“Se aprende copiando, y ojalá copiemos lo bueno de la vida”

POR LUIS SARTORI

Leyenda. Empezó en Clarín cuando los diarios casi no publicaban historietas locales. A los 90 regala secretos de su lúcida longevidad y reflexiona sobre este mundo que no imaginó

Clarín
14/1/2013

Admite flamantes 90, pero ya trabajó por lo menos 109 años. Sumemos: 45 en Clarín (1958-2003,) 27 en La Razón (58-85), 16 en Crónica (85-2001), 15 con Lino Palacio (45-60) y 6 en El Atlántico de Bahía Blanca (39-45), donde comenzó todo. Dobal, Miguel (como lo han llamado siempre), es una leyenda viva de la historieta argentina declarada Personalidad Destacada de la Cultura por la Ciudad de Buenos Aires. Es el dibujante que le puso humor a este diario muchos años antes que Fontanarrosa, Caloi, Guinzburg, Bróccoli, Aldo Rivero, Crist, Viuti, Tabaré, Altuna, Sendra (y siguen las firmas). Un tipo que va cantando por la vida -doy fe-, sencillo y amable. Un hombre sensible que nació en Puán, que admiró como su maestro a Lino Palacio y que, dibujo a dibujo, fue edificando una familia ultra numerosa (8 hijos, 18 nietos, 8 bisnietos) y una casa en Temperley. Y que alegró a cientos de miles de lectores de varias generaciones con hitos como El detalle que faltaba , De la crónica diaria, Dramas clasificados y, su último trabajo, La diaria sonrisa .

¿Cuál es el secreto para su optimismo indestructible?

No sé. Capaz que la influencia de Dios. Yo tengo mucha fe. Creo que en la vida hace bien tratar de estar bien con todos. Yo no me considero más que nadie.

¿Se puede estar bien con todos?

Te voy a decir una cosa: si yo fuera presidente, lo primero que haría sería estar bien con el campo. Toda la vida he amado el campo.

La cabeza, el optimismo, las ganas… ¿como se alimenta eso?

Será otra vez la mano de Dios, como digo siempre. Pero no es lo mismo, uno nota… con el correr de los años uno va perdiendo facultades. Tenemos muchas facultades, la facultad de la vista, la facultad del olfato, la facultad del oído, la facultad del habla. Lo que hay que tratar de no perder es la universidad, el cerebro.

¿Qué hace para no perder su “universidad”?

Debe ser bueno el mate. Tomo mucho mate. Me encanta.

¿Juega ajedrez o sudoku?

No. Me gusta mucho hacer palabras cruzadas. Tengo todas las revistas de palabras cruzadas. Eso activará. Dicen los médicos que es bueno.

Juego de palabras. Le viene….

De siempre. Yo en la conversación juego con las palabras y voy haciendo chistes si se da el caso. Dicen que al reír el organismo produce endorfinas, y las endorfinas hacen mucho bien al organismo.

¿Se ríe mucho?

Permanentemente.

¿Les hace bromas a su esposa y a sus hijos?

Sí, y a mis nietos también.

¿Alguno salió con habilidad para el dibujo?

No. El mayor es comandante e instructor de Aerolíneas. Laura, la segunda, tiene 6 hijas. El tercero, Carlitos Ramón es ingeniero agrónomo. El cuarto, Luis María trabaja en la municipalidad de Lomas. Y María Inés y Juan Pablo, el pianista, son mellizos. Antes de ellos habíamos perdido dos varones también mellizos: se nos fueron, uno un día, otro el otro, y los perdimos.

¿Eran bebés?

Tenían cinco días. El médico los peleó a los dos acá. El primero se le murió al médico y a mi hermana. Me acuerdo verlo sobre la mesa del living. Lo llevé con un coche de alquiler al cementerio, me acompañó un chico vecino. Y al otro día pasó lo mismo con el otro, y lo llevé al mismo lugar.

Me cuenta muy tranquilo una situación tan traumática…

Es tremendo. Pero como ya tenía otros cuatro debe influir eso también. Y además casi ni los había conocido… Y seguí haciendo hijos. Volvimos a tener mellizos, varón y mujer.

¿Cuánto tiempo pasó?

Debe haber pasado año y pico. Lo perfeccionamos, porque aquellos eran dos varones y estos fueron un varón y una mujer. Perfeccionamos el sistema (sonríe).

Veo que puede hablar con humor hasta de un momento trágico.

Sí, cómo no.

¿Cómo se hace para llevar un matrimonio durante 64 años?

No tengo ni idea. Viviendo, viviendo. Es increíble ¿no?

Alguna trampa, algún truco tiene que haber.

Justamente no hay trampas. Y mucho aguante de ambos lados.

¿Planificaron tener tantos hijos?

No. La vida viene como viene.

¿Que espera de la vida a los 90?

Espero no sufrir. Porque uno cuando tiene esta edad no tiene temor de morir. Si no, el mundo sería un mar de lágrimas, una desesperación. Uno no tiene ningún temor de morir, absolutamente para nada. Por lo menos yo. Lo que uno no quiere son dos cosas: ni sufrir ni dar lástima. Son las dos cosas que uno le pide a Dios.

¿Sigue dibujando?

No, dibujé hasta el otro día. Cosas que me piden los amigos para los cumpleaños. Siempre me gustó hacer para los amigos. Y les agregaba una cuarteta más o menos graciosa. Pero ahora ya no me da.

Si tuviera que contar la cantidad de dibujos que hizo…

Mirá lo que es la suerte de un dibujante: admiraba a Lino Palacio cuando trabajaba en El Atlántico y tenía sobre la mesa dibujos de él. Porque se aprende copiando. Se lo he dicho a todos los chicos que me han venido a consultar en mi vida, que han sido centenares (NdR: entre ellos Caloi, que vivía cerca cuando era jovencito). Siempre les he dicho: no te preocupes si copiás, se aprende copiando. Ya vas a soltar todo. En la vida se aprende copiando, y ojalá copiemos de lo bueno. En todo sentido.

¿Cómo le va en el reino del celular y entre tanta tecnología?

El celular me asombra. Cada vez trae más. Pero nunca usé. Mi señora hace dos o tres años me regaló la computadora con el… ¿cómo es el agregado éste? Ahhh… Internet. Pero nunca me senté. En cambio, vienen mis nietas y bisnietas, se sientan y tuc tuc tuc.

¿Le sientan las cámaras de seguridad por todos lados?

No puedo explicarlo, es otro mundo. Nosotros nos levantábamos a la mañana, abríamos la puertita que daba a la calle, y la dejábamos así, pero nadie osaba pasar el dintel de esa puerta.

¿La inseguridad cómo lo tiene?

No lo puedo creer. Esto de que tus hijos se van y te dicen entrá, entrá, entrá…

Y si uno sale a sacar la basura te dicen mirá bien . ¡Qué ridículo!

¿Le da temor?

Me provoca angustia, vergüenza.

¿Cómo ve el matrimonio gay o igualitario?

En las cosas de cada uno no me puedo meter. Cada uno que Dios lo bendiga y arregle su vida.

¿El alquiler de vientres?

Mal no es tampoco. Cada uno es dueño de su destino.

¿Y el cola less para todas?

La cola, pega. La colaless, nos pega.

http://www.clarin.com/sociedad/Felipe-Miguel-Angel-Dobal-humorista_0_847115351.html