Los beneficios de cuidar una mascota en la vejez

Según especialista, la presencia de un animal genera efectos benéficos comprobados: aumento de endorfinas, antioxidantes y hormonas protectadoras de las neuronas.

POR NATALIA MUÑIZ
Diario Popular
viernes 22 de abril.2011

El cuidar y sentir el afecto de un animal de compañía, saber que lo están esperando, sacarlo a pasear -lo que implica moverse, caminar unas cuadras al día, fortalecer los redes vecinales- genera beneficios emocionales y físicos en la vejez, mejorado la calidad y cantidad de vida.
Consultado por el tema, el médico veterinario Juan Romero destacó: “Los beneficios de tener un animal empiezan por lo emocional y, por supuesto, redundan en cambios físicos concretos. Lo que decían nuestros abuelos: ‘No te hagas mala sangre’, hoy en día la psico-inmuno-neuroendocrinología comprobó que todo lo que nos pasa, lo bueno y lo malo, influye para bien o mal. La salud emocional y corporal están estrechamente ligadas. Y hoy tampoco nadie discute los beneficios de acariciar a un perro, de abstraerse de lo cotidiano y jugar con una mascota”.
En la tercera y cuarta edad, con los cambios de rutina tras la jubilación y modificaciones familiarees -que algunos adultos/as mayores lo viven como ‘pérdidas’ al no encontrar nuevos proyectos- “la presencia de un animal es altamente beneficiosa para llenar esos huecos (emocionales) y elevar la autoestima, para encontrar un lugar en el mundo, saber que un ser vivo necesariamente depende de uno, generando una serie de efectos benéficos que se transforman en calidad y cantidad de vida”.
Al respecto señalo: “Tener una mascota nos obliga a levantarnos, salir a pasear, darle de comer, acariciar. También se da un esquema de conexión intergeneracional porque cuando la persona mayor va a la plaza con perro se encuentra con los chicos y adolescentes que hacen lo mismo y se entabla un diálogo a traves del animal sobre qué alimento le da, a qué veterinario lo lleva”.
“No estoy diciendo que tener una mascota es la panacea -aclaró el doctor Romero- pero sí es muy bueno y hay efectos comprobados: equilibrio en la tensión arterial, disminución del colesterol malo y aumento del bueno, estabilización de la glucemia, aumento en la secreción de endorfinas, de antioxidantes naturales y de determinadas hormonas protectoras de las neuronas, aumento de las sinapsis”, entre otros.
En tato, acerca de las mascotas recomendadas para los adultos/as mayores indicó que depende de las características de cada persona: “El canario y los peces son la mínima expresión de un animal de compañía. Siguiendo por el gato, que es de fácil cuidado, no hay que sacarlo a pasear, y si se acostumbra a la persona de pequeño es absolutamente manso y de afecto muy demostrativo. Y en perros, lo aconsejable es que sean de pequeño tamaño, como un caniche toy”.

Frase destacada:
“En Muchos países, los geriátricos tienen animales de compañía o trabajan con mascotas prestadas por ONG’s, que las llevan de visita un día a la semana”.
Juan Romero
Médico veterinario