Día Mundial de la Salud: cómo vivir más tiempo y mejor

Por: Ana Paula Cordero
dcosalud.com
5/4/2012

El deseo de una existencia eterna acompaña a la humanidad desde sus orígenes. Sin llegar a tanto, es sin duda un logro que, en el último siglo, la esperanza de vida haya aumentado de tal modo que se prevé que en los próximos cinco años, habrá en el mundo más personas mayores de 65 que niños menores de 5. Estamos ganando años, pero ¿nos preparamos adecuadamente para tener una tercera edad saludable? ¿Qué podemos hacer para agregar calidad a la cantidad?

Bajo el lema: “La buena salud añade vida a los años”, se conmemora el Día Mundial de la Salud 2012, dedicado al envejecimiento activo. Es que, además de la genética y otros factores que escapan a nuestro control, hay mucho que podemos hacer desde jóvenes para que la tercera edad sea un período más independiente y libre de discapacidad.

Por empezar, hay que cambiar la mirada actual sobre la vejez, y comprender que la exaltación exclusiva de los valores asociados a la juventud está provocando un empobrecimiento. Las sociedades se enriquecen cuando respetan a sus mayores y valoran sus aportes, porque saben que la experiencia, la madurez y el crecimiento interior se adquieren con el correr de los años. Cambiar la perspectiva y combatir los estereotipos también ayuda a transitar la vida con otro objetivo en mente: disfrutar de una ancianidad vital, con proyectos y posibilidades de concretarlos.
Si se tiene en cuenta que, según los cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2050 habrá más adultos mayores que niños menores de 14 años, se comprende la importancia de tomar conciencia ahora para que el futuro sea más auspicioso para todos.
En este sentido se expresó el representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la OMS en Argentina, Pier Paolo Balladelli: “El gozar de buena salud durante todo el ciclo de vida puede ayudarnos a tener una vida plena y productiva en la vejez, y a desempeñar un papel activo en nuestras familias y en la sociedad”, declaraciones que hizo durante el acto de apertura de la jornada organizada por el Ministerio de Salud de la Nación para sensibilizar a la población sobre la importancia del envejecimiento activo y presentar la Comisión Nacional Asesora del Programa de Envejecimiento Activo y Salud para Adultos Mayores.
Para llegar más sanos
Entre las patologías que pueden generar discapacidades y deteriorar la calidad presente y futura, están las llamadas no transmisibles, que están altamente relacionadas con los hábitos de vida. De hecho, según datos de la Encuesta sobre Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE), el 61% de las personas mayores en América Latina y el Caribe dijo tener sobrepeso, 3 de cada 4 confesó no hacer actividad física, mientras que uno de cada cuatro hombres indicó fumar.
En este sentido, Balladelli puntualizó que dos de cada tres adultos mayores de la región reportan al menos una de las seis enfermedades cónicas más comunes: hipertensión, diabetes, enfermedad cardiovascular, cerebrovascular, enfermedades articulares o enfermedad pulmonar crónica.
Adquirir hábitos saludables hace la diferencia, por eso se aconseja caminar 30 minutos por día, elegir comidas con menor contenido de grasa y sodio, así como ingerir frutas y vegetales. Las mujeres no deben olvidar el consumo de calcio.
Del mismo modo, dejar el cigarrillo y limitar el consumo de alcohol disminuye las posibilidades de adquirir un sinnúmero de enfermedades que no sólo pueden ser fatales sino también dejar secuelas para toda la vida.
Además, según la OMS, un nivel adecuado de actividad física regular reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer de mama y de colon, depresión y caídas. También mejora la salud ósea y funcional, al tiempo que es un determinante clave del gasto energético y, por tanto, fundamental para el equilibrio calórico y el control del peso. Cabe agregar que, a la hora de hacer ejercicios, es importante que la rutina contemple los tres aspectos principales: fuerza, resistencia y estiramiento.
Otros aspectos clave son: visitar al médico y al odontólogo periódicamente, realizar los estudios de rutina y los que indique el especialista, recibir las vacunas apropiadas para cada persona y según su situación.
A lo largo de la vida hay que tratar de tener recaudos, como usar cremas con protección solar y no exponernos entre las 11 y 16, mantener relaciones sexuales seguras usando correctamente los preservativos y evitar el consumo de drogas.
Sin duda, también hay que tener en cuenta la salud mental y emocional, por lo que se recomienda mantener una vida social activa, aprender técnicas para el manejo del estrés y realizar ejercicios que desafíen el intelecto. Aprender tareas y destrezas nuevas combaten el aburrimiento y mantienen el cerebro más ágil.
En definitiva, hay que tener en cuenta que diversos cambios sociales, culturales y científicos hacen posible que, cada vez, podamos vivir más tiempo. Lo importante es tener una visión positiva de la vejez desde jóvenes y cuidarnos para poder aprovechar al máximo de esa etapa.