riesgo puede controlarse, tratarse y hasta prevenirse con hábitos de vida saludables

Las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares son las principales causas de muerte en todo el mundo, cobrándose millones de vidas cada año. En nuestro país, una de cada tres mujeres muere por esta causa, ganándole a las muertes ocurridas por accidentes de tránsito y por cáncer de cualquier origen, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.

Por eso en el Día Mundial del Corazón es importante tomar conciencia de que muchos de los males de hoy en día son factores de riesgo coronario. La rigidez arterial, fumar, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el estrés y el sedentarismo son algunos de ellos. Por eso, es vital tomar recaudos y hacer cambios en los hábitos de vida, que bien pueden resultar vitales.

Bajo el lema “Elegí el camino hacia un corazón saludable”, este año el foco esta puesto en mujeres y niños. Porque niños saludables serán adultos sanos, que formarán familias y comunidades saludables.

“Las enfermedades cardiovasculares (ECV) pueden afectar a todas las personas. Sin embargo, el riesgo puede controlarse, tratarse y hasta prevenirse mediante hábitos de vida saludables para el corazón. Recomendamos llevar adelante una alimentación sana y equilibrada, hacer, por lo menos, 30 minutos diarios de ejercicio físico y no fumar”, expresó el doctor Jorge Lerman, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina.

Las enfermedades cardiovasculares y los infartos son la principal causa mundial de muerte, ocasionando 17,3 millones de vidas cada año (tantas como el sida, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas juntas). Por lo que se espera para 2030, alrededor de 23 millones de personas mueran a causa de enfermedades cardiovasculares al año.

Cuidar nuestro corazón con ejercicio, más simple de lo que pensamos

Al menos dos horas de caminata a la semana reduce la incidencia de muerte cardiovascular prematura en un 40%. Sin embargo, más de la mitad de los argentinos no realiza ningún tipo de actividad física.

Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2009 del Ministerio de Salud de la Nación, el 54,9% de la población argentina es inactiva, es decir, no realiza ningún tipo de actividad física.

Este porcentaje, que deja al desnudo la baja importancia que damos equivocadamente a la necesaria práctica de actividad física, va a contramano de los datos provenientes de la prevención primaria de muerte por enfermedad cardiovascular, que indican que tanto hombres como mujeres que reportan niveles aumentados de entrenamiento físico o fitness presentan reducciones de un 20 a un 35% en el riesgo relativo de muerte.

Y no estamos hablando de un entrenamiento intensivo. Por el contrario, cuidarnos es más simple de lo que pensamos: al menos dos horas de caminata a la semana reduce la incidencia de muerte cardiovascular prematura en un 40 por ciento.

En ese sentido, el profesor Pablo Etchegaray, responsable del área de Ejercicioterapia de Sanatorio Diquecito explicó que “la actividad física puede clasificarse en varios tipos: 1) la resistencia, que es la que nos permite soportar la fatiga, permitiendo prolongar el trabajo sin disminución importante del rendimiento; 2) la fuerza, que es la cualidad del músculo para ejercer una tensión y vencer una resistencia; 3) la flexibilidad, que es la capacidad de extensión máxima de un movimiento en una articulación determinada; 4) y el equilibrio, que es el correcto posicionamiento del cuerpo dentro de un espacio determinado”.

“Teniendo esto presente, a la hora de ejercitarnos es conveniente planificar el trabajo desde una mirada global y tratar de combinar todas estas capacidades, siempre teniendo en cuenta a la persona y sus posibilidades físicas, y yendo siempre desde lo más fácil a lo más complejo”, resaltó Etchegaray, para quien “al momento de planificar la actividad física no sólo hay que considerar el punto anterior sino que, además, se debería tener en cuenta la duración, frecuencia, volumen, carga, progresión e intensidad, para adecuarla a las posibilidades de cada persona”.

Recomendaciones generales a la hora de realizar ejercicio físico

Ejercicios aeróbicos: “Mejoran la resistencia cardiorrespiratoria. Se recomienda una duración de 20-30 minutos e ir incrementando hasta 45-60 minutos. Las actividades pueden ser realizadas en sesiones cortas de 10 minutos e ir acumulándose a lo largo del día. De moderada intensidad, caminatas rápidas. Iniciar con 3 días por semana y preferentemente alcanzar los 6 por semana”.

Trabajos de fuerza: “Deberían ser incorporados con el entrenamiento aeróbico, para mejorar la fuerza necesaria para realizar las actividades de la vida diaria. Seleccionar ejercicios que soliciten grandes grupos musculares (el trabajo de los pequeños grupos musculares incrementa significativamente la tensión arterial). Realizarlos 2-3 días a la semana e incluir un grupo de 8-10 ejercicios abarcando todos los grandes grupos musculares, hasta incorporarlos de modo diario durante 30 minutos o más, de modo continuo o acumulado a lo largo del día en fracciones de 10 o 15 minutos. Ejemplo: trabajo de pectorales (apertura con mancuernas en banco), cuádriceps (sentadillas con la pelota), dorsales (remo), etc”.

Flexibilidad: “Los ejercicios de flexibilidad pueden incorporarse a las fases de calentamiento y/o enfriamiento de las sesiones de ejercicio, o bien como parte del desarrollo de la sesión (stretching). Lo ideal al finalizar las sesiones es elegir ejercicios mediante los cuales se estiren los músculos que trabajamos. Ejemplo para la zona lumbar y parte posterior de las piernas: sentarse en el suelo con las piernas extendidas; sin flexionar las rodillas, tratar de tocar la punta de los pies; el mentón debe estar apoyado en el pecho. Mantener 8 segundos.”

Equilibrio: “Por ejemplo, pararse sobre un solo pie y tratar de mantener la posición entre 10 a 15 segundos y cambiar de pierna. Repetir 3 veces.”

“Además, la práctica de yoga y otras artes similares es más que recomendable. No obstante, advertimos acerca de los riesgos propios del mantener por mucho tiempo determinadas posiciones, sobre todo aquellas en las cuales el bloqueo del flujo sanguíneo sea significativo”, destacó Etchegaray.

Respuestas a dudas frecuentes

¿Cómo darme cuenta si sufro de enfermedad coronaria ante la falta de síntomas? ¿Cómo saber si mi corazón funciona bien?

La prudencia aconseja reparar siempre en los factores de riesgo. Se trata de aquellas condiciones humanas que predisponen a padecer una enfermedad. Aunque algunos de estos no pueden ser modificados (como el sexo, la edad o los patrones genéticos) la gran mayoría, como la hipertensión, la diabetes, los trastornos del colesterol, el sedentarismo, el tabaquismo o la obesidad, pueden ser controlados.

“La evaluación integral por un cardiólogo permite definir los estudios necesarios para cada individuo, el momento oportuno para efectuarlos y la interpretación de los resultados obtenidos. Adquiriendo vital importancia el tiempo y la forma de su indicación, ya que una precoz detección y un pronto inicio del tratamiento permite no solo controlar el factor sino también evitar la progresión hacia formas severas de las enfermedades”, indicó el doctor Alberto Alves de Lima, cardiólogo, jefe del departamento de docencia e investigación del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (Icba).

¿Quiénes deben realizarse chequeos cardiológicos?

• Hombres mayores de 35 años y mujeres mayores de 45 años a pesar de no tener síntomas.

• Personas hipertensas, diabéticas, con trastornos del colesterol, tabaquistas severos u obesos.

• Personas cuyos padres o hermanos hayan padecido enfermedades cardiovasculares o muerte súbita.

• Personas con dolor de pecho, falta de aire, soplos, palpitaciones o hinchazón de piernas entre otros.

• Personas que decidan iniciar una actividad física programada, sobre todo aquellos que han estado durante un largo período de tiempo con inactividad.

• Personas que hayan sufrido problemas cardíacos o vasculares.

¿Cuándo?

En el preciso momento en que uno toma conciencia que pertenece a algunos de los grupos anteriormente mencionados, debe realizar una visita al cardiólogo.

¿Por qué es importante controlar el colesterol para la salud cardíaca? ¿Cómo podemos hacerlo de manera natural?

El doctor Osvaldo Deprati, asesor médico del laboratorio Elea destacó que “el aumento sostenido del colesterol sanguíneo, sobre todo del colesterol LDL y los triglicéridos (grasas denominadas malas) genera fenómenos que favorecen la enfermedad cardiovascular al promover que las arterias se obstruyan por las denominadas placas ateroescleróticas. Este fenómeno se incrementa significativamente si están asociados otros factores de riesgo como el aumento de la tensión arterial, el hábito de fumar y la diabetes, entre otros”.

Y recomendó que “una manera natural de corregir el aumento del colesterol (la hipercolesterolemia) es mantener una buena alimentación, parecida a la dieta de los países mediterráneos, que consta de gran cantidad de frutas, verduras, cereales, frutos secos y fibras. Con un incremento de las llamadas grasas buenas (los ácidos grasos omega 3), como el ácido alfa linolénico que además de ser antioxidante contrarresta el proceso que lleva a la generación de obstrucciones arteriales y arritmias cardiacas. La dieta argentina contiene escasa cantidad de ácidos grasos omega 3. Una forma de incrementar este consumo es a través del aceite de chía que es la fuente vegetal más importante en ácido alfa linolénico y puede ser consumido en cápsulas lo que facilita su ingestión”.

Un corazón gigante para concientizar sobre factores de riesgo

El Hospital Alemán continúa con la muestra “Corazón Gigante” hasta el 4 de octubre, de lunes a viernes, de 10 a 13 y de 14 a 19, en el frente del establecimiento (Av. Pueyrredón 1640 – CABA). Se trata de una réplica a escala del interior del corazón que, mediante la visita guiada en su recorrido, ilustra de modo didáctico e interactivo el funcionamiento de este órgano vital. La experiencia apunta a concientizar a la comunidad sobre las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte e invalidez en nuestro país.

http://www.infobae.com/2013/09/27/1511951-tener-un-corazon-sano-un-trabajo-todos-los-dias