Son propensos a padecer un ACV o infarto tres de cada diez argentinos

Las nuevas estadísticas preocupan a los cardiólogos en el Día Mundial del Corazón; “Son cifras preocupantes”, afirmaron

Por Víctor Ingrassia | LA NACION

Para los argentinos, las nuevas estadísticas vinculadas a enfermedades del corazón son contundentes y preocupantes: tres de cada diez personas que viven en el país tienen hábitos y comportamientos que aumentan la posibilidad de sufrir una enfermedad cardíaca como el infarto agudo de miocardio (IAM) o el accidente cerebrovascular (ACV), que constituyen la primera causa de muerte en el país.

Un estudio científico difundido ayer en Buenos Aires con motivo del “Día mundial del Corazón” que se celebra este domingo reveló que el 32% de los adultos de entre 35 y 74 años fuma, el 44% tiene hipertensión, el 17% alto el colesterol, el 35% padece obesidad, el 57% hace poca actividad física, el 73% come pocas frutas y verduras, y el 9% sufre diabetes.

“Las cifras son preocupantes. En general, la población conoce muy poco de enfermedades cardiovasculares, desconoce que en gran medida se pueden prevenir. Por lo tanto, en muchos casos hasta que no sobreviene un infarto o un ACV la gente no actúa”, advirtió Adolfo Rubinstein, director general del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), a cargo de la investigación financiada por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre (NHLBI) de los Estados Unidos.

“A la hipertensión y el colesterol alto, que pueden provocar problemas de salud serios, se las llama ‘enfermedades silenciosas’ porque se presentan y progresan sin que las personas que las sufren se den cuenta. Por eso muchos se enteran de que su salud cardiovascular no está bien cuando ya están enfermos”, explicó el especialista y añadió que “si bien algunas de las condiciones y comportamientos que aumentan las chances de sufrir una enfermedad del corazón son silenciosas, otras están vinculadas con conductas y hábitos no saludables que es posible detectar fácilmente, como fumar, ser obeso, hacer poca actividad física y comer pocas frutas y verduras”.

“Ante esos factores de riesgo, se puede hacer un cambio. Es cierto que la genética importa, ya que la hipertensión y el colesterol alto tienen un alto componente hereditario, pero el 80% del riesgo cardiovascular lo representa lo que se llama factores de riesgo modificables”, sostuvo el experto.

Según los responsables médicos, la evaluación constituyó “el primer estudio científico con seguimiento a largo plazo que permite conocer el estado de salud cardiovascular de los habitantes del Cono Sur”, ya que además de la Argentina con 4000 casos, se replicó en Chile con 2000 personas y en Uruguay con otras 1580.

EPIDEMIA MUNDIAL

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la primera causa de muerte en el mundo; se calcula que en al año 2008 fallecieron por causa de una ECV 17 millones de personas, lo que significa el 30% de todos los fallecimientos mundiales ocurridos ese año, de esa cifra 7 millones fallecieron por Enfermedad Coronaria y 6 millones por Accidente Cerebrovascular, precisó a LA NACION el doctor José Álvarez, jefe del servicio de Hemodinamia y Cardioangiología Intervencionista del Hospital Alemán .

Foto: Archivo
En la Argentina sucede algo similar al resto del mundo, según informes del Ministerio de Salud, la tasa bruta de mortalidad global es de 7,86 por cada mil habitantes por año; de esos 2,39 corresponden a las ECV (30%). “Para la Organización Mundial de la Salud la mortalidad cardiovascular en Argentina para la población de entre 30 y 70 años es de 1,67 por cada mil habitantes, más baja que la de Brasil (2,48) y más alta que la de Chile (1,14) y Canadá (0.82)”, precisó Álvarez.

“Para cambiar esta preocupante tendencia, hay que trabajar sobre los llamados Factores de Riesgo modificables, como el tabaquismo, el colesterol elevado y la hipertensión arterial, entre otros. Por ejemplo, fumar incrementa hasta seis veces el riesgo de tener un ataque cardíaco y hasta tres veces el riesgo de tener un ACV; sin embargo hay estudios que muestran que en algunos países latinoamericanos fuma más del 40% de la población. En cuanto a la Hipertensión Arterial, más del 40% de la población de los 17 países en que se realizó el estudio la padece, con el agravante de que solo uno de cada cinco de estos ha logrado controlarla.

En coincidencia con ello, el doctor Alberto Alves de Lima, cardiólogo, Jefe del Departamento de docencia e investigación del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) explicó a LA NACION que “la evaluación integral por un cardiólogo permite definir los estudios necesarios para cada individuo, el momento oportuno para efectuarlos y la interpretación de los resultados obtenidos”.

Y agregó: “Es de vital importancia el tiempo y la forma de su indicación, ya que una precoz detección y un pronto inicio del tratamiento permite no solo controlar el factor sino también evitar la progresión hacia formas severas de las enfermedades”, concluyó el especialista.

CONTRA EL INFARTO DE MIOCARDIO

En el Día Mundial del Corazón es importante tomar conciencia de que el infarto agudo de miocardio (IAM) es la principal causa de muerte en hombres y mujeres, entre los 60 y 70 años respectivamente. Muchos de los males de hoy en día son factores de riesgo coronario, como la rigidez arterial, fumar, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el estrés y el sedentarismo. Por eso, es vital tomar recaudos y la rapidez con que el paciente consulte al médico

“La prevención es fundamental para mantener sano nuestro corazón. El miocardio, músculo del corazón, se alimenta a través de tres arterias coronarias. Una obstrucción súbita de alguna de estas arterias lleva al IAM, es decir, la muerte de un sector del músculo cardíaco. Por eso, es importante conocer el Índice de Rigidez Arterial”, explicó a LA NACION el doctor Gonzalo Bardot del Departamento de Cirugía Plástica del Hospital de Clínicas Jose de San Martín.

Para detectar los síntomas del IAM a tiempo, es importante conocer que en algunos casos el dolor se tolera tan bien que no se sospecha que sea del corazón.

“En general, se genera opresión en el centro del pecho, pero el malestar puede abarcar desde la mandíbula hasta la boca del estómago. Puede darse en forma localizada o irradiarse a la espalda, el cuello, el hombro o el miembro superior izquierdo o derecho. Además, el IAM se asocia con sudoración fría, náuseas, vómitos y dolor en el abdomen superior que pueden llevar a confusiones diagnósticas. Otros pueden tener palpitaciones, mareos, falta de aire e incluso sensación de desmayo o pérdida de la conciencia”, afirmó Bardot.

DIAGNÓSTICO CORRECTO

Para realizar un correcto diagnóstico, hoy en día el electrocardiograma es la herramienta más sencilla y útil que existe (permite hacerlo con certeza y establecer el tipo de tratamiento). Según Bardot, el examen de sangre también es muy útil, dado que el músculo cardíaco dañado libera una serie de sustancias a la sangre que pueden ser medidas, pero no se utiliza para el tratamiento inicial debido a que su aumento es tardío (se da a lo largo de las horas). El experto indicó que una simple muestra de saliva también permite conocer los genes y características relacionadas con la presión arterial, los niveles de colesterol, la enfermedad cardiovascular y la respuesta a los medicamentos de una persona.

“Frente a un IAM, lo primero que debe hacerse es masticar una aspirina y ponerse en contacto con un equipo médico de emergencia. “Muchos pacientes pueden tener una arritmia grave que compromete la vida y que puede corregirse con una desfibrilación ventricular (shock eléctrico). En la actualidad, se pueden encontrar lugares públicos con desfibriladores automáticos””, precisó el especialista.

Sin embargo, el tratamiento de mayor importancia es destapar la arteria ocluida, lo que puede lograrse con drogas intravenosas que disuelven el coágulo o a través de una an¬gioplastia coronaria. Todo dependerá de las características del cuadro, su precocidad y la velocidad con que puedan aplicarse en el centro médico que sea atendido.

NÚMEROS SALUDABLES

Para llevar adelante una vida sana y minimizar los factores de riesgos en enfermedades cardiovasculares se deben contemplar las siguientes variables:

Colesterol Total: menos de 200mg/dl
Total de Triglicéridos: menos de 150mg/dl
Glucemia: menos de 100 mg/dl
Presión arterial normal: 140/90 mm Hg
Índice de Masa Muscular (IMC): entre 18 y 25 Kg/m2

¿QUIÉNES DEBEN REALIZARSE CHEQUEOS CARDIOLÓGICOS?

. Hombres mayores de 35 años y mujeres mayores de 45 años a pesar de no tener síntomas.

. Personas hipertensas, diabéticas, con trastornos del colesterol, tabaquistas severos u obesos.

. Personas cuyos padres o hermanos hayan padecido enfermedades cardiovasculares o muerte súbita.

. Personas con dolor de pecho, falta de aire, soplos, palpitaciones o hinchazón de piernas entre otros.

. Personas que decidan iniciar una actividad física programada, sobre todo aquellos que han estado durante un largo período de tiempo con inactividad.

. Personas que hayan sufrido problemas cardíacos o vasculares.

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