Feminización de la Vejez

Las mujeres viven siete años más que los hombres

Nacen más varones pero llegan más mujeres a la vejez. Entre las causas, la falta de prevención de la salud, conductas riesgosas y el estrés laboral, producto de un modelo social machista. ¿Los hombres son el sexo fuerte?

Por Natalia Muñiz
Diario Popular
13-5-2012

Lo vemos en los centros de jubilados, en las universidades de tercera edad, en los centros culturales y barriales, en la familia. La vejez tiene cara de mujer, a pesar que nacen más varones. Y los datos lo verifican. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) indica que, en Argentina, la esperanza de vida al nacer para ellas ronda los 80 años; para ellos, los 73. Si se observa la esperanza de vida a los 60 años: una mujer tiene por delante 23 años; un hombre, 18.
En el ámbito científico aún no hay un criterio unificado sobre por qué las mujeres viven más que los hombres. Si bien hay varias teorías, como por ejemplo cuestiones biológicas, los profesionales consultados por este diario coincidieron en que los estereotipos machistas de ser varón los lleva precisamente a correr más riesgos, sufrir más accidentes, concurrir tardíamente a las consultas médicas, entre otras situaciones.
Datos suministrados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el censo 2010 se registró un índice de masculinidad -cantidad de varones por cada 100 mujeres- en el total de la población de 94,8, pero según las edades:

.- En el grupo de entre 0 y 4 años hay 103,6 varones por cada 100 mujeres de la misma edad. Nacen más varones.
.- En el grupo de entre 5 y 9 años hay 103,3 varones por cada 100 mujeres de la misma edad.
.- En el grupo de entre 10 y 14 años hay 103,2 varones por cada 100 mujeres de la misma edad.
.- Entre los 15 y 19 años hay 101,6 varones por cada 100 mujeres.
.- Entre los 20 y 24 años hay 99,8 varones por cada 100 mujeres de la misma edad. Está prácticamente equiparado.
.- Entre los 25 y 29 años, 98,3 varones. Comienza a bajar el índice de masculinidad.
.- Entre los 30 y 34 años, 96,7 varones.
.- Entre los 35 y 39 años, 95,9 varones por cada 100 mujeres.
.- Entre los 40 y 44 años, 95 varones.
.- Entre los 45 y 49 años, 94,6 varones.
.- Entre los 50 y 54 años, 93,3 varones.
.- Entre los 55 y 59 años, 91,6 varones.
.- Entre los 60 y 64 años, 88,4 varones por cada 100 mujeres de la misma edad. La baja en el índice de masculinidad se agudiza.
.- Entre los 65 y 69 años, 83,5 varones por cada 100 mujeres.
.- Entre los 70 y 74 años, 75,9 varones.
.- Entre los 75 y 79 años, 67 varones por cada 100 mujeres.
.- Entre los 80 y 84 años, 55 varones por cada 100 mujeres.
.- Entre los 85 y 89 años, 45,2 varones.
.- Entre los 90 y 94 años, 34,9 varones.
.- Entre los 95 y 99 años, 25 varones.
.- En el grupo de personas con 100 y más años hay 29 varones por cada 100 mujeres de la misma edad.

Cuestiones de género

El por qué si nacen más hombres se registra esta gran diferencia a medida que se avanza en edad, puede ser contestado por el chiste fácil y machista que “ellas los aniquilan”. Sin embargo, una de las hipótesis señaladas por los profesionales es precisamente “lo insalubre” del modelo machista de ser varón.
La vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG), Margarita Murgieri, destacó que la esperanza de vida de las mujeres en los países desarrollados es “cinco y ocho años superior” a la de los hombres.
“Ninguna teoría explica absolutamente esta diferencia. Existen datos que sustentan la mayor sobrevida desde el punto de vista biológico y la relacionan con el estilo de vida, como la menor frecuencia de enfermedad cardiovascular y la menor exposición a riesgos. Otros hablan del factor protector de los vínculos personales”, explicó la médica geriatra, Master en Género, Sociedad y Políticas.
En este marco sostuvo que “debiéramos detenernos a pensar por qué los hombres mueren antes. Sin apartarnos de la vejez como un proceso heterogéneo (cada uno envejece como ha vivido), se puede decir que existen cuestiones de género, nos referimos a los roles, relaciones de poder y jerarquías que determinan socialmente lo que hombres y mujeres hacen. Estos estereotipos también marcan sus formas de enfermedad, consultar y morir”.
“Aquí debemos reflexionar sobre las masculinidades. Los hombres consultan al médico más tardíamente, porque se van de alta precozmente de internaciones, están más expuestos a accidentes, toman más actitudes de riesgo y presentan más adicciones”, sostuvo la profesional.

Peor calidad de vida

Sin embargo subrayó que “los años excedentes que viven las mujeres, no siempre son saludables. Muchas lo hacen en soledad, pobreza y discapacidad. Las mujeres han tenido peores trabajos, mal remunerados, fueron cuidadoras de esposos, padres, hijos o enfermos, desarrollando una doble o triple jornada, y si bien están más habilitadas socialmente que los hombres a consultar al médico, no efectúan gastos de bolsillo para sí mismas, y cuando hay enfermedad cardiovascular son peores atendidas porque se desconfía de la sintomatología, atribuyéndola a cuestiones emocionales”.
“Todas estas razones y la falta de empoderamiento, las ubica en una situación de vulnerabilidad. No obstante, en los últimos años algo está cambiando y, por ejemplo, los programas educativos para adultos mayores están colmados de mujeres que no pierden la posibilidad de tener proyectos y participar”, reflexionó Murgieri

Modelos insalubres de masculinidad

Sociedad patriarcal

La doctora en Psicología, Irene Meler, destacó que aún no hay un criterio unificado de por qué las mujeres viven más que los hombres, pero aseguró que una hipótesis es que el modelo de masculinidad “es insalubre”.
Los estereotipos patriarcales de lo que significa ser varón “los expone a padecer accidentes en la juventud, sufrir traumatismos, padecer enfermedades producto del desgaste del estrés laboral y la responsabilidad económica de la familia, como úlceras e infartos”, explicó.
“Estos factores influyen en la esperanza de vida actual, en los países desarrollados, donde para los varones es de más o menos siete años menor que para las mujeres, por eso hay muchas viudas y la vejez se está feminizando”, destacó Meler, coordinadora del Foro de Psicoanálisis y Género de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires (APBA).
En este contexto, Meler explicó que si bien ellos “son el sexo fuerte, nosotras somos el sexo resistente. Tener músculos más grandes y más estatura implica ser más fuertes, ser capaces de mayores esfuerzos físicos, pero no necesariamente más resistentes”.

Población en riesgo

Por su parte, el psicólogo Guillermo Vilaseca, director de la página www.varones.com.ar, sostuvo que dado los modelos de masculinidad que los liga a la potencia y los miedos a la desvalorización, a ‘fallar como macho’, los hombres “suelen resolver problemas a través de la prepotencia y surgen tendencias a la impulsividad, desconfianza, disminución de capacidad para comunicarse, silencio, sexualización de los vínculos, pobreza en la empatía, bloqueo emocional y corporal”.
Vilaseca, quien también coordina grupos de reflexión para varones, señala que la consigna “tú puedes” se relaciona al mandato patriarcal del héroe, de Superman, “difícil de cumplir pero también de desobedecer” y tratar de mantener ese estereotipo de ‘macho’ los ubica en una “población en riesgo”, con mayor probabilidades de sufrir “muertes súbitas, accidentes, ejercicio impulsivo de la violencia, aislamiento, dificultades intolerables con la potencia sexual”, entre otros problemas. De ahí la importancia de replantearse los modelos a seguir.

Dato: El Ministerio de Salud bonaerense indicó que el 70% de las mujeres reaiza los controles médicos que deben hacerse según su edad. En el caso de los hombres no pasa lo mismo. Sin embargo, los controles son tan importante para ellos como para ellas.