Un centro de jubilados para gays y lesbianas

Los adultos mayores homosexuales tienen más inconvenientes que los jóvenes para expresar su orientación debido no sólo a la homofobia que aún persiste, sino a un prejuicio que cae exclusivamente sobre ellos: la vejez no es etapa para el sexo.

Tiempo Argentino
17-4-2011

“Nos cuesta mucho más que a los jóvenes decir que somos gays. No sólo por la homofobia sino porque, además, los viejos somos mutilados a nivel sexual. El sexo se vincula con la juventud y la homosexualidad con la promiscuidad. Son dos factores pesados”, dijo Norma Castillo, de 69 años.
Castillo y Ramona Arévalo fueron las primeras mujeres lesbianas en casarse en la Argentina en abril de 2010, incluso antes de la Ley de Matrimonio Igualitario, gracias a un recurso de amparo que habían interpuesto ante la justicia.
“Salimos en todos los medios, ¿cómo no iba a producirse tanto revuelo? Éramos homosexuales, mujeres y encima viejas”, opinó Castillo, quien asumió su orientación sexual a los 35 años.
La mujer es presidenta del centro de jubilados para gays y lesbianas de Puerta Abierta, una organización fundada en 1999 por las psicólogas Graciela Balestra y Silvia Tealdi.
“Yo conocía a Graciela y a Silvia, y charlando con ellas les decía: ¿dónde están los viejos homosexuales que no se los ve por ningún lado?”, contó.
Esta misma inquietud fue recibida por las fundadoras de la organización de parte de varias personas mayores de 60 años, hasta que en 2009 decidieron organizar el primer centro de jubilados para la comunidad.

http://www.puertaabierta.com.ar/

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