Crecen consultas de mujeres mayores sobre sexualidad

Muchas tuvieron una vida sexual pobre con sus parejas; varias dejaron en un segundo plano este vínculo tan importante y quieren recuperarlo; y otras preguntan por problemas fisiológicos.

Natalia Muñiz
Diario Popular
17-4-2011

Con la menopausia se termina la vida sexual femenina; una mujer mayor no tiene (ni debe tener) fantasías ni deseos; a esa edad ya no se necesita. Estos son algunos de los prejuicios que aún hoy siguen circulando socialmente sobre la sexualidad en las adultas mayores. Sin embargo, los tiempos han cambiado, los mitos comienzan a derrumbarse y cada vez más se atreven a consultar y disfrutar de los beneficios del sexo también en la vejez.
Consultada por este diario, la sexóloga y gerontóloga Gloria Loresi Imaz afirmó que hoy las mujeres “de entre 60 y 75 años y más con o sin pareja, tanto hétero como homosexuales” se animan a consultar porque “quieren tener más información, preguntar sobre algunos problemas y mejorar su sexualidad”.
“Muchas de ellas tuvieron una vida sexual muy pobre atravesadas por la cultura machista donde los varones estaban centrados en su propio placer y no les daban el tiempo a las mujeres para llegar a su goce. Incluso muchas han tenido hijos/as y una historia matrimonial larga, pero nunca antes se habían animado a hacer la consulta”, explicó la profesional. Al respecto destacó que muchas consultas “tienen que ver con los mandatos y prejuicios, como que después de la menopausia se termina la vida sexual. Algunas mujeres, por conveniencia -porque no le gustaba la sexualidad con su pareja- o por creencia, la dejaron lado; otras, en cambio, sintieron un alivio al no tener que pensar en un posible embarazo”.
Sin embargo, la profesional aclaró que “depende de la vida sexual de cada persona que esta actividad se prolongue hasta el fin de sus días; muchas veces las mujeres se quejan de la menopausia, pero en realidad tiene que ver por la falta” de relaciones íntimas.
Otras preguntas son por “disfunción del deseo sexual, falta de ganas, que muchas veces está relacionado con la medicación que se toma, pero esto es tratable”, aclaró.
También Loresi Imaz señaló que en estas edades surgen inconvenientes “con la lubricación en la etapa de excitación, a veces porque los hombres no dan el tiempo suficiente a las mujeres, porque no solo por una psicología de la mujer sino por la fisonomía somos más lentas, tardamos más tiempo en la etapa del deseo y para llegar a una excitación adecuada; y otras veces aparecen problemas como la anorgasmia, dolor en la penetración u otras cuestiones a nivel fisiológico”.
Además agregó que en las consultas suelen aparecer problemas de la pareja “como la disfunción eréctil o la eyaculación precoz”, aunque este último “a esta edad se da en menos proporción que en los jóvenes”.
Otros de los temas frecuentes son los matrimonios de muchos años que se vieron atravesados por una maternización y después por una abuelidad y “fueron corriendo la sexualidad como fuente de vínculo importante en la pareja, quedando en un segundo plano”, indicó. No obstante, sostuvo que “ahora, dado que muchas parejas se separan en la vejez o por crisis matrimoniales, vienen a la consulta porque durante mucho tiempo estuvieron dormidos en el vínculo sexual”.
Acerca de los cambios en el aspecto físico de la mujer, la profesional comentó: “La sexualidad está ligada (erróneamente) a los/as jóvenes, lo que hace que las mujeres mayores se sientan como menos en este plano, pero ellas tienen que mantener su autoestima a través del tiempo con lo que tienen y lo que son, que piensen desde el lugar de mujeres deseantes y en estar bien”.

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