Tienen más de 60 años y se animaron a tatuarse

“Quizás mis nietos digan que estoy loca, pero lo quise hacer”, confiesa Marta de 80.

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15-12-12

La frase “son cosas de chicos” no es válida. En el único local ubicado en la planta alta de una galería en Villa Lugano, se encuentra un local de tatuajes donde se reunieron cinco personas de entre 60 y 80 años para charlar con PERFIL sobre una realidad: la tercera edad también se tatúa.

“Me parecía una locura, no me gustaba. El tiempo me mostró que estaba equivocada. A los 62 años me hice el primer dibujo y ya tengo tres”, cuenta María Cristina Librini, madre de cinco hijos (tres de ellos, tatuadores). Tiene cuatro estrellas y una flor dibujadas en su muñeca. Simbolizan una coincidencia familiar; cuatro hijos varones y una mujer, igual que la cantidad de sus nietos.

http://www.perfil.com/contenidos/2012/12/15/noticia_0004.html