Una mirada de Derechos Humanos en políticas gerontológicas

En un mundo cuya población envejece, los países comenzaron en esta última década a plantear el tema de la vejez desde una perspectiva de derechos humanos y a valorizar el aporte que los mayores de 60 años pueden realizar a la sociedad, coincidieron especialistas al conmemorarse el Día Mundial de las Personas de Edad.

“En abril de este año realizamos una evaluación del Plan de la ONU sobre envejecimiento que se estableció en Madrid 2002 y el avance que hubo es la mirada de derechos humanos en todo lo que se refiere a políticas gerontológicas”, explicó la Directora Nacional de Adultos Mayores del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Mónica Roqué.

Telam
30.9.2012

Para Roqué, lo central del enfoque de derechos al hablar de vejez es “reconocerle a la persona su posibilidad de decidir”.
“La vejez es más heterogénea que cualquier otra etapa de la vida -añadió la funcionaria – porque, por ejemplo, si vos ves un chico de 6 años en la calle lo primero que pensás es que debería estar en la escuela, en cambio si uno piensa `¿qué tiene que hacer una persona de 70 años?` la respuesta es: `lo que quiera`, porque son adultos, y si yo puedo decidir a los 40, ¿por qué no voy a poder 30 años después?”.
“Entonces, pensar desde un enfoque de derechos es garantizar al adulto mayor la participación, la autonomía, la independencia, el cuidado, porque si una persona mayor tiene un problema no hay que internarla, sino darle la mejor alternativa, no la más fácil o la más económica, la mejor”.
Por su parte, la médica geriatra Cynthia Mariñansky sostuvo que “el plan de acción de Madrid 2002 fue el primer acuerdo de esta naturaleza que reconoció claramente el potencial de los adultos mayores para contribuir al desarrollo de la sociedad”.
Según un estudio del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas en 2007 el 10,7 por ciento de la población mundial tenía sesenta años o más, mientras que para 2025 se proyecta que ese porcentaje alcance a 15,1 por ciento y en el 2050 a 21,7 por ciento.
“En este momento se trabaja con la metáfora del “bono demográfico”, que consiste en la disminución de jóvenes que, si bien todavía no produjo un desbalance crítico respecto del envejecimiento demográfico, la tendencia indica que ese “bono” no puede durar más de veinte años”, indicó a Télam el médico Osvaldo Bodni, Coordinador del departamento de Adultos Mayores de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).
Bodni añadió que “dentro de veinte años la cantidad de jóvenes con trabajo no va a alcanzar para ayudar a la inmensa clase pasiva”.
Pese a los avances, los especialistas consultados sostienen que los adultos mayores todavía poseen problemáticas comunes en distintas regiones, e incluso a nivel global.
“La participación del adulto mayor en el mercado de trabajo, la eliminación de la pobreza, el acceso universal a los servicios de salud, una vivienda y ambiente saludables, y la eliminación del abuso y la violencia son temas que continúan pendientes en varios países, incluso en aquellos que consideramos desarrollados”, señaló Mariñansky, quien es además directora de la Escuela de Ciencias del Envejecimiento de la Universidad Maimonides.
Por su parte, Roqué indicó que “si bien en Argentina el 95 por ciento de las personas tienen una jubilación o pensión, en el resto de América Latina el promedio de cobertura es del 40 por ciento, y esto repercute en la salud porque no en todos los países hay hospitales gratuitos como aquí”.
Otro desafío pendiente en la región que identificó la funcionaria es “la atención a la dependencia tanto física como mental, y en esto último Argentina también tiene una cuenta pendiente porque hay pocos lugares para la internación de personas con trastornos cognitivos y Alzheimer”.
En relación a la discriminación o el viejismo, el maltrato y el abuso, Roqué advirtió que “aunque en los países desarrollados puede existir menos discriminación hacia los adultos mayores, en el momento de la crisis lo primero que se cortaron fueron la jubilaciones”.
Y agregó que “también hay un informe de Europa en el que se señala que el 24 por ciento de las personas mayores son abusadas y maltratadas”.
La formación de trabajadores de la salud especializados en geriatría es otro de los temas pendientes mencionados por los especialistas, aunque en Argentina tanto desde el sector público como desde el privado se están realizando diferentes carreras y cursos para paliar esta situación.
El 1º de octubre como el Día Internacional de las Personas de Edad fue establecido el 14 de diciembre de 1990 en la Asamblea General de las Naciones Unidas y este año se celebra bajo el lema “La longevidad: forjando el futuro”.

http://www.telam.com.ar/nota/39486