Un lugar en el cine para la salud mental

Tossenberger y un film para crear conciencia

La Nación
Miércoles 01 de junio de 2011

“La salud mental es, sin duda, una problemática que la mayor parte de la gente ignora o pretende ignorar, y por lo tanto se hacía casi imprescindible llevarla al cine a través de alguna historia que pudiese despertar la conciencia.” Así define el director Alex Tossenberger su film Desbordar, que se estrenará mañana y en el que él, a través de su labor como psicólogo, procuró dotar su relato de la más absoluta veracidad. “El film -explica durante un diálogo con LA NACION- está basado en un hecho real que tuvo lugar a fines de la década del 80, cuando un grupo de psicólogos creó un taller de escritura en un hospital neuropsiquiátrico, donde ellos y los allí internados generaron la revista Desbordar, que se vendía en quioscos de diarios y en la que escribían los propios internos, personalidades de la cultura, académicos y médicos de la salud mental, dejando así una importante huella en este campo durante los años en que se editó, e incluso hasta el presente.”

Tossenberger, con una larga trayectoria en el medio cinematográfico como publicista, productor y documentalista, rodó en 2007 el film Gigantes de Valdés, que participó en diversos festivales internacionales, “pero personalmente -apunta- necesitaba insertarme en una temática muy conocida por mí, y así, con mucho esfuerzo, pudimos realizar Desbordar para mostrar la manera en que se deben observar las diferencias entre los enfermos y los sanos. Pocos saben que una de cada cuatro personas sufre algún trastorno de este tipo, y es imprescindible crear una conciencia para que ellos no sufran la ignorancia de los demás”.

-¿Editar la revista ayudó que los insanos pudiesen vivir de una manera distinta en los hospicios?

-En parte, sí, pero este problema es de muy difícil solución y está casi ignorado por las más altas autoridades. Sin embargo esa publicación tuvo el efecto de la palabra, la creatividad, la libertad de expresión, la poesía y la dignidad de las personas y pudo trascender los muros del manicomio. No fue una tarea fácil concretar este film por el que transitan muchos personajes, pero tuve la suerte de contar en su elenco con actores de indudable valía, como Fernán Mirás, Manuel Callau, Carlos Echevarría y Julián Doregger, entre otros, además de la colaboración de Juan Alberto Badía y de Fernando Bravo. Lo que espero de mi película es que se haga carne en los espectadores, que conozcan esa problemática y que no miren hacia el costado cuando escuchen la palabra manicomio.

Adolfo C. Martínez

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