El Doctor Tangalanga prepara su despedida

El humorista de 94 años contó que tuvo entre sus admiradores a Aníbal F., Spinetta y Sandro

Perfil
15.4.2011

Con 94 años el Doctor Tangalanga, el humorista conocido por hacer bromas telefónicas, se presentó anoche en La Trastienda ante más de 400 personas, en un show muy particular: los organizadores convocaron a sus fans para que fueran a darle las “gracias” a esta leyenda del humor vernáculo.

Aunque en el aire se percibía que podría ser una de las últimas presentaciones en vivo del incansable comediante, por la gran convocatoria preparan un nuevo show, que todavía no tiene fecha definida.

“En los ’90 yo vendía más que Luis Miguel”, arranca Julio De Rissio, más conocido como Tangalanga, en diálogo con Perfil.com. Y es que el célebre doctor, que solamente llegó a sexto grado pero adoptó el apodo y ya nadie lo llama de otra forma, llegó a vender millones de copias de su material, primero en casette y luego en DVD.

Personaje de culto, tiene entre sus seguidores a personas de lo más diversas: desde el músico Luis Alberto Spinetta (“En el auto solamente escucha mis grabaciones”, señala Julio), hasta el jefe de Gabinete Aníbal Fernández, que lo convocó una vez a su despacho.

El secreto del éxito. Sus orígenes se remontan al año 1965, cuando quiso ayudar a un amigo que se encontraba postrado. Su misión: reclamarle a un veterinario que le cobraba fortunas por atender a la mascota.

Las bromas siguieron y con cada visita a su amigo continuaron haciendo llamados para divertirse. Fue en 1980 cuando Julio contrajo hepatitis y él mismo tuvo que hacer reposo. Supo cómo entretenerse: un teléfono y un grabador fueron suficientes.

Mientras tanto, trabajó en distintas empresas como taquígrafo y dactilógrafo. Hasta que se le acercó alguien que le propuso grabar más profesionalmente sus bromas y llegó el éxito rotundo: editadas de manera independiente sus grabaciones se vendían sin parar. “En 1994 vendí 140 mil copias, me acuerdo que estaban a 12 pesos en esa época”, recuerda.

De inmediato llegaron las invitaciones a participar de programas de televisión. El primero en hacerlo fue Jorge Guinzburg, que además fue quien tuvo la idea de que el personaje apareciera con gorra y un maquillaje particular.

“Un día suena el teléfono, atiendo y era una productora de Guinzburg. Era la época de Peor es nada. Grababa dos horas, después elegían lo mejor y el martes salía el programa. Una vez que aparecí en la tele comenzaron a llover los pedidos”, señala.

Aunque asegura que nunca tuvo problemas por hacerle bromas telefónicas a la gente, asegura que una vez tuvo miedo, cuando la víctima fue el ex presidente Fernando de la Rúa: “Tuve miedo cuando lo cargué a De la Rúa. Me preguntó: ¿Me da su teléfono? Le respondí: Si le doy mi teléfono, ¿yo con qué hablo?”.

El humorista también recordó que una vez el cantante Sandro lo invitó “a tomar mate y a joder un rato haciendo un par de llamados” a su casona de Banfield. “Pero vos vivís en el orto del mundo”, le respondió.

Otro fan confeso del Doctor Tangalanga es Aníbal Fernández. Durante el mandato de Néstor Kirchner lo invitó a su despacho. “Ni bien entro me dice: ‘Doctor, por fin tengo el placer de conocerlo’. Y le dije: ‘Lamento no poder decir lo mismo'”.

La actualidad del doctor. “Ahora hago presentaciones como la de La Trastienda y algún número privado en fiestas. El público me lleva los números telefónicos de la gente que tengo que llamar”.

Con 94 años, el caso del humorista es único. “El otro día pensaba ‘Tengo 94 pirulos, llevo 70 años de casado con la misma mujer. Laburé 57 años sin parar, no debe haber mucha gente así en el mundo'”.

Sobre qué lo motiva a continuar con su carrera, Julio sostiene: “Me gusta mucho porque por suerte la gente se ríe”.

http://www.perfil.com/contenidos/2011/04/15/noticia_0024.html