Una tendencia que genera debate

A los 66, Rod Stewart se convirtió en padre de Aiden, sumándose a una lista de padres maduros que incluye a Paul McCartney y Carlos Menem, entre otros

El Dia
viernes | 18.02.2011

Tan consolidada está la tendencia que hasta ya tiene un nombre propio. A los padres tardíos se les llama Start Over Dad (padres que empiezan de nuevo) y cada vez son más. El músico británico Rod Stewart fue en las últimas horas padre por octava vez. Tiene 66 años y su último hijo lo había tenido a los 60. El nacimiento de Aiden, octava hija del creador de hits como “Da Ya Think I`m Sexy” -en esta ocasión junto a su actual esposa, la modelo Penny Lancaster, de 40- sumó el nombre de Stewart a una larga lista de padres mayores de 60, en la que figuran otros como los de Paul McCartney, Carlos Menem, Anthony Quinn o Charles Chaplin.

La decisión de este grupo de personalidades públicas de volver a ser padres más allá de los 60 no hace más que hacer visible un fenómeno propio de los últimos tiempos que no sorprende a los geriatras y que crece a ritmo sostenido. Sólo en España, el número de padres mayores de 50 años creció un 50% entre 1996 y 2005.

Los especialistas atribuyen esta tendencia a distintos factores, entre los que se destaca sobre todo el crecimiento de la expectativa de vida y la consolidación de nuevos modelos familiares.

“Estos casos nos están anunciando que en el futuro vamos a ver muchos más hombres mayores de 60 que se deciden a volver a ser padres, la mayoría en el marco de una nueva relación y con mujeres más jóvenes que ellos”, prevé el gerontólogo platense Osvaldo Tirante, presidente y fundador de la Sociedad de Geriatría y Gerontología del Gran La Plata.

Por lo pronto, los que están más a la vista son los hombres públicos: Nick Nolte, (padre a los 66); Al Pacino (a los 61); Donald Trump (a los 60); Paul McCartney (a los 61); Julio Iglesias (a los 63). Y siguen los nombres…

Los estudiosos del fenómeno tienen diseñado hasta un perfil de estos padres, que suelen tener varios grupos de hijos, los más chicos de los cuales pueden verse frente a situaciones singulares, como la de tener hermanos tan grandes como para ser sus padres.

Lo cierto es que, con todo, la paternidad a edades maduras -aunque mucho menos que la maternidad en esas mismas circunstancias- también es objeto de debate.

En este sentido, algunos consideran esa decisión como egoísta, porque expone a los hijos a tener demasiado pronto un padre con achaques o bien ausente. Algunos pediatras, en tanto, ponen el acento en los efectos de la diferencia de edad con los hijos.

Con todo, desde la geriatría se relativizan esos argumentos y se cree que ser padre a edades maduras tiene incluso ventajas frente a la situación de los padres más jóvenes.

“Muchas veces se ve con mucho prejuicio la paternidad a edades avanzadas y eso es injustificado. Lo que se dice es que el padre, más que padre va a cumplir el rol de abuelo de los hijos, pero en todo caso lo que tiene el adulto mayor que se hace padre es una mayor experiencia y madurez que le van a permitir ser un padre más experto y flexible. En todo caso, una combinación de lo mejor del padre con lo mejor del abuelo”, opina Tirante.

Por otra parte y al estar unidos generalmente con mujeres mucho más jóvenes, la diferencia generacional se diluye por el aporte de la madre, y los chicos no tienen porque sentir una brecha en ese sentido, dice el geriatra platense.

“En todo caso, cada hombre es dueño de tomar esa decisión y tiene todas las posibilidades biológicas de tomarla. Pueden existir prejuicios que persisten en la sociedad, pero la alegría y la responsabilidad de convertirse en padres no cambia por eso”, indica Tirante.

Expectativas

“La expectativa de vida supera todo cálculo y es muy probable que aumente en los próximos años, con lo cual estos padres mayores de 60 pueden abrigar aún la esperanza de ver convertirse en padres a los hijos de su madurez”, dice el gerontólogo platense Osvaldo Tirante para reflejar una tendencia creciente.

“Los casos de las personalidades públicas que toman la decisión de ser padres después de los 60 no hacen más que reflejar una tendencia que también se percibe en las calles. Todos tenemos hoy algún conocido que fue padre después de los 50, cuando antes no era algo común”, indica el especialista.

Un estudio realizado por el Centro Nacional de Estadísticas de Estados Unidos, en tanto, destaca que el ciudadano medio estadounidense que cumple los 60 años espera, por lo menos, vivir 20 años más.

Y esa esperanza alienta su decisión de asumir las responsabilidades de la paternidad a esa edad.

RIESGOS

Aunque generalmente suele vincularse a la edad avanzada de la maternidad con un mayor riesgo de que los chicos nazcan con algunas enfermedades, existen estudios que vinculan la edad avanzada del padre con un mayor riesgo de la presencia de algunos trastornos, como el autismo, el síndrome de down o el enanismo.

Con todo, los resultados de los estudios que apuntan en esta dirección son discutidos y no son considerados concluyentes.

En tanto, otras investigaciones apuntan a que los padres mayores pueden ser menos tolerantes con sus hijos y aún con sus parejas que padres más jóvenes.

http://www.eldia.com.ar/edis/20110218/espectaculos57.htm