Se celebra el Día Mundial sin Tabaco

Revelan que los fumadores argentinos viven 12 años menos

Especialistas afirman que, en el país, este hábito mata por año a 46 mil personas. Para ellos es fundamental el apoyo de terapias especiales para abandonar el cigarrillo.

Saludable.com

Un estudio fue realizado en abril de 2011 por TNS Healthcare, la división argentina de Kantar Health, a 1010 argentinos adultos (472 hombres y 538 mujeres), arrojó que la mayoría quiso alguna vez dejar este mal hábito pero no pudo hacerlo por sí mismo. En ese marco, un experto recordó la cantidad de muertes que se producen en el país a causa de este vicio.
Según los resultados, 3 de cada 10 argentinos fuman, mientras que 2 de cada 10 declaran ser ex fumadores.
Al consultar a los que aún tienen el hábito acerca de si alguna vez habían intentado superar su adicción al cigarrillo, el 54% de ellos señaló que probó dejarlo alguna vez. Esta proporción se reduce a un 36% al considerar a aquellos que, además, siguen pensando en dejar de fumar en los próximos 6 meses.
“El estudio realizado muestra claramente que los argentinos confían mayoritariamente en la fuerza de voluntad como método para dejar de fumar. Es necesario dar mayor y mejor difusión a las terapias médicas para tratar esta adicción, incluyendo las terapias de sustitución de nicotina como una de las que han probado ser más exitosas en el mundo. Es hora de combatir el tabaquismo con mejores armas científicas”, sostuvo Marcelo Yarmaian, gerente de Grupo de Marcas de Johnson & Johnson.
En tanto, agregó que “nunca es tarde para iniciar el proceso de abandono del cigarrillo y los beneficios se empiezan a percibir de inmediato. Por ejemplo, cuando una persona deja de fumar, al poco tiempo empieza a recuperar sus sentidos del gusto y del olfato, se normaliza su función respiratoria y aumenta la capacidad física que se veían afectados por el consumo del cigarrillo”.
¿Intentó alguna vez dejar de fumar?
Al consultar a los ex fumadores por las razones que derivaron en el abandono del cigarrillo, las mujeres mencionaron el “embarazo” como el motivo principal (22%), mientras que entre los hombres, un 17% respondió el temor a contraer enfermedades. Otras de las causas mencionadas por las que los ex fumadores dejaron el hábito son la aparición de síntomas respiratorios como tos o falta de aire (14%) y la expectativa de lograr una mejor calidad de vida (13%). Es para destacar que, pese a los aumentos en el precio de los atados que tuvieron lugar durante este último tiempo, el tema económico o de reducción de gastos no constituye una razón de peso para dejar de fumar.
Mariana Souto, gerente de TNS Healthcare, comentó que “este estudio muestra un dato que no es menor: un 44% de los fumadores se plantea el desafío de dejar el cigarrillo. Debemos comprender que dejar de fumar implica un gran esfuerzo, pero que no alcanza solamente con la voluntad. Es necesario hacer saber a los consumidores que cuentan con distintas alternativas para dejar de fumar”.
Otro dato de interés que surge del estudio tiene que ver con que, a pesar de que entre los hombres crece significativamente el hábito de fumar (36%) respecto de las mujeres (26%), no se diferencian significativamente en cuanto a haber hecho el esfuerzo de abandonar el tabaco alguna vez (5 de cada 10 lo intentaron respectivamente). No obstante, la proporción de hombres que piensa dejar de fumar en los próximos 6 meses (47%) tiende a superar a la proporción de mujeres (39%).
En términos de edad, el tabaquismo se encuentra mayormente arraigado en el rango que va de los 25 a 49 años, donde alcanza a casi 4 de cada 10 argentinos. Los adultos mayores (65 años y más) son el segmento con menor proporción de fumadores respecto del resto de los grupos etarios.
También la proporción de fumadores es mayor en el área del Gran Buenos Aires versus el Interior, alcanzando a un 38% de la población residente en el GBA.
Por último, el estudio revela que la inmensa mayoría de los entrevistados, sean o no fumadores actuales, reconoce que la “voluntad” es el componente fundamental para dejar de fumar, sumado, en mucha menor medida, al apoyo de los familiares y amigos. En su mayoría desconocen los métodos científicos para abandonar el cigarrillo. Este enfoque “voluntarista” ha comprobado ser poco efectivo a la hora de combatir el tabaquismo.
Javier Saimovici, médico de planta del Servicio de Clínica Médica y miembro de la comisión directiva del Programa de Control del Tabaco del Hospital Italiano de Buenos Aires, informó que “el uso de tabaco es la principal causa evitable de mortalidad en el mundo. En Argentina, 30% de los adultos fuma, mueren 40.000 personas por año por consumir cigarrillos y otras 6.000 por el tabaquismo pasivo. La gente que fuma vive en promedio 12 años menos y con peor calidad de vida”.
El especialista agregó que “la mayoría de los fumadores ha intentado liberarse de su dependencia pero la adicción al tabaco es tan fuerte como la de la cocaína o la heroína. Sin embargo, existen tratamientos que duplican las posibilidades de dejar de fumar”.
Según indicó Saimovici, “los tratamientos efectivos para dejar de fumar deben estar disponibles y ser accesibles o gratuitos para todos los fumadores. Esto debe complementarse con campañas de educación a la población sobre el tabaquismo y sus tratamientos y la capacitación de los profesionales de la salud en el mismo tema”.
En ese sentido, mencionó que la importante infraestructura nacional de salud con la que cuenta la Argentina debe ser un arma fundamental para combatir este mal. “De la misma forma en que se ha logrado la cobertura nacional para enfermedades como la diabetes, la tuberculosis y el HIV, es fundamental incorporar medidas de ayuda a todos los fumadores, que abarquen desde los consejos para dejar de fumar hasta los tratamientos conductuales y el uso de medicamentos efectivos”, afirmó.
“Los seres humanos, en general sin darnos cuenta, tomamos todo el tiempo decisiones basadas en los riesgos y beneficios que sentimos que tiene cada una. La prohibición de fumar en espacios cerrados, la total ausencia de publicidad del cigarrillo, las advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos y el aumento en el precio de los mismos son políticas sanitarias que ayudan a los fumadores a intentar dejar la adicción. Deben complementarse con la posibilidad de acceder a tratamientos efectivos para que esa decisión sea más fácil de sostener”, aseguró

http://saludable.infobae.com/voluntad-ayuda-medica-la-mejor-formula-para-dejar-de-fumar/