Impulsan una nueva rama del derecho para la protección de los adultos mayores

Una nueva rama del Derecho, que busca atender la especificidad de las problemáticas de los adultos mayores, es impulsada por abogados rosarinos que ya han logrado que se incorpore como materia en cinco universidades de todo el país.

telam
14-6-2013

“El derecho de la vejez es una nueva especialidad jurídica que surge a partir de visibilizarse la situación de discriminación, maltrato y abuso que la cultura actual ejerce sobre los mayores”, explicó a Télam María Isolina Davobe Caramuto, directora del Centro de Investigaciones en Derecho de la Ancianidad de la Universidad de Rosario en el marco de conmemorarse mañana el Día de Toma de Conciencia del Maltrato a las Personas Mayores.

Precursora de la especialidad junto a otros colegas rosarinos, la abogada afirmó que “en el concepto de vejez la sociedad actual deposita un montón de prejuicios como ser feo, inútil y no productivo, y así la misma cultura que hizo posible el alargamiento de la vida, luego desprecia a sus mayores”.

Luego de observar que el derecho que refería a las personas de la tercera edad era sólo el previsional y de advertir que esto era insuficiente, el grupo comenzó a investigar las problemáticas de este colectivo hace 20 años y desde hace 10 crearon el instituto.

¿Cuáles son los derechos más vulnerados de los mayores?
En primer lugar todo lo referente al derecho de la capacidad, que entraría dentro de la autonomía. Existen numerosos juicios por interdicción e inhabilitación. La capacidad es la facultad que tenemos todos a partir de los 18 años de manera plena de ser titulares de derechos y obligaciones y ejercerlos. La vejez, de por sí, no es un elemento que pueda disminuir la capacidad, pero en la práctica está instalada esa asociación.
Entonces los familiares, con buenas o malas intenciones, comienzan a tomar decisiones invadiendo el espacio de libertad del adulto de modo tal que en un momento se pierde de vista cuál es ese lugar. Éste es un gran nudo que se vincula con la violencia, porque cuando la persona mayor se resiste a que otro decida por él comienza una escalada de agresión respecto la cual el mayor termina cediendo sus derechos y aquí se vulnera otro derecho de la autonomía que es la integridad física y moral.

¿Cuáles son las herramientas desde el derecho para impedirlo?
En Argentina existe una Ley Nacional de Violencia Familiar, pero esta legislación y los tribunales que la aplican, es decir, la práctica, se limita a las cuestiones de violencia de género y de infancia, que por supuesto son importantísimas, pero aquí se ha perdido la posibilidad de incorporar herramientas específicas para la tercera edad.
Y esto es necesario porque la violencia en la vejez se da a través de una trama más sofisticada, es decir, al adulto mayor generalmente no se le pega, sino que se lo deja de considerar, se lo comienza a arrinconar incluso físicamente reduciéndolo a un espacio pequeño en la casa, se lo avasalla en la toma de decisiones, e incluso en algunos casos se produce el abuso medicamentoso. Es decir, es un hostigamiento más psicológico, de manera tal que muchas veces es difícil actuar a tiempo.

¿Qué otra problemática es común?
Otra problemática son las internaciones compulsivas que suelen hacer los familiares sin que medie un consentimiento por parte del adulto, incluso realizando maniobras engañosas. Y en este mismo núcleo están las prácticas abusivas por parte de las instituciones geriátricas que muchas veces impiden la salida, convirtiéndose en una institución carcelaria cuando debería ser claro que su función es otra. Existen fallos en este aspecto, pocos pero contundentes, que lo prohíben.
Y otro nudo importante lo constituye la llamada ahora muerte digna, y esto tiene que ver con cuando se presenta una enfermedad terminal cómo tomar decisiones al respecto. En este sentido sí tenemos una herramienta importantísima a partir de las reformas de la Ley de Pacientes que, incluso sirve más allá del tema salud.

¿En qué consiste esta herramienta?
Se llaman disposiciones anticipadas y permiten establecer de antemano frente a un escribano con qué criterios se quiere que a uno lo traten en caso de que tenga un deterioro cognitivo respecto de su persona y de su patrimonio y quién quiere que haga cumplir estas disposiciones. Esta herramienta tiene plena vigencia hasta que la persona fallece, luego se aplica el derecho sucesorio o el testamento, en el caso de que la persona lo haya realizado.
Es una herramienta muy poco conocida y es muy útil porque además no es un instrumento costoso y brinda tranquilidad a la persona y a la familia. De hecho cuando un juez tiene que determinar la incapacidad de un adulto mayor tiene la obligación de librar oficios para ver si existe alguno de estos documentos.

¿Cuáles son los motivos por los cuales los adultos mayores se acercan a la justicia?
Es interesante esto porque, más allá de cuáles son sus derechos más vulnerados, lo que vemos en la práctica es que los adultos se acercan a la justicia en primer lugar cuando se les cortan las posibilidades de ver a sus nietos. Y el otro tema es el previsional, donde muchos jubilados luchan por sus derechos y en donde los centros de jubilados hacen mucha presión. El tema con los otros casos donde existen distintos tipos de violencias es que no llegan a la justicia porque las mismas personas que ejercen el abuso se lo impiden. En este caso, es la sociedad la que tiene que estar alerta si ve una situación de violencia para hacer la denuncia, y la justicia luego realizará su investigación.
¿Cuál es la mirada de ustedes sobre los tiempos de la justicia?
Por supuesto que hay que agilizar los tiempos procesales. Es muy común ver a los adultos litigando por un ajuste jubilatorio que cuando por fin le sale se muere e incluso fallece antes de que se resuelva, con lo cual aquí si bien la justicia está intentado mejorar, todavía es insuficiente.

http://www.telam.com.ar/notas/201306/21273-impulsan-una-nueva-rama-del-derecho-para-la-proteccion-de-los-adultos-mayores.html