Consejos para que los mayores no caigan en cama

Cuidar la alimentación e hidratación, salir abrigado, colocar un termómetro en un lugar visible de la casa, lavarse las manos con frecuencia y aplicarse la vacuna antigripal son algunas de las recomendaciones.

Por NATALIA MUÑIZ
Diario Popular
3-7-2011

Ante la llegada de la ola de frío polar, que amenaza con quedarse varios días más, los especialistas recomiendan a los adultos mayores estar atentos a las medidas de prevención y aplicarse la vacuna antigripal a fin de evitar contagios de enfermedades respiratorias.
Mantener una buena alimentación, beber abundante agua, conservar una temperatura adecuada del hogar, realizar actividad física -cada uno a su ritmo y dentro de sus posibilidades-, evitar lugares cerrados, abrigarse bien cuando se sale, taparse la boca al toser o estornudar, lavarse las manos con frecuencia, no visitar enfermos gripales o con neumonía son algunos de los consejos para no caer en cama.
Respecto a este tema, el médico geriatra Moisés Schapira explicó que a medida que se envejece se producen “ciertas modificaciones del metabolismo basal, determinando cambios en la termorregulación, así como en la percepción de la temperatura” y indicó que está demostrado que las personas mayores presentan “un déficit de adaptación a la temperatura extrema: toleran mal el calor, pero todavía peor el frío, porque las reacciones vasomotoras metabólicas son poco eficientes”.
En este sentido, destacó que como consecuencia del proceso normal del envejecimiento “la piel se adelgaza y se desnaturalizan los receptores cutáneos de la temperatura, por lo que el adulto mayor puede tener dificultad para percibir con certeza si tiene frío o calor”.
Schapira, director médico del Centro para Adultos Mayores “Hirsh”, ubicado en el partido de San Miguel, indicó que “cuando el cuerpo se enfrenta a bajas temperaturas se pierde más calor que el que se produce y los vasos sanguíneos de la piel deben contraerse para conservar la temperatura corporal”. Sin embargo advirtió que “la vasocontricción determina que el corazón deba bombear la sangre a través de los vasos contraídos, por lo que se observa un aumento de la presión arterial y, consecuentemente, un riesgo mayor de infarto agudo de miocardio”. Esta situación se observó en distintos estudios, demostrando que “a medida que la temperatura disminuye, se incrementan las enfermedades”, remarcó.

Puntos a tener en cuenta
Ante este panorama, el profesional brindó una serie de recomendaciones:
* Las personas adultas mayores pierden la capacidad de sentir cambios bruscos de temperatura, por lo que se aconseja colocar un termómetro en un lugar visible y vigilar constantemente la temperatura del hogar.
* Con el frío tienden a aumentar la presión arterial, y si bien esto afecta a todas las personas, los adultos mayores son más susceptibles a estos cambios, por lo que se recomienda incrementar la vigilancia médica de los hipertensos.
* Las bajas temperaturas pueden agravar las dolencias en personas que sufren artrosis, por eso se aconseja evitar cambios bruscos de temperatura, tomar baños con agua caliente para disminuir la rigidez y evitar las actividades que requieran de esfuerzo física si la persona no está entrenada.
* El frío, el viento y la humedad contribuyen a resecar la piel, se acentúan los eccemas y las grietas en las zonas expuestas de la piel, como la cara y las manos. En este punto se recomienda el uso de guantes, cremas hidratantes y tomar mucho líquido.
* Hay personas alérgicas sensibles al polen de árboles, como el ciprés, que le provocan los síntomas típicos de una alergia primaveral pero en pleno invierno. Para estos casos se aconseja evitar el contacto con esas plantas y consultar al médico.
* Ante la probabilidad de una nevada o lluvia, se recomienda la utilización de calzado adecuado -con suela antideslizante- a fin de evitar posibles caídas y potenciales fracturas.
* Con las bajas temperaturas, algunas personas mayores que durante el resto del año realiza actividades tienden a encerrarse y aislarse, pudiendo caer en un episodio depresivo. Por eso se aconseja estar atento a cuadros de fatiga creciente, desánimo, irritabilidad o somnolencia excesiva, considerar la posibilidad de una depresión y consultar con el médico.

Los consejos
El doctor Moisés Schapira destacó algunos cuidados a tener en cuenta:
* Mantener una buena alimentación porque es la principal fuente de energía.
* Beber agua (2 litros al día) aunque la sensación de sed sea menor. Evite el alcohol.
* Conservar la temperatura adecuada en el hogar (18 a 21 grados). Tener cuidado con los niveles de monóxido de carbono. Ventilar las habitaciones.
* Evitar el abrigo excesivo en lugares con calefacción.
* Mantener la actividad física.
* Evitar los lugares cerrados donde se aglomera gente.
* Cubrirse adecuadamente al salir a la intemperie. Proteger con un gorro la cabeza y orejas. Usar ropa cómoda.
* Taparse la boca al toser o estornudar, tirar los pañuelos descartables al usarlos una vez, lavarse las manos, no visitar enfermos gripales o con neumonía.
* Los agentes que ocasionan la mayor parte de las infecciones respiratorias son virus, no susceptibles al tratamiento con antibióticos, de modo que el uso indiscriminado es contraproducente. Deben emplearse sólo bajo prescripción médica.

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