8 de mayo, Día del Nieto

Un vínculo muy especial

POR NATALIA MUÑIZ
Diario Popular

En muchas familias son compinches, comparten confidencias, se respetan cuidan, juegan y aprenden de la mano del otro. La relación entre abuelos y nietos es tan especial que, a pesar de las diferencias generacionales, buscan y encuentran puntos en común. Hoy lo vemos, con los nuevos modelos de adultos mayores, quienes por ejemplo aprenden nuevas tecnologías –como mandar mensajes de texto e Internet- gracias a las clases que les dan sus nietos, y los niños y jóvenes aprenden que en la vida siempre hay una salida gracias a los relatos y experiencias cotidianas de sus abuelos.
Consultado por este tema, el director de la Escuela de Ciencias del Envejecimiento de la Universidad Maimónides, René Knopoff, destacó que el vínculo abuelo-nieto “es muy interesante porque tiene facetas ricas y poco comentadas. En general se habla mucho de la relación padre-hijo y madre-hija (del mismo sexo) como una relación muy fuerte que, por lo general, la viven en forma competitiva y de ahí los choques que resultan. Toda madre con hijas lo conoce bien desde la preadolescencia porque es la forma de crecer de los chicos y la independencia se da muchas veces desde la crítica. Lo curioso es que cuando se saltea una generación: abuelo-nieto, abuela-nieta, desaparece esta confrontación y el vínculo es mucho más fuerte si los abuelos logran establecer una linda relación”.
Al respecto ejemplificó que muchas veces los chicos no le hacen caso a los padres, “pero si esa información o ese consejo viene de parte del abuelo o la abuela tiene mucha más fuerza por este asunto que no hay una necesidad de competir”.

Rescatar el abuelazgo

Ante esta situación, Knopoff consideró “importante rescatar el abuelazgo como una función, no solo de recuerdo (familiar y de historia social) sino activa, como modelo de vida, con más presencia en la cotidianeidad del nieto”.
Asimismo aclaró: “Al margen del apoyo de los abuelos en el cuidado de los nietos por ausencia obligada de los padres en función del trabajo o al margen de la presencia fuerte de los padres, el rol de los abuelos suele ser muy activo como modelo de vida” y de envejecimiento.
Los abuelos enseñan al resto de la familia sobre costumbres, tradiciones, valores, modelos de vida. Estos abuelos, así como los nuevos adultos mayores en general, rompieron con los modelos obsoletos de vejez –donde erróneamente se asociaba envejecimiento con deterioro-, están moldeando otros, donde se los represente capaces, con virtudes, proyectos, ganas de enseñar y aprender, y comprometidos en la defensa de sus derechos, con lo cual están enseñando a las nuevas generaciones a envejecer activamente. Lo podemos observar no solo en el terreno familiar, sino en las universidades de tercera edad, centros de jubilados, clubes y bibliotecas, donde muchos abuelos comparten con sus nietos el ámbito de estudio e incluso clases; colegios de profesionales, gremios y partidos políticos, donde debaten ideas; y en el barrio, en la vida cotidiana.