“La población argentina envejece y no se toman las previsiones necesarias”

“Se nos avecina un gran problema: de entre los países en desarrollo, la Argentina tiene una de las poblaciones más envejecidas. La transición epidemiológica y demográfica (pocos niños y muchos viejos) producirá un impacto mayor que el que sufren hoy en los países de Europa y en otros países desarrollados. Estos programaron con antelación cómo enfrentar este fenómeno; no obstante, el ’acomodo’ es una de las grandes crisis que tienen hoy EE.UU., Japón y China…”, advirtió la doctora Aurora Rueda, que tiene más de 30 años de experiencia en el tema y es la directora de la diplomatura de posgrado en Geriatría y Gerontología que inaugurará la Universidad San Pablo-T el viernes 29. Ella visitó LA GACETA en compañía del doctor profesor Adalberto Ruiz, vicedirector del Instituto de Salud y Calidad de Vida de la USP-T.

La Gaceta
– Lunes, 18 de Julio de 2011 – Tucuman – Argentina


-¿Se puede dar respuesta a todas las necesidades de un viejo?

– En Argentina, no. La OMS indica un gerontólogo por cada 5.000 adultos mayores. En nuestra provincia no debe haber más de 10, de los cuales seis están categorizados como especialistas (Rueda integra el comité de categorización y certificación de la especialidad). Justamente, la falta de recursos humanos llevó a la USP-T a crear el posgrado en Geriatría y Gerontología.

– La falla comienza en la currícula de grado…

– La currícula de grado de Medicina ya fue observada por organismos académicos competentes. Creo que no haber incorporado la geriatría como especialidad única en la formación de un médico es grave. Es tiempo de que médicos y enfermeras conozcan los problemas específicos de la vejez. Confundir en un adulto mayor demencia con delirium; delirium con depresión y depresión con hipotiroidismo es una aberración. Y sucede a diario.

– ¿Se cercenan los derechos del adulto mayor?

– Se les cierra el paso, la posibilidad de vivir una vida digna, autónoma, independiente. Se les impide conocer su propia naturaleza y sus derechos; es algo imperdonable…

– ¿Cuál es el mayor desafío del posgrado?

– Formar profesionales conscientes, capaces no de acumular conocimiento, sino de producir y crear cosas diferentes: espacios comprometidos con el hombre, con los viejos (relaciones, atenciones, servicios, lugares de esparcimientos, talleres y otras actividades), y no con el color o el sistema político de turno.

-¿La gerontología está relacionada con la política?

– De la toma de decisiones políticas dependen las transformaciones de los pueblos. Aquí estamos hablando de una especialidad eminentemene humana, le pertenece al hombre. La necesidad inicial de la medicina fue afianzar la atención del niño y de la madre para perpetuar la humanidad. Este problema ya fue superado. Las políticas de salud deben preocuparse ahora de los viejos: de mejorarles la calidad de vida, de que dejen de vivir en forma indecorosa, de que dejen de abarrotar las camas hospitalarias porque no reciben respuestas adecuadas en lo económico, en lo médico-asistencial, en lo social y en lo político.