Pacientes cardíacos juegan al fútbol y bailan tango para recuperarse

Los pacientes cardíacos del hospital bonaerense Diego Paroissien, en La Matanza, se recuperan de su dolencia jugando papi fútbol y bailando tango, como actividades alternativas para su rehabilitación.

Se trata del equipo de fútbol Diástole, conformado por pacientes cardíacos en rehabilitación del hospital provincial Paroissien de La Matanza, que se reúne a jugar todos los miércoles. Además, a partir de mañana, los pacientes cardíacos podrán asistir a clases de tango.

El ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, destacó la iniciativa al asegurar que “festejamos cada vez que sumamos creatividad a los tratamientos médicos, porque llevar una vida saludable también es poder divertirse”.

Telam
3/8/2012

El jefe del servicio de rehabilitación del Paroissien, Alberto Marani, explicó que “con actividades que den ganas hacerlas generamos los mismos beneficios que caminando alrededor de una pista y sumamos actividad a los pacientes para que la rehabilitación sea completa”.
La Unidad de Rehabilitación Cardiovascular del Paroissien atiende a 150 pacientes que sufrieron infartos, pre infartos, enfermedades coronarias o tienen un by pass.
Dos veces por semana estos pacientes realizan la clásica rutina de la rehabilitación: cinta, bicicleta; y a esto se suma como alternativa de rehabilitación el papi fútbol y las clases de tango.
“Nos damos cuenta que la rehabilitación cardiovascular es muy pobre. La mayoría de las veces los médicos no indicamos una rehabilitación completa y en el caso de los pacientes sabemos que sólo el 30 por ciento completa el tratamiento. Hay mucho abandono”, aseguró Marani.
El especialista en rehabilitación aseguró que sólo el 15 por ciento de las personas que tuvieron o tienen una enfermedad cardiovascular realiza rehabilitación.
Específicamente, explicó Marani, la rehabilitación consiste en eliminar o bajar los factores de riesgo para evitar otro episodio cardíaco: elevar la capacidad física (que suele ser muy baja), bajar el colesterol, controlar la hipertensión, reducir la obesidad.
Con estos datos en la mano el hospital provincial comenzó hace dos años con el proyecto de papi fútbol para los pacientes, que se disputa todos los miércoles a las 10 en el Club Portugués de la Matanza.
El equipo Diástole tiene remeras propias y entrena todas las semanas y una vez al mes mide su capacidad con otro equipo, como el de la Unidad de Rehabilitación o el de médicos del Paroissien.
El juego tiene reglas propias que lo convierten en “apto para cardíacos”, como por ejemplo que la cancha de papi es dividida por tres líneas que, a su vez, contienen tres cuadrados.
En cada cuadrado hay dos jugadores, uno por cada equipo y la regla básica es que no se puede salir del cuadrado por lo que si un jugador sale, es amonestado: y si toca la pelota fuera de su cuadrado, es penal.
“La pelota se mueve mucho, circula y hay muchos goles y penales”, contó Marani y aclaró que “el cuadrado nos sirve para controlar la presión arterial, la frecuencia cardíaca. El paciente está haciendo algo que lo apasiona, pero controlado, no a correr toda la cancha porque no puede”.
La segunda temporada futbolística del año comenzará en un mes, cuando calme el frío, pero mientras tanto podrán sumarse al flamante e innovador Proyecto de Rehabilitación Cardiovascular con Tango.
Anoche se hizo la presentación oficial del nuevo taller de tango que contó como invitado al director de orquesta, compositor y bandoneonista argentino Leopoldo Federico, quien compartió con médicos y pacientes los primeros pasos del tango de rehabilitación.
Las clases comenzarán el lunes próximo, a las 18.30, en el Círculo Médico de La Matanza y hasta ahora ya se sumaron entre 15 y 20 parejas.
Las clases son gratuitas y puede participar cualquier persona con un antecedente cardiovascular aunque no se haya atendido en estos dos hospitales.
“Bailar tango es equivalente a caminar rápido y bailar milonga sería como trotar”, afirmó Marani y contó que “la idea surgió de un doctor ya jubilado, un excelente bailarín que me propuso hacer esto y me estimuló”.
Además de ser una idea original las clases de tango para rehabilitación de pacientes cardíacos tiene un sustento científico: el Centro de Vida de la Fundación Favaloro realizó en 1999 un estudio que comprobó los beneficios del tango para la recuperación.

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