La sexualidad en la tercera edad está condicionada por la sociedad

El deseo e interés sexual durante la sexta década de la vida persiste en un 72% en los hombres y en un 65% en las mujeres; sin embargo la actividad sexual se encuentra restringida a un 42% en los hombres y a un 36% en las mujeres; debido a los prejuicios y comentarios sociales.
“Hay personas que se encuentran en la séptima y octava década de la vida y mantienen una estupenda vida sexual con su pareja, dentro de un marco de ternura y amor; pero se ven obligadas a no comentarlo pues tienen miedo de caer en el ridículo de las críticas sociales que hacen referencia a viejos que no deberían andar en esas cosas”, explicó el sexólogo Carlos Eduardo Ramos Duarte.

La sociedad les quita a las personas sobre todo de la tercera edad, todo derecho de ejercer la gran mayoría de funciones y especialmente las sexuales; se les ridiculiza cuando intentan mejorar su apariencia personal, y más aun si está acompañada de un toque de coquetería o juventud como expresión de su vitalidad y de su espíritu dinámico y emprendedor.

La Crónica del Quindío
1-4-2011

El hombre
“Existen hombres que pueden tener su erección con excelentes características parecidas a las de su madurez, sin embargo hay que estar conscientes que de manera natural todos comienzan a presentar lentitud en la erección y disminuye el período en que esta se mantiene; el tiempo en eyacular tarda más que antes por lo que se prolonga más el coito, la cantidad de semen eyaculado también disminuye, pero nada tiene que ver con la calidad del orgasmo y la relación sexual en general”, afirmó el especialista.

Ante estas situaciones el papel de la mujer en esta etapa es fundamental, pues en primer lugar debe estar informada adecuadamente de estos cambios, y adoptar un papel pasivo lleno de comprensión para evitar realizar comentarios que generen angustia en el hombre.

“El período transcurrido entre una erección y la siguiente luego de haber eyaculado, es otro factor que presenta ciertas modificaciones durante la vejez y que no significan un impedimento para el disfrute de la relación sexual, sobre todo contemplando que aún en la juventud muy pocos hombres logran eyacular dos veces antes de finalizar la erección”, aseguró Ramos Duarte.

El hombre de edad avanzada puede gozar perfectamente el coito sin llegar necesariamente al orgasmo y en caso de tenerlo puede ser con una intensidad muy placentera; incluso hay hombres que gracias a su aprendizaje sexual logran prolongarlo y modificarlo.

Ocasionalmente el hombre mayor puede no percibir el orgasmo, o sentirlo de una forma muy rápida u fugaz, lo que no debe alarmarlo, ya que es un fenómeno fisiológico y pasajero.
Los encuentros sexuales en hombres mayores de 60 años puede limitarse a una o dos veces por semana y es suficiente para su bienestar.

La mujer
El deseo sexual generalmente nunca se pierde, al contrario en muchas personas aumenta, y se mantiene adecuadamente permitiendo a las parejas una suficiente capacidad de relaciones sexuales.
“Para algunas mujeres que ejercitan muy poco su sexualidad o no disfrutan de ella, la aparición de la menopausia puede ser una excusa perfecta para aislar o suspender definitivamente sus relaciones sexuales, pero para otras puede ser el comienzo de un renacer; se sienten liberadas de la posibilidad de la maternidad y aumentan tanto su deseo sexual como su expresión sexual”, aseveró el sexólogo.

La testosterona, hormona que regula el deseo en la mujer no envejece, por lo que el deseo puede persistir siempre. En un buen grupo de mujeres con una vida sexual activa la deficiencia de estrógenos causada por la menopausia no es problema, en edades muy avanzadas pueden mantener lubricación vaginal aceptable, que les permite tener una vida sexual agradable; esto se produce gracias al hecho que las glándulas suprarrenales pueden substituir la función del ovario, la cual es producir estrógenos.

“Aunque tenga 60, 70 años o más, la mujer sigue teniendo su capacidad de tener orgasmo, su edad no es un impedimento, en cambio los prejuicios sociales acaban con la relación de pareja. De igual manera tiene también la capacidad de tener varios orgasmo en un encuentro sexual, esto dependerá de la calidad de estimulación , el estado anímico y de su predisposición”, concluyó Carlos Eduardo Ramos.
No debe haber impedimento para el amor en tiempos de vejez , el cual debe ser expresado siempre con mucha ternura, lleno de manifestaciones románticas y un indeclinable deseo de mantener la sensualidad y sexualidad.

Enfermedades

– Diabetes.
– Hipertensión.
– Enfermedades del
sistema nervioso.
– Problemas cardiacos y pulmonares.
– Hipertrofia
prostática.
– Infecciones en el pene.
– Hernia inguinal.

Decálogo de la vejez

El ejercicio de la sexualidad es una libre opción que estoy en capacidad de tomar.
– Mi expresión sexual es permanente y no depende de la edad. Es una faceta vital que varía con cada persona.
– Tengo el mismo deseo y derecho a recibir y dar caricias tal y como sucedía en mi niñez y juventud.
– Estoy en capacidad de expresar sanamente el afecto hacia las personas que me atraen.
– Puedo constituir pareja y compartir mis sentimientos sin límite de edad.
– Soy capaz de trabajar, de producir, hacer deporte y divertirme. Mi situación de retiro o pensión no me lo impide, antes bien lo facilita.
– Como persona mayor puedo tener el don de la elementalidad, como sucede en la niñez.
– Me aferro a la vida porque se de su valor y percibo el placer de vivirla, aunque en ocasiones disfrute en la soledad de mis recuerdos y parezca una persona huraña.
– Tengo derecho a cuidar y mejorar mi imagen exterior, a transmitir a los demás la belleza interior que brota de mi cuerpo y gozar de toda clase de sensaciones que de el provengan.
– El llegar a la vejez significa que he sobrevivido y triunfado sobre la enfermedad y la muerte.

Por: Yaqueline Hurtado Domínguez

http://www.cronicadelquindio.com/noticia-completa-titulo-la_sexualidad_en_la_tercera_edad_esta_condicionada_por_la_sociedad-seccion-general-nota-27854.htm