Primeros auxilios

Cuando la asistencia a tiempo salva vidas

Por Gabriela Cicero | LA NACION
Domingo 26 de agosto de 2012

Tras haber tomado un curso de primeros auxilios, Román Gestoso pudo socorrer a una mujer mayor que salía de su casa desesperada tomándose del cuello y pedía ayuda sin emitir sonido. “Gracias a que tenía las manos en el cuello, señal universal de atragantamiento, apliqué directamente la maniobra de Heimlich y pudo volver a respirar. Fue muy emocionante cuando después me llamó por teléfono para agradecerme”, recuerda Gestoso, actualmente instructor de la Cruz Roja Argentina de la filial Quilmes y flamante médico.

S.O.S., nadie está librado de verse envuelto en una situación de emergencia. Todo puede ocurrir en cuestión de segundos en casa, en el trabajo y en la vía pública, donde se produce la mayoría de los incidentes. Especialmente en un país donde mueren más de 600 personas por mes en accidentes de tránsito, sin contabilizar a los lesionados. “Hasta los 35 años, la mayoría es víctima de negligencia o excesos de confianza. Después de esa edad, se suman los problemas cardíacos”, explica Santiago Camino, instructor de Cruz Roja Argentina.

Saber brindar asistencia primaria salva vidas. “O al menos se le da una oportunidad”, predican desde la Cruz Roja, la principal proveedora y difusora de primeros auxilios en el mundo, con 64 filiales en nuestro país, más la sede central y más de 8000 voluntarios.

Esos minutos antes de que llegue la ambulancia pueden ser cruciales para mantener a alguien con vida. Especialmente en los casos que revisten mayor gravedad. Las técnicas son fáciles de aprender y cualquier persona mayor de 15 años puede inscribirse en los cursos. El de formación básica dura 30 horas.

Se trata de un saber tan valioso que muchos de los que lo adquieren se preguntan por qué no se enseñan estos contenidos en la escuela. Daniela D., que acaba de completar este curso que tenía como asignatura pendiente, cuenta que le enseñaron a reaccionar en circunstancias atípicas, desde un accidente hasta un desmayo. “La base es entender que estás ahí para auxiliar, nunca reemplazar al médico ni mucho menos…Por eso, primero se activa el sistema de emergencia (saber qué decirle al SAME, qué detalles tener en cuenta para ayudar a que todo sea más efectivo) y recién ahí intervenir con la persona que necesita auxilio.”

LO QUE NO HAY QUE HACER

No hacer torniquete
Ante un sangrado nasal, no llevar la cabeza hacia atrás
Si se sospecha de un ataque cardíaco, no pedir que la persona tosa
No suponer que alguien llamó a la ambulancia
En caso de quemadura, no poner pasta dental ni pomadas antibióticas. Solamente agua
No movilizar a una víctima de un incidente, salvo que nuestra vida y la de la víctima corra riesgo. Una ruta de noche, por ejemplo
No ponerse en peligro

http://www.lanacion.com.ar/1502379-primeros-auxilios