¿Te acuerdas?

El sabio Dr. Juan Hitzig autor del exitoso libro Cincuenta y tantos, sostiene que “[…] el ser humano vive cada vez más. ¿Cómo hacer para que esta longevidad no sea una acumulación de dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal?

El filósofo de Güémez
Ramón Durón Ruiz
El Sol de Zacatecas
20 de abril de 2012

Las ideas centrales del libro se basan en investigaciones que demuestran que, alrededor de los cincuenta años, se encuentra el Punto de Inflexión Biológica que define en qué forma envejeceremos. Transmitiendo experiencias y observaciones que ha hecho a lo largo de su carrera, el autor sugiere ideas y conclusiones que ayudarán a los lectores a acceder a una longevidad saludable.

Tomando en cuenta aspectos biológicos, sociológicos, psicológicos e incluso espirituales, presenta una manera de encarar los próximos años que permitirá frenar el envejecimiento y renovar, con inteligencia, la segunda mitad de la vida de muchos.

El Dr. Juan Hitzig, profesor de la Universidad Maimónides y reconocido gerontólogo dedicado a estudiar las causas de la longevidad saludable, sostiene con humor que: ‘El cerebro es un músculo fácil de engañar; si sonríes cree que estás contento y te hace sentir mejor.'”1

Además, nadie quiere a su lado gente que siempre ande de mal humor -porque éste se contagia-, por el contrario, el buen humor es un imán que hace que tu historia de vida sea diferente, agradable y exitosa.

El viejo filósofo trabaja con humildad para sacar a Dios de las cuatro paredes de su modesta oficina, para a través de mis escritos, transmitirte las bondades del humor, que alinea tu vida con el universo y abre tu corazón para que seas receptor de las miles de bendiciones que el Padre tiene para ti.

El humor tiene la magia de recordarte que “tu destino es una elección personal” y tiene la bondad de hacer más agradable tu vida… y la de los demás, porque es una obra de amor, que te lleva a encantarte con las cosas sencillas del universo, el humor es un camino hacia el Señor.

A propósito, permítame contarle una historia que el humor del mexicano refiere:

“Resulta que en el pueblo había una pareja -él de edad avanzada, pero con un historial de encumbrados cargos políticos, ella una joven con una carnalidad llena de concupiscente sexualidad-, se encontraban próximos a celebrar su décimo aniversario de bodas.

Cierta noche estando a punto de dormir, él con amorosa voz le pregunta:

– Mi amor… en estos 10 años que llevamos de casados ¿alguna vez me has sido infiel?

– ¡Ay… corazoncito, es una pregunta tonta! ¿Pero cómo se te ocurre?… ¡Claro que no!

– Es que, hace días me surgió esa duda. ¿Seguro mi reina?… ¿nunca, nunca?

Ella permaneció en silencio un momento, lo abrazó acercándose a su oído, le susurró:

– Mi vida, si de verdad te hace estar más tranquilo… en 10 años sólo he sido infiel tres veces.

Su primer impulso fue reaccionar violentamente, pero contó hasta 10 y con voz calmada le dijo a su mujer: – ¿Tres veces? ¿Y eso?… ¡¡A ver cuéntame!!

– Bueno… ¿recuerdas que hace 9 años, pa’ andar en la política, cuando querías comprar una camioneta de lujo y el banco no te prestaban?, ¿te acuerdas que el gerente vino a casa y te trajo los documentos?

– ¿De verdad, tú lo resolviste? ¡Eres una mujer maravillosa! pero ¿y la segunda?… cuéntame.

– ¡Ay cariño! ¿Para qué quieres saber más?… ¿Recuerdas cuando te dio el infarto y no teníamos para pagar los gastos del hospital?, ¿te acuerdas que el administrativo de la Secretaría ofreció no cobrar la cuenta?

Consternado la abrazó diciéndole:

– Corazón, ¿de verdad tu llegaste hasta esos extremos por amor a mí?… Definitivamente eres la esposa más maravillosa del mundo.

Ella dejó escapar un suspiro de alivio.

-Pero cuéntame -dijo intrigado el esposo-, ¿y la tercera vez?

– ¡Ayyyy corazoncito! Bueno, ¿recuerdas… cuando decidiste que querías ser candidato a diputado y más de 20 mil electores en las encuestas te repudiaban?, pero para sorpresa de todos ganaste por unanimidad la elección. ¿¿¿Te acuerdas???”

http://www.oem.com.mx/elsoldezacatecas/notas/n2511835.htm