Consejos sanitarios para prevenir el ACV

El control de factores de riesgo como la hipertensión arterial y la adopción de hábitos saludables por parte de la población son fundamentales para prevenir el ataque cerebrovascular (ACV), que origina 14.000 muertes al año y es la primera causa de discapacidad permanente en adultos, informó Salud.

La cartera sanitaria, al conmemorarse el lunes 29 el Día Mundial del ACV, emitió un comunicado, en el que insistió a la población en la necesidad de prevenir y estar atentos ante el ACV.

Sebastián Laspiur, director de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud, reiteró que “el principal factor de riesgo para el ACV es la hipertensión arterial, ya que ocho de cada diez personas que lo sufren son hipertensos”.

Laspiur añadió que “otros factores que influyen son el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo, el consumo de alcohol, drogas y tabaco, al punto de que los fumadores aumentan cuatro veces el riesgo de tener un ACV”.

Si se tiene en cuenta que el consumo de sodio eleva la tensión arterial, la reducción en la ingesta diaria de sal es una sencilla forma de prevenir esta enfermedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no consumir más de 5 gramos diarios y en la Argentina, los datos oficiales indican, que se llega casi a 12 gramos diarios por habitante, por lo que es primordial disminuir el consumo de sal agregada en las comidas y cobra suma importancia el compromiso de la industria de alimentos para reducir el sodio en los productos procesados.

Laspiur indicó que “desde el Ministerio venimos trabajando fuertemente en este aspecto y, en el marco de la iniciativa `Menos Sal, Más Vida`, hemos generado un convenio de reducción progresiva de sodio con los representantes de la industria alimentaria”.

Precisó que “según estimaciones elaboradas por nuestros técnicos, avanzando con las estrategias de promoción de la salud, para el 2020 se podrán evitar unos 110.000 casos de ACV”.

Además, la cartera sanitaria nacional, a través del Plan Argentina Saludable, implementa acciones para la prevención de los factores de riesgo, como la alimentación inadecuada, el consumo de tabaco, la inactividad física y el uso indebido de alcohol.

Por otra parte, resulta útil que la población esté informada acerca de los síntomas que pueden preceder a un ataque cerebral, como por ejemplo adormecimiento o parálisis en una pierna o un brazo, dificultad para el habla, problemas en la visión y dolor de cabeza súbito pueden ser señales de la inminencia de un evento, que de ser tratado en forma oportuna disminuye posibles secuelas.

Laspiur destacó que “la información, las políticas de prevención y sobre todo el compromiso de los diferentes actores, tanto gubernamentales, como ONGs, sociedades científicas y los representantes de la industria son fundamentales a la hora de enfrentar este problema, que representa un gran impacto en la calidad de vida de las personas y genera elevados gastos para el sistema de salud”.

El ACV es una afección causada por la pérdida de flujo sanguíneo cerebral (isquémico) o por el sangrado (hemorrágico) dentro de la cabeza y cualquiera de las dos situaciones pueden provocar que las neuronas se debiliten o mueran, ya que sin oxígeno las células nerviosas no pueden funcionar.

Las partes del cuerpo controladas por las regiones del cerebro afectadas dejan de funcionar y los efectos de un ACV suelen ser permanentes, ya que las células cerebrales muertas no se pueden reemplazar.

Por medio del reconocimiento temprano de los signos de un ataque cerebral y la búsqueda inmediata de atención médica, se pueden reducir las posibilidades de muerte y discapacidad.

El ACV tiene tratamiento y en la mayoría de los casos los pacientes mejoran, pero la recuperación comienza una vez finalizado el ataque y cuando el paciente está médicamente estable.

Por su parte, la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) coincidió en la necesidad de evitar el consumo excesivo de sal como un determinante fundamental de la hipertensión arterial y, consecuentemente, del riesgo de sufrir un ACV.

Lorena Allemandi, investigadora de la FIC, sostuvo que “no basta con abordar el diagnóstico precoz y tratamiento del ACV, sino que también es necesario priorizar la disminución de los factores de riesgo, como la hipertensión, la obesidad, el colesterol elevado, el tabaquismo y el sedentarismo determinante de la enfermedad”.

http://www.prensa.argentina.ar/2012/10/27/35397-consejos-sanitarios-para-prevenir-el-acv.php