Preocupa el envejecimiento poblacional en la Provincia

Aseguran que el sistema de salud no está preparado para una sociedad con un alto porcentaje de ancianos

Con un número cada vez mayor de personas que superan los setenta años de edad no quedan dudas de que en la Provincia de Buenos Aires, como en buena parte del mundo, la gente vive cada vez más; lo que no está claro es si ese vivir más equivaldrá en un futuro cercano a vivir dignamente. Por lo pronto, para que ello sea posible, urge “preparar nuestro sistema de salud para una sociedad con un alto porcentaje de ancianos”.

Tal fue una de las conclusiones que se oyeron el lunes último durante un encuentro realizado en la Cámara de Diputados, donde se evaluó en qué medida los sistemas provinciales están en condiciones de enfrentar la creciente longevidad demográfica. Y es que, según indican algunas proyecciones, el porcentaje de personas mayores de 60 años podría pasar en las próximos décadas del 14,1% que se registra actualmente a más del 17%.

Con todo, el sistema sanitario no fue el único puesto bajo la lupa. Expertos en gerontología y geriatría también plantearon la necesidad de extender las propuestas educativas para las personas mayores y evaluaron, junto a autoridades bonaerenses, el sistema de previsión social frente a un aumento de beneficiarios.

Y es que “Argentina, contra lo que sucede en Latinoamérica, responde a un patrón de envejecimiento europeo con una baja tasa de fecundidad y una expectativa de vida cada vez más alta”. De hecho, “con 2,3 hijos por mujer fértil, nuestro país se acerca mucho a la tasa de recambio, que es de 2,1”, explica la doctora Adriana Alfano, miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Geriatría y una de las disertantes de la Jornada.

Frente a este panorama, Alfano sostiene que “nuestro sistema de salud no está preparado” para enfrentar una sociedad con un alto porcentaje de adultos mayores”. Porque “la vejez puede ser saludable pero tarde o temprano genera dependencia. Esa dependencia la están pagando hoy mismo las familias de clase media con enfermeros y kinesiologos a domicilio; ¿Pero qué pasa con los viejos que no tienen contención familiar?”, plantea.

“Necesitamos formar más enfermeras y geriatras, necesitamos equipos que sepan de viejos y que puedan sostener a las familias en su cuidado domiciliario con prestaciones regulares. Tenemos que evitar que a los viejos se los institucionalice sólo por el hecho de que sus familias no pueden brindarles por sí mismas toda la ayuda que requieren”, dice la médica.

Pero preparar el sistema de salud no es el único reto que plantea la creciente longevidad poblacional, según quedó en evidencia durante la Jornada. “Hay que instalar las nuevas demandas de la vejez en la agenda pública, y entre ellas la de educación sobre todo”, plantea la doctora Virginia Viguera, médica especialista en gerontopsiquiatría e integrante del Programa de Educación Permanente para Adultos Mayores de la UNLP.

“Sin duda va a hacer falta crear cada vez más propuestas educativas para adultos mayores y asegurarnos de que estén disponibles en todos los barrios. La calidad de vida de los adultos mayores depende en gran medida de que se sientan vigentes, de que continúen estimulando su capacidad cognitiva”, señala Viguera.

Durante el encuentro, organizado por la Asociación de Médicos Jubilados de la Provincia, también expusieron el doctor Carlos Milone, presidente de esa entidad; la doctora Sara Iajnuk, vicepresidenta de la Asociación de Gerontología y Geriatría del Gran La Plata, el doctor Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad; el licenciado Javier Massa, presidente del Instituto de Previsión Social y el diputado Juan Carlos Juárez, vicepresidente de la Comisión de Previsión de la Cámara de Diputados, entre otros.

http://www.quilmespresente.com/notas.aspx?idn=326232&ffo=20110804